Un atraco perfecto y millones desaparecidos: la historia del mayor robo bancario en Murcia que ahora será serie
La noche del 24 de diciembre de 1998, Yecla respiraba calma. Las luces navideñas iluminaban las calles casi vacías mientras los vecinos se dirigían a la Misa del Gallo. Minutos después de la una de la madrugada, cuando los fieles abandonaban la Basílica de la Purísima, a menos de cien metros se estaba cometiendo uno de los mayores robos bancarios de la Región de Murcia.
El Banco Popular estaba vacío, con las persianas bajadas y los despachos a oscuras. Una vez dentro, los asaltantes inutilizaron los sistemas de alarma y se dirigieron a la cámara acorazada. Para perforarla utilizaron brocas diamantadas que requerían agua para evitar el sobrecalentamiento, lo que explicaría los charcos que encontrarían los trabajadores días después. Los ladrones actuaron sin testigos y con aparente tranquilidad. Nadie vio nada, aunque días más tarde una vecina reconocería haber escuchado ruidos aquella noche.
El atraco vuelve ahora a la actualidad con una miniserie de ficción inspirada en la trayectoria del delincuente que estuvo detrás del golpe. RTVE ha confirmado que la producción contará con tres episodios de 70 minutos cada uno y que el rodaje ha comenzado este mes de octubre.
La ficción, producida por RTVE y Atlantia Media, está ideada y dirigida por Joaquín Llamas, con guion de Manuel Ríos, Mónica Martín-Grande y Ángela Armero. La producción está valorada en 6,1 millones de euros y cuenta con una aportación de un millón de euros de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
Roberto Álamo interpretará a Ángel Suárez Flores, alias 'Casper', mientras que Rodolfo Sancho dará vida al inspector Pablo Losada, obsesionado con detenerlo. El reparto se completa con Adriana Torrebejano, como la inspectora Sara Román; Alain Hernández, en el papel de Sapo, colaborador de 'Casper'; y Cristina Alcázar, como Elvira Marcos, jefa de la unidad policial.
La trama recorrerá algunos de los principales golpes atribuidos a 'Casper', desde el robo de 18 millones de euros en el Banco Popular de Yecla hasta la sustracción de 19 cuadros en la vivienda de la empresaria Esther Koplowitz. También abordará la persecución policial que acabó poniendo fin a sus tres décadas de actividad delictiva.
El rodaje se desarrolla en distintas localizaciones españolas, entre ellas Madrid, Murcia, Yecla y Cartagena, además de Canarias. Bancos, mansiones de lujo, naves industriales, talleres de coches y puertos recrearán el universo de 'Casper' y su banda, con una ambientación inspirada en la España de finales de los noventa y principios de los 2000.
El cerebro del golpe
Ángel Suárez Flores, alias 'Casper', era uno de los delincuentes más buscados de España a finales de los años noventa y estaba especializado en robos mediante butrón. Junto a él operaban otros miembros experimentados, entre ellos Jon Imanol Sapieha Candela, conocido como 'El Sapo'.
La elección de Yecla no fue casual. A finales de los años noventa, la ciudad contaba con un potente tejido industrial y una intensa actividad económica. Muchos empresarios utilizaban las cajas de seguridad del banco para guardar dinero en efectivo, divisas extranjeras, joyas y documentos importantes. El Banco Popular se convirtió así en un objetivo especialmente atractivo para la banda.
La mañana después
El 26 de diciembre, a las ocho de la mañana, los empleados regresaron al banco y descubrieron lo ocurrido. “Nosotros nos dimos cuenta de todo lo que había pasado porque vimos los cables de la luz que iban desde el cuadro eléctrico hasta el sótano donde estaban las cajas de alquiler”, recuerda Francisco Castaño, uno de los trabajadores.
El botín superó las expectativas de los asaltantes. Tras abrir 90 de las 212 cajas de seguridad, decidieron marcharse.
La noticia comenzó a circular rápidamente por Yecla. La entrada del banco se llenó de clientes que intentaban averiguar qué había sucedido. Poco después de las nueve de la mañana, Carmen Ortín, delegada de Onda Regional en la localidad, recibió el primer aviso de un empleado que había encontrado agua en el suelo y señales de que alguien había accedido a la cámara acorazada.
La emisora pudo dar la primicia gracias a que mantenía su redacción abierta durante el puente de Navidad. En pocas horas, medios de toda España se hicieron eco del atraco, que también llegó a Televisión Española a través de su canal internacional.
Las pistas que condujeron a 'Casper'
Tras inspeccionar el banco, los agentes concluyeron que la precisión técnica del golpe apuntaba a una banda organizada y experimentada, no a delincuentes locales. Por ello, contactaron con la Unidad Central de Policía Judicial en Madrid.
El 29 de diciembre, dos funcionarios de la Sección de Crimen Organizado se desplazaron a Yecla para examinar los detalles del caso. Tras analizar la información disponible, señalaron al grupo liderado por 'Casper' como principal sospechoso.
Una de las pistas más llamativas apareció a principios de enero, cuando un individuo compró un Ferrari en Madrid con billetes húmedos y manchados de barro. Según explicó entonces el jefe de la comisaría de Yecla, se trataba de un técnico electrónico que había colaborado anteriormente con 'Casper'. A partir de esa información, los investigadores pudieron reconstruir parte de la estructura de la banda e identificar la participación de Jon Imanol Sapieha Candela, 'El Sapo'.
La identificación de la taladradora utilizada en el robo, de la marca Hilti, aportó otra pista relevante. Su compra pudo relacionarse con uno de los sospechosos, reforzando las evidencias contra el grupo.
La caída de la banda
En junio de 1999, la investigación había avanzado lo suficiente como para preparar las detenciones. La policía supo que uno de los investigados tenía previsto inaugurar un pub en Madrid y diseñó un dispositivo con agentes uniformados e investigadores.
El plan tuvo que adelantarse después de que uno de los sospechosos resultara herido en un atentado contra el abogado Emilio Rodríguez Menéndez. Tras adaptar el operativo a las nuevas circunstancias, los agentes procedieron a detener simultáneamente a los investigados, sin incidentes.
Durante los registros se intervinieron dinero, joyas, armas de fuego y bienes patrimoniales. También se bloquearon cuentas y propiedades en el marco de una investigación por blanqueo de capitales.
Un botín difícil de calcular
Determinar el valor total de lo sustraído resultó complicado. El auto dictado por la Audiencia Provincial de Murcia cifró en 2.829.510,76 euros la cantidad obtenida de la venta de los bienes y del dinero incautados a los delincuentes. Los afectados presentaron sus reclamaciones, con importes que oscilaban entre los 160 y los 217.365 euros.
La semana posterior al robo estuvo marcada por la tensión entre los clientes, que acudieron en masa a la oficina bancaria para exigir explicaciones. La entidad convocó una reunión multitudinaria con los afectados en el Salón de Actos de la Feria del Mueble.
Según el fundador y director del despacho Filamarket Abogados, la entidad ofreció inicialmente 3.000 euros por afectado, el límite del seguro que cubría las cajas de seguridad. La valoración de los daños se produjo en un ambiente de descontento ante la falta de soluciones.
El abogado también cuestionó la idea de que el botín estuviera compuesto principalmente por dinero no declarado. Entre los bienes denunciados figuraban divisas como dólares, marcos alemanes, libras esterlinas, florines y yenes, además de lingotes de oro, joyas, acciones, escrituras y documentos personales.
El camino hacia el juicio
El caso llegó al Juzgado de Primera Instancia número 1 de Yecla, donde se tomaron declaraciones a los afectados para determinar las cantidades sustraídas.
La investigación se centró en los principales integrantes de la banda, entre ellos Ángel Suárez Flores, su esposa, Stela Liliana Lazurca, y Juan Manuel Candela Sapieha, además de otros colaboradores. En total, se formularon acusaciones contra 13 personas por delitos de robo con fuerza y blanqueo de capitales.
Entre los implicados también figuraba Miguel Ángel Camacho Álex, propietario de una administración de lotería en Manises, acusado de facilitar el blanqueo de dinero mediante resguardos de premios.
Condenas y responsabilidades
La sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia, dictada el 27 de octubre de 2003, estableció distintas penas según el grado de implicación de los acusados. Los cabecillas, entre ellos 'Casper', fueron condenados por asociación ilícita y robo, con penas de hasta un año y medio de prisión, además de multas e inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo.
Otros implicados fueron condenados por blanqueo de capitales. Las indemnizaciones fijadas variaron considerablemente, llegando en algunos casos a superar el millón de euros y en otros a rondar los 61.000 euros.
Miguel Ángel Camacho Álex fue condenado por delitos de blanqueo de capitales y falsedad documental. La sentencia también le impuso una multa superior a 2,6 millones de euros y la inhabilitación para ejercer como responsable de una administración de lotería durante un año y medio.
Con el paso del tiempo, el atraco al Banco Popular quedó grabado en la memoria colectiva de Yecla. “Durante meses, fue el único tema de conversación en la ciudad, y durante un año los empleados del banco estuvimos bajo el ojo de la Policía”, recuerda Francisco Castaño.
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