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Un oso y dos dragones para coronar el arco chino de Usera que va a empezar a montar Okuda

Diego Casado

Madrid —
21 de septiembre de 2026 00:00 h

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Los característicos colores de Okuda asomarán desde este lunes por el primer arco chino de Madrid, en el que el Ayuntamiento lleva varios años trabajando y que estará acabado en los próximos días. El conocido artista urbano va a colocar un oso y dos dragones sobre la estructura situada en la plaza del Hidrógeno, con intención de simbolizar la hermandad de las dos principales culturas que conviven en Usera.

Los trabajos para rematar esta decoración artística comienzan este lunes 21 de septiembre en la plaza del Hidrógeno, donde acaba el circuito peatonal ideado por el Ayuntamiento desde Madrid Río que sirva como eje de crecimiento del Chinatown en la capital. En las últimas semanas se habían colocado proverbios con la colaboración de la comunidad china, sobre las columnas y la parte superior del arco, de 12 metros de alto. Todos giran en torno all encuentro, el respeto y el abrazo entre culturas.

Tanto los dragones como el oso ideados por Okuda San Miguel irán por encima de estos caracteres, en soportes situados sobre el tejado del paifang (nombre con el que se conoce este tipo de puertas). La elección del artista, con estudio en el barrio, fue adelantada por Somos Madrid el pasado mes de enero. En total el arco ha costado cerca del medio millón de euros, sumando los honorarios de Okuda (280.000 euros) y la construcción del arco, de estructura metálica, con teja cerámica vidriada y aleros de placas de cartón yeso blanco y metal (210.000 euros).

Las esculturas constan de una estructura y soldadura interna metálica y un laminado de fibra de vidrio y resina de poliéster. La obra se llama Two Cultures in Love y pretende establecer un diálogo hecho escultura. Según la definición de Okuda, son “tres figuras que no se enfrentan, sino que se encuentran y conviven bajo un mismo arco. La obra muestra la identidad, la diversidad y la transformación de un barrio que crece por su intercambio cultural. Preserva la memoria, pero con el objetivo de llevar la tradición hacia el futuro y entender que una cultura también se construye a través de aquello que comparte con otras”.

El arco ha sido construido después de fracasar una primera idea de colocar dos arcos más tradicionales y similares a los existentes en otros Chinatowns del mundo. El primero de ellos iba a estar en la plaza del Hidrógeno (pero sobre la calle Dolores Barranco) y otro en la calle Evangelios, junto a la iglesia. Fue hace dos años y al no postularse ninguna empresa el concurso fue declarado desierto y el Ayuntamiento reformuló la idea, adaptándola a la peatonalización planificada.

El consistorio quiere inaugurar toda la intervención en Usera el próximo 1 de octubre, lo que también incluirá una caseta de información en Madrid Río siguiendo el estilo arquitectónico chino tradicional, con un llamativo tejado rojo. La idea es enviar a los posibles visitantes del Chinatown desde allí, siguiendo el camino trazado por el Ayuntamiento de Madrid, salpicado por alusiones a la cultura asiática.

La idea del Ayuntamiento es favorecer la llegada de visitantes en busca de una cultura y gastronomía muy diferente a la que se encuentra en otras partes de Madrid. Para ello también se va a dotar de un sello de calidad Chinatown de Madrid a los comercios participantes en un programa de promoción turística del consistorio, dentro de los objetivos marcados por el Gobierno de Almeida para “descentralizar progresivamente el turismo de la ciudad”.