'La invasión de los bárbaros', el emotivo fenómeno del cine valenciano sobre la represión franquista, se estrena en Madrid
Después de arrasar en su paso por los cines valencianos, se estrena en Madrid un silencioso fenómeno cinematográfico que rescata la memoria de la represión franquista. La invasión de los bárbaros aborda la crueldad de la dictadura sin concesiones, en un ejercicio artístico que lo es también de resistencia antifascista.
El argumento de este relato de la barbarie, basado en una obra de teatro de Chema Cardeña, nos traslada a un año tan significativo como 1939. Esperanza, una joven conservadora del Museo del Prado, se enfrenta a un interrogatorio debido a la desaparición de un cuadro que un coronel quiere incautar. Ochenta años después, su nieta Aurora busca los restos en una de las fosas comunes del franquismo.
El celebrado largometraje llega este viernes 27 de marzo a los cines Embajadores de la glorieta de Santa María de la Cabeza, así como a los Renoir, en versión original subtitulada. Por su parte, hay otro pase programado el lunes 30 a las 19.25 en el mk2 Cine Paz, este en versión doblada al castellano. Los pases de los Embajadores del viernes a las 20.00 y el sábado a las 12.00 contarán con presentación y coloquio de la mano de la actriz principal, Olga Alamán, y el guionista y director, Vicent Monsonís.
Lejos de contar con una difusión comercial convencional, el impulso de la película ha llegado mediante un proceso de autodistribución. A pesar de las limitaciones en número de copias y salas, la respuesta de los espectadores ha sido abrumadora: llenos continuos, recomendaciones gracias al boca a boca y una acogida que ha permitido que la película se mantenga entre las producciones españolas recientes con mayor número de espectadores por copia. Con una media de cuatro copias en exhibición al mismo tiempo, La invasión de los bárbaros ha superado los 33.000 espectadores en la Comunitat Valenciana y Catalunya y se ha mantenido durante semanas en el top 10 de películas españolas más vistas, así como entre las tres primeras en espectadores por copia.
Ahora salta a las pantallas de Madrid para demostrar que no se trata de un fenómeno local, sino que es una película de gran calidad técnica y artística con una cuidada poética que atrapa al espectador por su temática y emoción. Una mirada directa, realista y cruda a la Memoria Histórica cuyo enfoque honesto y comprometido ha conectado con el público hasta convertir a este drama en un auténtico símbolo de lucha antifascista.