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“Tenemos que ganar estas elecciones”: a Trump le vale todo para evitar el descalabro electoral

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un mitin en el Freeman Coliseum el 7 de octubre de 2026 en San Antonio, Texas.
9 de octubre de 2026 22:40 h

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Donald Trump quiere ganar las elecciones de noviembre. Se está implicando personalmente, hasta el punto de recorrer el país acto a acto para convertir las elecciones en un plebiscito sobre su gestión: si los republicanos pierden, no será porque su presidente no se ha implicado al máximo en unos comicios que pueden dejarle sin el poder legislativo, cosa que el presidente de EEUU no quiere perder.

Hasta tal punto se ha implicado Trump, que ha pedido rehacer los distritos electorales, que suelen tener una vigencia de al menos una década, para arrebatar escaños a los demócratas; y los propios republicanos han logrado que el Supremo permita rehacer distritos que beneficiaban a minorías –impugnando legislación que combatía la segregación racial– en aras de garantizar su representación en el Capitolio.

Todo por ganar las elecciones. O no perderlas, porque las encuestas muestran que solo un 30% de los estadounidenses aprueba la gestión de Trump, lo que podría convertirse en una losa para las legislativas del 3 de noviembre.

Trump no quiere perder, pero sabe que lo tiene muy difícil. Así, a finales de agosto decidió importar 300.000 toneladas métricas de carne de vacuno extranjera sin aranceles para venderla a un precio más bajo, lo cual le enfrenta con los ganaderos de todo el país. Esta semana ha estado en Nebraska, estado de granjeros y ganaderos, y Trump ha reconocido: “El precio para el consumidor se ha disparado. Así que, a muy corto plazo, importamos un poco de carne de un par de países, de Argentina, de Brasil. La situación se volvió realmente inaceptable para el electorado, y tenemos que salir elegidos porque, si no lo conseguimos, vuestros ganaderos y agricultores estarán en serios apuros”.

El presidente de EEUU lo dice sin complejos. “La situación se volvió inaceptable para el votante, y tenemos que salir elegidos”.

De esta manera, Trump, quien decía que “arancel” es su palabra favorita, reconoce que es un instrumento económico que tiende a disparar los precios porque lastra la competencia y, al mismo tiempo, atenta contra el bolsillo de los votantes. Es decir, evidencia que la vida no es más asequible con Trump, lo que da munición a los demócratas en su cruzada por la affordability.

Trump, además, evidencia que es capaz de cualquier cosa por ganar las elecciones, ya sea contradecir su programa y su ideario, mostrar que sus políticas económicas empobrecen a sus votantes o demostrar que no tiene problemas en interferir en las elecciones con una medida de 90 días: “He hecho esta pequeña medida porque creo que es muy importante y tiene una duración muy breve. No pretendo renovarla”.

Además, este viernes ha anunciado un acuerdo con el presidente ruso, Vladímir Putin, para que el diésel ruso contribuya a bajar los precios en las gasolineras estadounidenses con vistas a las elecciones de mitad de mandato. De esta manera, Trump ha pasado de aprobar sanciones contra el crudo ruso hace tres semanas por la invasión de Ucrania a que Putin salga al rescate de Trump antes de las elecciones.

“Acabo de terminar una conversación muy satisfactoria con el presidente Vladímir Putin, de Rusia”, ha asegurado el presidente de EEUU en Truth Social, “en la que se ha acordado que Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de gasóleo al mercado estadounidense y mundial, otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después”.

“Además”, ha dicho Trump, “en función del estado de sus refinerías de gasóleo, Rusia entregará, en un breve plazo de tiempo, 3.000.000 de toneladas de gasóleo”.

El presidente de EEUU concluye: “Entre nuestro CONTROL TOTAL del estrecho de Ormuz y este gran anuncio sobre la energía rusa, los precios del gasóleo para los estadounidenses y, de hecho, para el mundo entero, ¡BAJARÁN A RITMO RÉCORD Y RÁPIDAMENTE!”

El anuncio de Trump se produce después de que el 18 de septiembre firmara una ronda de sanciones contra Rusia con vistas a asfixiar la economía energética del país, que alimenta la guerra en Ucrania. La legislación imponía sanciones a funcionarios rusos, bancos y una flota clandestina de petroleros, y prohibía toda nueva inversión estadounidense en Rusia, así como la gestión de la deuda soberana.

Asimismo, pedía a la Administración que impusiera aranceles de hasta el 100% a los cinco principales importadores de petróleo o gas natural ruso, con una excepción para aquellos países que importen menos del 15% de las exportaciones de gas natural de Rusia y hayan tomado medidas significativas para reducir dichas importaciones.

Pero todo esto es papel mojado, porque a Trump le vale todo para evitar un descalabro electoral que prevén las encuestas.

La desesperación llega al punto de que el presidente de EEUU también ha autorizado el uso del diésel agrícola, que cuesta un dólar menos por galón, para circular en las autopistas. Y todo con el objetivo de aliviar la situación económica de un país que está sufriendo el impacto de la guerra unilateral e ilegal de Trump contra Irán, lanzada con Israel el 28 de febrero pasado, que ha causado una disrupción mundial en el mercado energético a través del bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasaba el 20% del petróleo mundial.

Este viernes, el precio medio del gasóleo en todo el país fue de 6,27 dólares por galón, más de un 70% superior al de hace un año, según el club de automovilistas AAA. El decreto de Trump también aplaza hasta finales de año el impuesto federal de 0,24 dólares por galón de gasóleo normal en carreteras. La mayoría de los estados también aplican su propio impuesto sobre el gasóleo.

El llamado gasóleo agrícola teñido es igual que el gasóleo normal, salvo por el colorante rojo que se le añade para ayudar a la policía a aplicar sanciones por su uso en carretera. Ya está permitido para usos fuera de las carreteras, como en maquinaria agrícola, así como en la construcción y la calefacción.

Los agricultores que más se beneficiarán son aquellos que transportan sus propios productos, como ganado o productos frescos, por las vías públicas. Aquellos que ya hayan finalizado la cosecha no verán ningún ahorro.

Es posible que tampoco las empresas de transporte ni los camioneros independientes noten un gran alivio, informa AP, y que el efecto sea insignificante para las grandes empresas de transporte, ya que la orden es de ámbito federal y cada estado establece sus propias normas. Muchos estados eximen al gasóleo de transporte del impuesto sobre las ventas, pero aplican dicho impuesto al gasóleo teñido, señaló.

En todo caso, muestra la desesperación de Trump. Del mismo modo que la muestra esa promesa de pagar 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones, lo cual ha sido criticado como una forma de comprar el voto del electorado, al tiempo que tiene un coste estimado de entre 1 y 1,35 billones de dólares, lo que elevaría el déficit fiscal y la deuda nacional de EEUU.

“Tenemos que ganar estas elecciones”, dijo Trump esta semana. Y se lo está aplicando: le vale todo para evitar el descalabro electoral que pronostican las encuestas.

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