Tres diputados de Ayuso dimiten como protesta por el cese del consejero de Educación

José Precedo

17 de febrero de 2026 13:28 h

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Es la respuesta a la destitución fulminante del consejero de Educación Emilio Viciana. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, lo ha fulminado para tratar de solventar la crisis que viven las universidades madrileñas. Y como respuesta, tres diputados de la máxima confianza de quien era el consejero han dimitido en la Asamblea de Madrid. Se trata del portavoz que llevaba el área de Educación, Pablo Posse; Mónica Lavín, que se ocupaba de Política Social, y Carlota Pasarón, de Juventud. Los tres han presentado su renuncia por “coherencia”. Todos forman parte del sector de “Los Pocholos”, como se conoce a este grupo de diputados en la Asamblea de Madrid.

Los hechos se han precipitado esta mañana en la comisión de educación del parlamento regional. En su último turno, el portavoz del PP, Pablo Posse, anticipó la dimisión de un director general del equipo de Viciana y anunció que también él presentaría su renuncia como diputado a lo largo del día.

Otras dos diputadas de ese mismo grupo, Lavín y Pasaron, han contado a otros dirigentes del partido su intención de dimitir, según fuentes cercanas, y finalmente han renunciado. Desde el PP de Madrid de momento guardan silencio y una portavoz oficial del grupo parlamentario asegura que todavía se encuentran recabando información.

Tras la renuncia, el malestar en el seno del grupo parlamentario es palpable. Y a alguna de las diputadas se la ha visto llorando por los pasillos de la Asamblea. El diputado Posse, en su última intervención esta mañana en la comisión de Educación, dio por hechas también las salidas de la Directora General de Secundaria y Formación Profesional, María Luz Rodríguez de Llera, Tejeda, y también del responsable de Universidades, Nicolás Javier Casas Calvo.

Se trata de la mayor crisis abierta en un Gobierno de Isabel Díaz Ayuso con la renuncia de tres diputados. Todos forman parte de un grupo muy alineado con el consejero de Educación.

La destitución de Viciana se produce en el peor momento del departamento con las universidades en pie de guerra, por falta de financiación (hasta el punto de que la Complutense ha tenido que ser rescatada con un crédito del Gobierno regional) y sin que haya visto la luz la prometida ley que anunció la presidenta. Además, un juzgado investiga prácticas corruptas en la construcción de los centros de Formación Profesional, con contratos troceados y adjudicaciones a dedo.

Las reacciones de Más Madrid y PSOE

En lugar de Viviana, Ayuso ha elegido a una persona de su máxima confianza, la exdiputada regional y exalcaldesa de San Martín de Valdeiglesias, Mercedes Zarzalejos, que se ganó la confianza de la presidenta madrileña tras su duro interrogatorio a Begoña Gómez, la esposa de Pedro Sánchez, en la comisión de investigación en la Asamblea de Madrid. Tras esa intervención, Ayuso la ascendió a viceconsejera el pasado octubre y ahora le entrega todo el poder en el departamento de Educación, dotado con un presupuesto de 7.000 millones de euros, el 22% del total de la Comunidad de Madrid.

En un tuit, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha señalado que con las dimisiones “caen los ejecutores de la política educativa de Ayuso ante el fracaso de Ayuso en universidades y en todos los ámbitos de la educación pública madrileña”. “Es el reconocimiento de la debilidad del PP madrileño y la falta de resultados. Lo que debe cambiar ahora son las políticas”, ha zanjado.

Además, el líder del PSOE de Madrid y ministro de Transformación Digital, Óscar López, ha considerado que “el consejero de educación de la comunidad de Madrid es la primera víctima del Ayusazgo universitario”. “Pero lo importante no es que cese a un consejero para poner a una consejera más sectaria. Lo importante es lo que está haciendo con la universidad pública madrileña, a la que está asfixiando económicamente y contra la que ha querido hacer la peor ley universitaria de la historia”, ha señalado.