Acusan a una empresa de desalojos de amedrentar durante meses a una mujer en Olite para que abandone su vivienda
Edurne -nombre ficticio para preservar su intimidad- entró a vivir de alquiler en la vivienda en la que actualmente reside en Olite en el año 2019. Lo hizo con un contrato que en 2024 fue reemplazado por uno nuevo y que tiene vigencia hasta el año 2029. A pesar de que, como ha podido comprobar este periódico, está al corriente de pago en las mensualidades, en el mes de julio recibió un burofax de su casero en el que le anunciaba que no le renovaba el contrato -que no finaliza hasta 2029-, y que debía abandonar el inmueble en el mes de diciembre de este año.
Pero el propietario de la vivienda fue más allá, contrató los servicios de una empresa especializada en desalojos llamada OkupAcción, de la que varios de sus integrantes, incluido el gerente, han estado “acosando” y “amedrentando” a esta inquilina desde entonces, según ha denunciado a este periódico en conversación telefónica. La última, este mismo martes, que motivó una movilización social en el municipio navarro.
Los enfrentamientos con su casero comenzaron hace años, según cuenta Edurne, por “cláusulas abusivas” que él incluyó en el contrato, como una que obliga a la inquilina a pagar el IBI del inmueble. También por un problema con la caldera a los pocos días de entrar a vivir en el piso que el propietario se negó a reparar, al igual que otros electrodomésticos en estos años.
Pero los episodios de “acoso” no comenzaron el 25 de agosto de este año. Ese día, se encontraba en su casa y empezó a escuchar unos “golpes fuertes” en la puerta, que persistieron durante varias horas. “Se identificaron como policía y dijeron que tenían una orden”, añade. Pero no era así, eran miembros de esta empresa de desalojos que en su página web ofrece servicios de “mediación con inquilinos” o con “okupas” y que se creó en 1999, según explican, “de las inquietudes de tres profesionales de la seguridad privada”.
Según añade la inquilina, el gerente de la empresa le pidió que firmase un documento por el cual ella se comprometía a abandonar la vivienda. “Quería hacerme creer que me podía echar de mi casa cuando tengo un contrato en vigor”, apostilla. Además, añade, el gerente de la empresa de desocupación le confesó que llevaba “un mes y medio” vigilando sus “movimientos” para “intimidarla”. A ello, denuncia Edurne, le ha seguido una campaña de “acoso” en redes sociales a ella y a varios familiares.
Edurne cuenta que estos episodios le han derivado en problemas de salud, como estrés y ansiedad. Hasta el punto de que ha llegado a bloquear a su casero en WhatsApp porque ya no soportaba “más presiones” por escrito para que abandonase su domicilio. Con todo ha seguido pagando el alquiler.
Este periódico se ha puesto en contacto con el gerente de la empresa OkupAcción, que fue en las listas de Vox en una localidad aragonesa en las elecciones municipales de 2023. Niega los episodios de amenazas, pero reconoce que ha ido a la vivienda a “hablar” con la inquilina y “no a decirle que se vaya de la vivienda”. Asegura que el propietario del inmueble contrató sus servicios porque la inquilina debe “ocho meses de alquiler” y porque su padre, “un señor de 85 años” necesita la vivienda. “No es el caso de Maricarmen, es una chica que ha dejado de pagar”, afirma. Este periódico ha podido comprobar que Edurne está al corriente de pago.
Además, el servicio de asesoramiento que tiene el Gobierno de Navarra para mediar en conflictos de este tipo da la razón a la inquilina y apunta que el burofax que el propietario le envió informándole de que no le renovaba el contrato “carece de validez” ya que el arrendador “no tiene la facultad de comunicar la finalización del arrendamiento antes del 31 de diciembre de 2029”.
En el mismo documento, al que ha tenido acceso este periódico, este servicio del Gobierno navarro considera que los hechos relatados por Edurne pueden ser constitutivos de un delito de acoso inmobiliario y le recomienda denunciar a la empresa de desocupación ante la Policía Foral, también por coacciones o acoso. La inquilina ya ha dado traslado de los hechos a su abogado y estudia interponer una denuncia.
La empresa OkupAcción y su gerente han sido llevados a juicio en Zaragoza por un matrimonio con hijos pequeños que les han denunciado por amenazas y lesiones presuntamente sufridos en un episodio muy similar al que relata Edurne en Olite.
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