La Comunidad de Madrid escoge Cuatro Vientos y pasar bajo la base aérea para conectar la línea 11 de Metro con la 10
El enlace sur de la línea 11 de Metro de Madrid llegará hasta Cuatro Vientos desde La Fortuna, no tendrá paradas intermedias y discurrirá bajo los terrenos militares de la base aérea situada en la zona. Es el trazado más eficiente y con menor coste para unir dos de las líneas más nuevas del suburbano de Madrid, recogido en el estudio informativo de la Consejería de Transportes, a cuyos detalles ha tenido acceso este periódico.
El estudio encargado por la Comunidad de Madrid valoró tres alternativas, entre ellas una que llevaba el enlace hasta la estación de Colonia Jardín, pero finalmente ha escogido la que conecta el final de la línea 11 hasta la parada de Cuatro Vientos, después de considerar parámetros ambientales, económicos, funcionales y territoriales.
El trazado llega después de un análisis de la demanda en la zona, que aconsejaba enlazar por Cuatro Vientos ambas líneas en lugar de hacerlo por Colonia Jardín, al resultar beneficiada menos población. Por otro lado, el análisis muestra que la oferta de transporte público actual en el ámbito del barrio de Las Águilas es suficiente para dar cobertura a sus 57.000 habitantes.
Los lugares exactos por los que discurrirá el túnel son una incógnita, debido a que el documento público expuesto cuenta con la mayor parte de su información censurada, al atravesar terrenos del Ministerio de Defensa. No obstante, a la vista de las ocupaciones temporales y las expropiaciones que serán llevadas a cabo se puede intuir que el túnel rodeará las pistas de aterrizaje y despegue de la base aérea y pasará bajo el campo de golf de nueve hoyos que posee el Ejército en este espacio.
En concreto, el proyecto prevé la expropiación de 106 m² de la base militar y de otros 2.058,94 m² de terrenos deportivos del Ministerio de Defensa, que podrían corresponder al citado campo de golf, llamado oficialmente Centro Deportivo y Sociocultural Militar del Ejército del Aire Barberán y Collar. Además, habrá otros 2.530,72 m² de terrenos agrarios que serán comprados por la administración pública para la construcción de esta infraestructura.
El nuevo túnel partirá del fondo de saco de final de la línea 11 ya construido, un espacio hasta ahora sin uso de casi un kilómetro que llega hasta las cocheras de Metro de Madrid, y discurrirá a lo largo de 2.272 metros hasta la conexión con la parada de Cuatro Vientos por el sur. Entre medias dejará dos pozos de ventilación, dos salidas de emergencia y un pozo de bombeo, según lo previsto por el estudio informativo.
La construcción se ejecutará empleando el Método Tradicional de Madrid, un sistema para trazar túneles a escasa profundidad y que no necesita de tuneladora. El volumen de tierra desalojado también será notablemente inferior al de otras técnicas de excavación. Durante los trabajos serán demolidas varias edificaciones, propiedad del Ministerio de Defensa, y en otros inmuebles de la base aérea serán necesarias inyecciones de compensación para asegurar su estabilidad.
La ubicación del nuevo andén de Cuatro Vientos que recibirá a los trenes de la línea 11 es también una incógnita debido a que estos detalles han sido censurados en el estudio informativo sacado a exposición pública. La Comunidad de Madrid solo indica que habrá un nuevo vestíbulo al que se llegará exclusivamente desde el pasillo que conecta con la estación actual, una vez pasados los tornos. Desde allí se bajará a cada uno de los andenes de la citada L11.
Una línea 11 definida al norte y al sur, pero con incógnitas en el centro
La construcción del enlace sur de la línea 11 de Metro de Madrid durará dos años y nueve meses, por lo que será difícil que llegue a entrar en servicio antes del año 2030. Su presupuesto aproximado es de 150,5 millones de euros (IVA incluido), el doble de lo estimado inicialmente por la Consejería de Transportes. Supondrá alargar el final de una línea que se va a convertir en una de las más importantes de la región por conectar a través de una enorme diagonal el resto de la red del suburbano, en la apuesta más importante por el transporte público llevada a cabo por el Gobierno de Ayuso.
Actualmente, la Comunidad de Madrid construye la ampliación de esta línea desde Plaza Elíptica a Conde de Casal, con casi 7 kilómetros de longitud y un coste cercano a los 500 millones de euros. Su puesta en marcha podría llegar a lo largo del año 2027, aunque la fecha de apertura no está definitivamente cerrada.
Por dónde discurrirá desde Conde de Casal hasta Mar de Cristal es aún una incógnita, pero un dibujo inicial preveía hasta 9 paradas intermedias en este tramo. Lo que sí que se conoce mejor es el trazado casi definitivo de la ampliación de la L11 en el norte, por el barrio de Valdebebas, debido a que Transportes mostró hace unos meses el correspondiente estudio informativo. Allí se añadirán otras 6 estaciones al trazado, con enlace al Aeropuerto de Barajas incluido.
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