Cerco a los herederos del castillo de Mula

Al observar la imponente fortaleza de Mula brillar en mitad de la noche en lo alto del municipio, nadie imaginaría el débil estado en que se encuentran los muros del castillo que mandó construir en el siglo XVI el Marqués de los Vélez para someter a la población muleña.

Este edificio medieval renacentista, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), podría tener sus orígenes en otra construcción anterior de la época islámica; de hecho, “se levanta sobre una alcazaba”, explica a este periódico Juan Gutiérrez, uno de los portavoces de la Plataforma ciudadana Mula por su Castillo. Mecánico de profesión pero gran aficionado a la historia y amante de las tradiciones de su pueblo.

La Plataforma se creó hace dos años “para reclamar que el Gobierno regional presionase a los propietarios y que se hicieran cargo del castillo, porque está en una situación alarmante de abandono”, continúa. “Lo que menos nos gustaría es ver cómo se cae ladera abajo”.

El edificio lo heredaron hace años nueve hermanos; a cada uno le correspondió un 11 por ciento de la fortaleza de sus antepasados. En la actualidad solo quedan tres de ellos con vida. “Algunos nunca pasaron por Mula, y desde luego no han hecho nada por conservar el castillo”, se queja Juan Gutiérrez señalando la fortaleza, rodeada de una valla de seguridad para evitar el paso.

Juan Jesús Moreno, alcalde del municipio, recuerda que ahora el Ayuntamiento posee un 38,8 por ciento de la propiedad. “Cuando llegamos, en el verano de 2015, el Consistorio solo poseía un 5 por ciento; todo lo demás lo hemos conseguido gestión tras gestión con los propietarios, algunos ni sabían que lo eran”.

Moreno apunta que “aunque algunos han cedido y han considerado que debe estar en manos del pueblo, hay otros que todavía no dan su brazo a torcer”. Y señala el caso particular de uno de ellos que en 2015 le pidió -infructuosamente- 200.000 euros por vender su 22 por ciento.

En la misma línea, desde la Plataforma no entienden que se quiera hacer “negocio” con el castillo porque “el negocio de los castillos no es rentable, y ya no están de moda”.

Ahora, la Dirección General de Bienes Culturales de Murcia ha multado a los dueños del castillo con 50.000 euros por no conservarlo y poner freno a su deterioro; y tramita ya otro expediente por importe de 300.000 euros.

El Ayuntamiento también tendría que hacer frente a la multa, “aunque el Consistorio, sin ser de propiedad municipal el edificio, ha gastado a lo largo de la historia unos 600.000 euros en su mantenimiento”, apunta Moreno, quien añade que cuando llegue el expediente “tendremos que recurrir o hacer lo que sea necesario para demostrar que hemos actuado muchas veces”.

En su batalla, la Plataforma se acoge a la Ley de Patrimonio de 2007, “su artículo 8.1 dice que los dueños deben restaurar el castillo y abrirlo al menos cuatro días al mes; como no lo están haciendo, el articulo 10 de la misma ley dice que la Comunidad tiene la potestad de expropiarlo al ser un edificio BIC”.

“Antes de que arreglase el castillo el Ayuntamiento, en los años 80, estaba abandonado; entonces sí que estaban los castillo de moda”, señala Juan Gutiérrez.

No recogieron ni la llave

“Cuando se terminó la obra, los dueños reclamaron su propiedad y el juez les dio la razón”. Entonces, dice, “no se preocuparon ni siquiera de venir a recoger la llave, que quedó depositada en el juzgado”.

La Plataforma se lamenta de que la desatención en los últimos años ha generado mucho deterioro, “incluso actos vandálicos”. Es una pena “porque el castillo es el símbolo del pueblo, se ve desde todos los rincones y a pesar de todo es el que mejor se conserva de toda la Región”.

El Gobierno regional ha anunciado la ejecución de emergencia de obras en el castillo por valor “de entre 25 y 30 mil euros” en la pasarela y parte del interior, cuenta Moreno a este periódico en su despacho del Ayuntamiento.

La “suerte” es que los muros son “muy resistentes”, dice Juan Gutiérrez, “son muros de sillería que van desde los 5 a los 9,5 metros; aunque la ornamentación se está derruyendo, se están abriendo grietas y peligran las bóvedas; y todo eso repercute en los muros”.

El Ayuntamiento, por otra parte, tiene encima de la mesa una subvención de 80.000 euros que recibieron de la Comunidad en 2016 y que se va a destinar a arreglar una torre del castillo. Además se ha trabajado en un plan director que se presentará en un plazo de dos meses.

“Si la ley nos quitó la fortaleza en su momento porque los jueces entendieron que tenía que ser así, esperamos que pueda cambiar la situación ahora que estamos trabajando para que los muleños, los murcianos y otros turistas que pasan por aquí puedan visitar una de las fortalezas más bonitas de España”.

Por la “senda del tiempo”, un recorrido por el municipio de Mula de 4,5 kilómetros que no olvida la ladera del castillo, han transitado en los 5 primeros meses del año más de seis mil turistas, “algo que era impensable; hasta ahora no llegábamos a los dos mil”, dice Moreno, quien señala que “hay que tener en cuenta que este año era el Año Jubilar y Mula está muy cerca de la ciudad santa de Caravaca”.

La rehabilitación del castillo podría impulsar aún más el turismo. Aunque la plataforma sueña con su restauración “principalmente para el pueblo”. Por eso, desde su constitución han realizado distintas acciones como el asalto al castillo “con más de mil vecinos” o el año pasado “el abrazo a la fortificación por todo su perímetro”.

A Pedro Fajardo, marqués de los Vélez, nunca se le habría pasado por la cabeza el afán que  los descendientes de sus súbditos están derrochando cinco siglos después para mantener con vida el castillo que levantó para intimidar a la población.