La rabia de Las Águilas, un barrio sin Metro por el que la ampliación de la línea 11 pasó de largo: “La brecha norte-sur existe”

Lourdes Barragán

Madrid —
11 de enero de 2026 06:00 h

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Mientras los futuros barrios de Madrid Nuevo Norte o los desarrollos del sureste ya tienen proyectadas sus correspondientes líneas de Metro, en Las Águilas aprietan los dientes. Esta zona del distrito de Latina ronda actualmente los 50.000 habitantes y, hace unos años, volvió a los focos por convertirse en el set de rodaje de El Vecino, una comedia de Netflix que también retrata la vida cotidiana en el barrio. Fuera de la pantalla, ahora son sus verdaderos vecinos quienes protagonizan la última protesta por una demanda histórica: la desconexión con la ciudad, que les obliga a andar entre 15 y 20 minutos para llegar al metro más cercano.

“El Consorcio [Regional de Transportes] nos dice que los medios de transporte público de los que disponemos son aceptables, y sin embargo nosotros llevamos casi 40 años reclamando lo mismo. ¿Acaso cuatro generaciones pueden estar equivocadas?”, se pregunta –sabiendo cuál es su respuesta– una de las vecinas del barrio, Ana María González. Es la portavoz del movimiento vecinal por una nueva estación de Metro, que este domingo ha convocado una protesta a las 12.00 junto al mercado en la calle Blas Cabrera. “No es un capricho”, sentencia el folleto de la concentración, que firma la asociación de vecinos de Las Águilas.

Su última esperanza era la ampliación de la línea 11, cuyo enlace sur finalmente llegará desde La Fortuna hasta Cuatro Vientos, colindante con el barrio. La Comunidad de Madrid confirmó que el trayecto no tendrá paradas intermedias y discurrirá bajo los terrenos militares de la base aérea situada en la zona. Este periódico tuvo acceso al estudio informativo por el que la Consejería de Transportes optó por esta ruta como el trazado más eficiente y con menor coste. Sin embargo, los vecinos de Las Águilas insisten en la urgencia de su demanda y la “viabilidad” de utilizar espacio de los túneles que ya están proyectados en la ampliación de la L11 para abrir una estación in situ.

Consultados por esta cuestión, fuentes de la Consejería de Transportes indican a Somos Madrid que “el 95% de los vecinos de este barrio está a menos de 900 metros de alguna estación de Cercanías, con frecuencias medias de 5 minutos”, lo que equivaldría a unos 10 o 15 minutos a pie. Desde la Comunidad de Madrid sostienen que el 5% restante se localiza en el límite del barrio con Cuatro Vientos, con una conexión ya prevista en el proyecto para ampliar la línea 11 de Metro y con la que dan por completada la cobertura en la zona.

Algo que para los vecinos resulta insuficiente pero que, tal y como reafirma la Consejería, no cambiará a corto o medio plazo. “No hay previsión de realizar una estación en las águilas porque esta zona dispone de cobertura aceptable de Metro y Cercanías”, sentencian los responsables municipales, que recuerdan otros avances en materia de transporte como la ampliación de la L11 entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, que finalizará en 2027 y dará lugar a nuevos trabajos para apuntalar la línea con 33 kilómetros de vías extra.

Ante este escenario, las alternativas para los vecinos de Las Águilas son dos parada de Cercanías –que necesitan trasbordo para llegar al centro– y otras dos líneas de autobús, la 34 y la 138. Según los datos anuales que ofrece la propia EMT (Empresa Municipal de Transportes), el autobús número 34 lleva años encadenando puestos entre los más demandadas de Madrid. Los datos de 2025, recién salidos del horno, sitúan la línea como la más transitada en toda la ciudad por décimo año consecutivo. Registró 10.331.353 usuarios en el último recuento anual.

Agravio comparativo con otras zonas de la ciudad

“Siempre va abarrotado y si lo coges debes tener plan A, B y C”, resalta Ana María, que ve “inviable” utilizarlo para trayectos cotidianos o incluso para acudir al hospital de referencia en el barrio, el de Carlos III (integrado en La Paz). “Yo he tenido que usarlo para ir a rehabilitación y nunca encuentras dónde sentarte. Para alguien enfermo, apretarse en una línea que tarda más de una hora en llegar al hospital no es sostenible”, sentencia. La portavoz de los vecinos tiene claro que su caso es una réplica a menor escala de otro problema estructural que percibe en la concepción de la ciudad: “La brecha norte-sur existe”.

Tal y como lo ve, los criterios para distribuir recursos son “dispares y poco equitativos”. “No tiene sentido que barrios en construcción ya tengan planificada una línea de Metro y a nosotros se nos diga que no podemos ni reutilizar lo que ya está hecho”, defiende, señalando cuál sería para ellos la opción idónea: una estación nueva en la Avenida de la Aviación en el cruce con la calle José de Cadalso, que quedaría a unos 10 minutos de Cuatro Vientos y contribuiría, a su juicio, a distribuir la demanda de este otro barrio.

La asociación vecinal de Las Águilas ha recogido en torno a 10.000 firmas para avalar la reivindicación, 8.700 a través una petición en la plataforma Change.org. Recientemente acudieron a dos comisiones municipales para insistir en la propuesta: una el pasado 24 de noviembre y la última, el 5 de diciembre. “Ellos [el CRTM] saben que hay un problema y por eso el concejal-presidente del distrito incluyó entre sus prioridades electorales traer un metro al barrio. Pero aunque agotemos todas vías institucionales aún no dan respuesta”, lamenta la vecina, que lamenta las “millonadas” que se invierten en otras zonas como el entorno del Bernabéu mientras allí “no dejan ni reutilizar algo que ya existe”.

Desde la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), que se suma a la protesta del domingo, añaden que en los últimos meses los responsables del Consorcio Regional de Transportes han “modificado sus razones para oponerse a la demanda vecinal”. “Mientras en octubre sostuvieron en una reunión celebrada el día 24 que Las Águilas tiene ya un transporte aceptable y una población consolidada, en diciembre afirmaron que su vecindad tiene que acostumbrarse a la multimodalidad en el transporte”, denuncia la organización vecinal en un comunicado difundido esta semana, instando a acudir a la concentración.