La Audiencia Nacional confirma la condena a un año de cárcel a un activista de extrema derecha que promovió un ataque informático contra la web del PSOE en 2023. Los jueces consideran probado que cometió un delito de daños informáticos al hacer un “llamamiento masivo y generalizado” para colapsar los servidores del partido y facilitar las herramientas técnicas para ello. El tribunal también le obliga a indemnizar al PSOE con 40.376, 75 euros, según recogen las sentencias del Juzgado Central de lo Penal y de la Sala de lo Penal, adelantadas por El País y a las que ha tenido acceso elDiario.es.
Los hechos se remontan a noviembre de 2023, cuando la sede federal de los socialistas en la calle Ferraz de Madrid fue objeto de protestas tras la firma del pacto de investidura entre PSOE y Junts y la ley de amnistía a los líderes del procés. El día 7 de ese mes, el condenado difundió dos mensajes a través de un perfil de X —antes Twitter— en cuya biografía aparecía el siguiente texto: “Movimiento anónimo contra de la expansión del Islam por España y Europa ”.
En el primer mensaje, difundido a las 14.42 horas, se hacía un llamamiento para atacar las páginas web vinculadas al Gobierno de España. “Buena gente si podéis hacerle llegar esto más gente sería de mucha ayuda, hemos desarrollado una herramienta para atacar y modo de protesta al Gobierno” (sic), escribió. Además, se incorporaba un enlace a un script o herramienta diseñada para la realización de peticiones masivas a dichas páginas web. En el segundo, publicado a las 21.19 horas, se hacía eco del llamamiento realizado e informaba de que “el apoyo del pueblo español” había dejado fuera de servicio la página web del PSOE.
Menos de diez minutos después, la empresa encargada de la gestión de la infraestructura de la página web del partido detectó un funcionamiento anómalo de los servidores donde se aloja la página web, viéndose obligada a suspender el funcionamiento del servidor para evitar daños tanto el propio dispositivo como a su contenido.
Durante el juicio, el propio acusado “reconoció” que “incitó de forma generalizada a los usuarios de la red a colapsar la página web del partido socialista y además facilitó un script que él mismo describió diciendo que todos los usuarios que entraban en él era como si entraran en la página del PSOE” y “reconociendo que se causó la saturación del servicio del PSOE”, recoge la resolución de la Sala de lo Penal del pasado 20 de noviembre. Esa sentencia confirmó una previa del Juzgado Central de lo Penal.
Los jueces subrayan que la coordinación de un sabotaje digital supera los límites de la protesta política legítima. Y recuerdan que la doctrina tanto del Tribunal Supremo como del Constitucional determinan que la libertad de expresión tiene límites cuando se trata de mensajes que incorporan amenazas o intimidaciones y que “existen líneas rojas que no se pueden traspasar”.
“No se trata de expresiones, frases, o palabras aisladas, sino de una conducta dolosa, que además no fue realizada de forma espontánea, sino de una reiteración de tuits, colgados en las redes sociales, y que además fueron realizados y publicados de manera intencionada, voluntaria, de forma reflexiva y consciente por el acusado, en las redes sociales”, sostiene la Audiencia Nacional.