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Noticia servida automáticamente por la Agencia EFE

Varios agentes confirman que la exjefa de ETA Anboto intervino en el crimen de un cartero

Madrid —

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Madrid, 9 mar (EFE).- Varios guardias civiles han declarado en el juicio que consiguieron recabar pruebas de que la exjefa de ETA Soledad Iparraguirre, Anboto, participó en 1985 en Amurrio (Álava) en el asesinato de un cartero al que la banda terrorista consideraba confidente de las fuerzas de seguridad.

La Audiencia Nacional ha iniciado este martes el juicio por esta causa en el que Anboto, que se enfrenta a una petición de la fiscal de 39 años de prisión, se ha negado a declarar.

Este juicio se celebra después de que el pasado mes de febrero el Tribunal Supremo confirmara los 122 años de prisión impuestos a Anboto por ordenar el asesinato del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo en 1995 en León al explotar una bomba lapa bajo el asiento de su coche cuando conducía con su hija, que resultó herida grave.

El alto tribunal ratificó así la sentencia de la Audiencia Nacional en el primer juicio al que se enfrentó Anboto en España después de ser entregada en 2019 por Francia, donde ya cumplió varias condenas desde que fue detenida en 2004 en el país galo, para ser juzgada por doce causas abiertas por la justicia española.

Según las conclusiones provisionales de la fiscal en el juicio que se ha iniciado este martes, en el que la Asociación Víctimas del Terrorismo ejerce la acusación, Anboto integraba en 1985 el comando Araba de ETA junto a los ya condenados Juan Carlos Arruti Azpitarte y José Javier Arizcuren Ruiz y otro terrorista.

Añade que decidieron matar a un cartero al que consideraban confidente de la Policía para lo cual se dirigieron a Amurrio, donde sobre las ocho menos diez de la mañana Arruti y otro miembro del comando robaron a punta de pistola un coche y metieron a su dueño en el maletero, para recoger después a Anboto y a Arizcuren.

La fiscal relata que los etarras interceptaron la marcha del cartero cuando iba en bicicleta a su trabajo como todos los días, de tal forma que Anboto, Arruti y Arizcuren le rodearon y los dos últimos le dispararon con sus pistolas tres disparos, que mataron a la víctima.

Los terroristas huyeron y dejaron el coche abandonado en el cementerio de Larrumbe con su propietario encerrado en el maletero, del cual logró salir pasados unos veinte minutos.

Varios guardias civiles que participaron en las investigaciones han declarado en el juicio que la acusada participó en las campañas terroristas del comando Araba de 1985 y 1987 y que en entre 1993 y 1998 era desde Francia la jefa de los comandos de legales de ETA ya con el alias de Anboto.

Los agentes han indicado que cuando Juan Carlos Arruti fue detenido en 1989 cerca del peaje de Irún (Guipúzcoa) cuando iba a Francia declaró que Anboto participó en las acciones del comando de dichos años, lo que además corroboraron colaboradores del mismo.

Han añadido que además fueron identificadas dos huellas de Anboto en el coche usado por los terroristas en el asesinato del cartero.

El exetarra José Ángel Biguri ha reconocido que acogió en su caserío de Llodio entre 1985 y 1987 a miembros del comando así como que cuando fue detenido señaló que la acusada formaba parte del mismo.

Por su parte Juan Carlos Arruti, que también ha comparecido como testigo, ha dicho que implicó a Anboto como integrante del comando porque así le obligaron a decirlo en su declaración ante la Guardia Civil.

“No la conozco por formar parte del comando. Yo caí con otra gente y por allí pasaban bastante personas”, ha asegurado Arruti en relación a Soledad Iparraguirre.