Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

El alegato carnavalero de Manu Sánchez contra la “nostalgia de mentira”: “Con Franco no se vivía mejor en ningún caso”

Pedro Espinosa

Cádiz —
15 de febrero de 2026 11:38 h

4

Para que triunfe el mal basta con que las personas de bien no hagan nada. Manu Sánchez utilizó la oportunidad de su pregón del Carnaval de Cádiz para lanzar a la ciudad encendidos elogios, para poner a cantar a algunos de los grandes de la fiesta y hasta para pedir matrimonio a su pareja y casarse en un escenario ante miles de gaditanas y gaditanos. Pero, sobre todo, usó su profundo e intenso texto para lanzar mensajes de advertencia política que no pasaron desapercibidos en una ciudad acostumbrada a aplaudir a sus poetas más comprometidos en la llamada cuna de la libertad. “Cuidado con acunar tanto la libertad, que vamos a dejarla dormida”.

Fue un pregón de casi tres horas que encontró en su final un punto álgido y superficial, que amortiguó el hondo poso de tantos mensajes que Sánchez había ido dejando desde que comenzó a hablar en el escenario de la plaza de San Antonio vestido de Hércules, el fundador de Cádiz. Porque Sánchez se entregó en un texto guerrillero, pero decidió rematarlo llamando a su pareja Lorena Sánchez al escenario, junto con el alcalde, Bruno García, y la pregonera infantil, Ainhoa Morillo, para declarar amor eterno y casarse en una boda tan exprés como eterna.

Sánchez había comenzado su discurso como suele hacerse en un pregón. Llenando de piropos la plaza hacia la historia de la ciudad, citando a los grandes de la fiesta y de sus artes, derrochando humor con rima cuartetera. Se acompañó de sus dos leones, Plus y Ultra. Uno de izquierdas, y otro de derechas. El primero come pienso vegano y ecológico. El segundo escucha la palabra “pienso” y ya se echa a temblar. Y, a partir de ahí, empezó a enarbolar un discurso que quiso que fuera directo. Que fuera claro y transparente como el agua de La Caleta en sus mejores días.

La defensa de la memoria y de la libertad fueron las dos columnas sobre las que Manu Sánchez construyó su discurso. Sobre la memoria se sirvió de Bad Bunny, “aunque esto no sea la Super Bowl ni aquí esté Donald Trump, pero aquí sí hay fascistas”. Y cantó: “Si te quieres divertir, ven y canta la canción: no se dice en carnaval, con Franco se vive mejor”. Recordó que hace 51 años murió Franco “pero, muerto el perro, no se acabó la rabia. Con Franco no se vivía mejor en ningún caso, salvo que te sientes al lado de los que apretaron el gatillo asesinando a carnavaleros”.

Sánchez condenó “la nostalgia de mentira” y apeló al amor frente al odio, y a la libertad, frente al miedo. Y contra esa nostalgia, “memoria, memoria y memoria”.

Defensa de la libertad

Si impresionó su apología por la memoria, caló también hondo su apasionado texto por la libertad. “Quien mata, la resucita, quien la revienta la multiplica, quien le dispara a la libertad se salpica, quien la entierra la está sembrando, y al tiempo nace, florece con más brote, con más fuerza, con más ganas, con más hijos, con más hijas”.

Manu Sánchez recordó que libertad es una palabra de ocho letras, como ocho provincias tiene Andalucía. “Es una palabra escrita con la sangre de lesbianas, maricones, carnavaleros, copleros, comparsistas y poetas. Se conquista en siglos y se pierde en una tarde”. Para entonces, el pregón ya había asumido su mensaje político. “Libertad es un derecho y, como todos los derechos, se conquista por la izquierda. La derecha la niega, la frena, la boicotea para, luego, pasado un tiempo, cuando al final se consigue, ya te dice la derecha que, entre todos, lo habéis hecho y llevan ellos la empresa”.

El pregonero cuestionó a quien quiere controlar la libertad como si la libertad necesitase policías, cuidadores o tutores. “No se puede ser medio libre. La libertad avanza o desaparece. No se puede pasear con correa, la libertad muerde la mano que le da de comer, la libertad es más difícil con hambre”.

Y, en este encendido discurso lanzó su advertencia. “La libertad se defiende, la libertad se cuida, se protege. La libertad hasta se hereda, pero debe ser consciente. Cádiz, cuna de la libertad, cuidado por si de tanto acunarla, vamos a dejarla dormir”.

Manu Sánchez empezó su pregón a las ocho y terminó cerca de las once de la noche con una boda en directo oficiada por el alcalde de Cádiz, entre el Hércules que él representaba y la ciudad de Gades que encarnaba su pareja. Riki Rivera dirigió el intenso repertorio musical que tocó todas las modalidades carnavaleras en un escenario por el que desfilaron Pastora Soler, María Terremoto, Carli Brihuega, Miguel Nández, las comparsas La camorra y El patriota (representando al padre de la patria andaluza, Blas Infante), el coro de Julio Pardo, Jesús Bienvenido o Vera Luque encarnando a Franco (“llamadme Pacoli que es más carnavalero”...). Para demostrar que las coplas del carnaval, como un pregón, son también armas de guerra para hacer el bien. Armas por la libertad.

Etiquetas
stats