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Bombardeo mundial de apuestas: un negocio de 52.000 millones a la caza de jóvenes

ApuestasMundial

David Vázquez Baciero

25 de junio de 2026 21:18 h

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Cualquiera que asista durante las seis semanas de Mundial al bombardeo de anuncios con famosos, algunos exfutbolistas, premios por adelantado y demás incentivos para apostar debería conocer la historia de Davide.

El juego apareció en su vida cuando tenía apenas tres o cuatro años. Al principio, claro, de forma inocente: partidas de cartas en familia y bingos. Juegos que tenían una característica común: había que apostar dinero. Con los años, llegaron las primeras máquinas tragaperras y las partidas de póker que se convirtieron en un escollo inevitable camino al colegio. Finalmente, las apuestas deportivas, principalmente centradas en el fútbol: “Soy muy futbolero, y las apuestas de fútbol se han convertido en algo al alcance de cualquiera durante las 24 horas”.

Davide, cuyo apellido se omite para preservar su anonimato, tiene 50 años, trabaja en Barcelona y es seguidor del Barça y de la Juve. Está casado y tiene sus deudas casi saldadas. Pero su futuro no siempre ha estado claro. Hace ocho años, ahogado por sus acreedores, amargado por su adicción y desesperado por la enésima nómina perdida en apuestas, contactó con Jugadores Anónimos, una confraternidad de personas que alguna vez han sido adictas. Con él se siguió el protocolo habitual: le pidieron dejar de jugar inmediatamente y acudir a una de sus reuniones presenciales. Transcurrió un año hasta que Davide reunió las fuerzas para presentarse. Llegó a la cita con el resguardo de una apuesta en el bolsillo. “Cuando la fallé, sentí un gran alivio. Ya me podía liberar”, cuenta ahora por teléfono a elDiario.es.

El suyo no es, ni mucho menos, un caso aislado. El último Informe sobre adicciones comportamentales y otros trastornos adictivos, elaborado por el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, cifra en un 1,4% el porcentaje de población española que en 2024 manifestó posibles problemas con el juego, un número que entre los hombres se eleva al 2,2% y entre las mujeres baja al 0,7%. “A un alcohólico le hueles el alcohol, a un drogadicto le ves mal físicamente, pero alguien que lo ha perdido todo apostando puede tener un excelente aspecto. Las apuestas son la gran adicción silenciosa. Hay muchos casos ocultos”, explica Davide. 

Esa población diana sobre la que tratan de impactar las multinacionales del juego se encuentra este mes con un reto mayúsculo: el Mundial de fútbol. Y no es un torneo como los anteriores precisamente. Con 104 partidos, se trata del más largo de la historia. Más de 100 encuentros son más de 100 ocasiones de apostar. Y a partir de ahí las opciones se multiplican con infinitas posibilidades combinatorias. La consultora especializada en juegos de azar H2 Gambling Capital estima en 52.000 millones de euros el dinero que moverán las apuestas relacionadas con el Mundial. El crecimiento es desaforado: un 71% más que el Mundial de Qatar de 2022 y un 185% más que el Mundial de Rusia de 2018. Y eso, solo en apuestas legales.

Porque las apuestas que mueven las operadoras ilegales, empresas radicadas en muchos casos en paraísos fiscales para escapar de toda regulación, son directamente incalculables. Lo saben los jugadores y lo sabe el Gobierno, que trata estos días de poner límites a la ley de la selva. Hace una semana bloqueó en España Kalshi y Polymarket, dos inmensas plataformas de apuestas que operan en el país sin permiso. Pero la medida, recogida en el BOE, ha tenido hasta el momento un efecto escaso. La web de Kalshi sigue abierta para cualquier IP española, y Polymarket, que opera a través de criptomonedas, aprovecha el tirón del mundial para promocionar uno de sus juegos más surrealistas: la posibilidad de apostar por la segunda venida de Cristo. Los jugadores ven un 2% de opciones.

El Consejo de Ministros acaba de aprobar un límite personal a los depósitos para jugar online. Propuesta por el titular de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, la medida permitirá sumar lo que el jugador haya depositado en diversos operadores de juego online para fijar un límite de 700 euros diarios, 1.750 semanales y 3.300 mensuales. Hasta ahora, existían también limitaciones, pero estas funcionaban solo por operadora, lo que dejaba a los jugadores vía libre para acudir a otra casa apuestas y poner sobre la mesa la misma cantidad.

La iniciativa no resolverá el problema pero es un intento en mitad de la tormenta mundialista: “Un evento como el Mundial puede actuar como un disparador muy potente para personas que han tenido problemas con el juego, especialmente si su conducta estaba vinculada a las apuestas deportivas. No se trata solo de que haya más partidos, sino de que el contexto entero se vuelve más estimulante. Hay una sensación general de que todo el mundo está apostando”, explica José Antonio Tamayo, psicólogo sanitario de Activa Psicología en Madrid y experto, entre otras áreas, en adicciones.

El componente emocional del Mundial: no se apuesta solo para ganar dinero

“Para una persona con antecedentes de ludopatía, esto puede reactivar asociaciones aprendidas: la emoción previa al partido, la ilusión de control, la idea de que esta vez saben lo que hacen o la fantasía de recuperar dinero. Además, el fútbol tiene un componente emocional muy fuerte. No se apuesta solo por ganar dinero”, subraya Tamayo, quien reconoce que grandes eventos deportivos como el Mundial son muchas veces detonante de recaídas o de inicio de cuadros de adicción, aunque las personas no acudan a consulta inmediatamente.

Davide asegura no sentir estos días unas ganas especiales de volver a jugar, pero no todo el mundo en las reuniones tiene la situación tan controlada: “El otro día, en una reunión, un chaval me reconoció que con esto del Mundial estaba deseando volver a apostar”. 

Nada es casualidad. Conscientes de todo el dinero que se jugará, las operadoras están dándose codazos estos días para aparecer en redes sociales, la vía más efectiva para reclutar clientes entre los más jóvenes, el público más vulnerable. Para ello, utilizan como ganchos a figuras del deporte, como Iker Casillas o el Kun Agüero. A cambio de cantidades que nadie ha explicado y con motivo del Mundial, ambos han aceptado ser la imagen de Stake.com, una operadora que no tiene licencia para funcionar en España y que hace un año abandonó Reino Unido después de que se les abriera una investigación por usar pornografía para promocionar las apuestas online.

A Juan Lamas, director técnico de la Federación Española de Jugadores de Azar, le preocupan especialmente estos jugadores jóvenes, muchos de ellos adolescentes: “Quienes ya vienen a alguno de nuestros centros tienen herramientas para afrontarlo. Son eventos que tenemos previstos, como la Lotería de Navidad. Pero el márketing y la publicidad inciden mucho en los más jóvenes. En eventos así, lo que notamos es un repunte de llamadas de familiares preocupados”.

Las señales a las que conviene estar atento, comenta Tamayo, son evidentes. “A nivel conductual, si está pendiente del móvil durante los partidos, consulta cuotas, habla mucho de apuestas o necesita apostar para disfrutar del evento deportivo... También si empieza a ocultar lo que hace, borra aplicaciones, minimiza cantidades o se muestra irritable cuando se le pregunta”. Además de las pistas de siempre en otras adicciones: pequeños préstamos repetidos, falta de dinero sin explicación, uso de tarjetas, venta de objetos... Después, llegan la ansiedad, la irritabilidad y los cambios de humor. Finalmente, la pérdida de control: la persona ya no apuesta porque quiere, sino porque lo necesita.

¿Qué hacer si se detecta un posible caso? “El primer paso es hablarlo de forma clara, pero sin convertir la conversación en un interrogatorio moral. La ludopatía no se resuelve con frases de autoayuda ni consejos bienintencionados. ”Ten fuerza de voluntad“, ”si quisieras, lo dejarías“, acaban siendo frases facías que no atajan el problema. Se tratan, dicen los expertos, de un problema psicológico y conductual serio, con mecanismos de refuerzo muy potentes”, aconseja Tamayo. Lo siguiente es acudir a ayuda de especialistas. Fejar, por ejemplo, cuenta con 27 centros en España, y Jugadores Anónimos, compuesta exclusivamente por exjugadores, dispone de un teléfono de atención las 24 horas: 670691513. Su asistencia es gratuita. Fue lo que salvó a Davide hace ocho años. “Ves los anuncios y parece que regalan el dinero, ¿verdad? Pues no. Solo ganan ellos”, avisa a quienes van a ser sometidos durante el Mundial al aluvión de los anuncios para apostar sobre cualquier cosa que pase en el césped durante 104 partidos.

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