El Gobierno de Almeida contrata a Okuda por 280.000 euros para que construya el arco de entrada al Chinatown de Usera
El Ayuntamiento de Madrid ya tiene quién le diseñe y fabrique el primer arco de bienvenida a la zona de Usera, que el Gobierno de Almeida está tematizando para convertirla en el Chinatown de Madrid. Después de un primer intento frustrado, que se saldó con un contrato desierto, acaba de cerrar un acuerdo con el artista Okuda San Miguel para que diseñe, produzca e instale esta estructura en la plaza del Hidrógeno.
Los detalles del contrato, a los que ha tenido acceso Somos Madrid, explican que se abonarán 280.000 euros (IVA incluido) a la empresa IAM Okuda para la fabricación del conocido como paifang, característica puerta de entrada a los Chinatowns en diferentes ciudades del mundo. “El seleccionado para su producción, instalación y mantenimiento es Okuda San Miguel, artista plástico de acreditada experiencia y calidad contrastada en múltiples creaciones icónicas en emplazamientos urbanos con gran afluencia de público”, apunta la Junta de Usera, autora del contrato.
Para hacerlo, el artista dispone de seis meses de plazo. Como el contrato se formalizó a mediados del pasado diciembre, deberá entregar y colocar la estructura durante el primer semestre del año y en cualquier caso a lo largo del mes de junio, como muy tarde. Ese es el motivo de que el alcalde asegurara durante su última visita a Usera que el arco no llegaría para las fiestas por el Año Nuevo Chino, que Madrid celebrará el próximo mes de febrero.
La Junta de Usera justifica esta adjudicación a dedo, sin concurso público, porque “Okuda atesora, adicionalmente, conocimiento y arraigo en Usera, distrito que es sede de su espacio de creación, gestión y divulgación con más de 1.000 metros cuadrados a su disposición”. El Gobierno de Almeida está hablando de Factory of Dreams, el principal centro de operaciones del artista que, desde el año 2022, se encuentra en la calle Carmen Bruguera.
Somos Madrid visitó este espacio para una entrevista con Okuda en 2024, cuando ya adelantó que estaba a la espera de participar en el proyecto del Chinatown. También aseguraba entonces que su barrio de residencia artística, donde ya fue pregonero de fiestas en el año 2022, “va a ser una especie de Wynwood”, en referencia a la zona de Miami conocida por sus murales de arte urbano.
Reforma, sello 'Chinatown de Madrid' y caseta turística
Okuda colocará su arco, presumiblemente con las formas geométricas y llamativos colores que le caracterizan, sobre las dos estructuras que el área de Obras ha dejado listas en la plaza del Hidrógeno de Usera, a la espera de la llegada de la puerta. Ese es el emplazamiento elegido para la entrada al Chinatown que está montando el Ayuntamiento o, más bien, el epicentro del lugar, porque de momento el consistorio ha desechado la idea inicial de instalar una estructura adicional de este tipo, como preveía el primer contrato.
En julio del año 2024 el consistorio lanzó un concurso público para instalar los dos arcos citados. Uno iba a estar también en la plaza del Hidrógeno, aunque en una disposición distinta a la actual, sobre la calle Dolores Barranco. El otro se situaría también sobre esa vía, a la altura del cruce con Evangelios, cerca de la escultura del oso panda instalada en colaboración con el Gobierno chino. Dicho concurso quedó desierto.
Los planes del Ayuntamiento cambiaron y desde el área de Obras se apostó por una remodelación integral de varias calles y plazas del corazón de Usera, que crearan un itinerario peatonal desde Madrid Río hasta la citada plaza del Hidrógeno, donde se instalará ahora el arco, pero sin situarlo por encima de la calle Dolores Barranco, que no se peatonalizará.
El arco se sitúa ahora en paralelo a esta vía, dando acceso a la zona peatonalizada por la remodelación de esta parte del distrito, que incluye hasta siete plazas donde el peatón ha ganado espacio al coche. Todo ha estado financiado en buena parte por los fondos europeos Next Generation, dispuestos para actuaciones de ampliación de espacios a la movilidad sostenible y que ayuden a la distribución del turismo por toda la ciudad.
Generar un nuevo foco de atracción turística en Usera es el plan del Ayuntamiento con esta actuación, además de mejorar el día a día de los vecinos con infraestructuras más cómodas, accesibles, y la llegada de juegos en algunos de los espacios ganados al asfalto.
Dentro de esta estrategia, la Junta de Usera está a punto de adjudicar otro contrato para crear un sello de calidad, Chinatown de Madrid, dentro de un programa más amplio de iniciativas destinadas a la formación de los comerciantes de la zona y adaptarlos a las posibles demandas de turistas. El plan incluye analizar al menos 280 comercios “con potencial turístico” y ofrecerles adherirse a este programa. El contrato para implantar y difundir este distintivo de calidad turística está dotado de 202.309,53 euros (impuestos incluidos).
La última pieza de este puzzle para derivar hacia Usera parte del turismo que llega a Madrid será una caseta de información, cuya adjudicación también acaba de producirse. El consistorio gastará 194.675,07 euros en abrir un punto de información turística, como parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino de la Comunidad de Madrid, también financiado por los fondos europeos.
La caseta iba a estar ubicada inicialmente en Madrid Río, a la altura del barrio de Moscardó, pero una decisión de última hora del consistorio la va a llevar hasta el número 41 de la avenida Rafaela Ybarra, donde también se encuentra ubicada la Junta de Usera. De levantarla se encargará la empresa ACSA, como parte de un contrato marco suscrito con el Ayuntamiento.
La idea de que estuviera en Madrid Río es porque el itinerario hacia el mercado municipal de Usera, donde empiezan las peatonalizaciones, está jalonada de detalles en el suelo como carpas chinas y europeas, en señal de hermanamiento. O con proverbios chinos escritos en este idioma y en español. Como el primero de ellos llegando desde el Manzanares, el famoso “Be water, my friend” de Bruce Lee.
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