El obispado de Cartagena tiene tres meses para retirar la inscripción falangista de la catedral de Murcia

“Jose Antonio Primo de Rivera, ¡presente!”, esta inscripción, tallada en los muros de la catedral de Murcia, ha sido incluida en el Catálogo de Símbolos y Elementos contrarios a la Memoria Democrática, por lo que pronto desaparecerá de este monumento. Así lo ha acordado el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática este martes, tras determinar que “no existen razones artísticas o arquitectónicas suficientes que justifiquen su mantenimiento”.

La Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática, dependiente del Ministerio, ha dado tres meses de plazo al Obispado de Cartagena para que retire la inscripción. De incumplir el mandado, la Ley 20/2022 de la Memoria Democrática prevé que el Estado la retire de oficio, además de posibles sanciones.

“La permanencia de la inscripción en la Puerta de las Cadenas, frente a la Plaza de la Cruz, supone la conservación de un símbolo que glorifica la ideología franquista en un espacio de relevancia histórica y cultural”, ha incidido el organismo. La Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática, ha afeado la actitud del Obispado por la “ausencia de respuesta institucional” a las “reiteradas solicitudes de retirada por parte de asociaciones memorialistas”, de la inscripción: “Evidencia la persistencia de referencias que hacen apología de la dictadura en un monumento de titularidad eclesiástica”.

En un informe, la Comisión Técnica sobre símbolos y elementos contrarios a la Memoria Democrática ha recordado que las inscripciones, placas o elementos conmemorativos situados en catedrales y otros edificios religiosos que honran a José Antonio Primo de Rivera “constituyen vestigios contrarios a los valores de la Memoria Democrática cuando cumplen una función de exaltación política, simbólica o ideológica del régimen franquista”.

En el caso de la inscripción en la catedral de Murcia, esta se encuentra en un lugar “especialmente visible, puesto que está situado en una de las puertas de entrada al templo, con letras de tamaño considerable grabadas en la fachada y la palabra ¡Presente!”. Una referencia, ha recordado el informe, “del régimen franquista”.

“Estos elementos no pueden interpretarse como meros testimonios históricos o expresiones de devoción religiosa, ya que su instalación respondió, en la mayoría de los casos, a la identificación explícita entre la Iglesia católica y la dictadura franquista”, ha distinguido la Comisión Técnica. Se trata, además, de “una deliberada de legitimación del nuevo orden político” mediante la “sacralización” de líderes y mártires falangistas. “La presencia de estas inscripciones en espacios de culto y en bienes de alto valor patrimonial refuerza dicha legitimación y contribuye a la normalización simbólica de un régimen responsable de graves vulneraciones de derechos humanos”, abunda el documento.

Cuatro vestigios franquistas

Además de las inscripciones de la catedral de Murcia, el Ministerio ha solicitado la retirada de otros tres vestigios franquistas. Se tratan del monumento a la Victoria de Santa Cruz de Tenerife, inaugurado en 1964 para homenajear al dictador y el triunfo de los sublevados en la Guerra Civil; el Monumento a los Rumanos Caídos de Majadahonda (Madrid); e inscripciones sobre José Antonio Primo de Rivera en la catedral de Almería.

Según ha explicado el ministro Ángel Víctor Torres, el Gobierno ya ha notificado a las cuatro administraciones u organizaciones titulares los expedientes y, con ellos, la obligación de remover los vestigios en un plazo máximo. En el caso de los conjuntos monumentales, pueden ser trasladados a otro lugar sin exposición pública.