A PP y Vox se les ven las costuras con Venezuela. Sus contradicciones han quedado en evidencia durante el debate en el Congreso en el que ha comparecido el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, para dar explicaciones sobre la situación tras la intervención ilegal de Donald Trump. La derecha y la ultraderecha españolas aplauden esa operación, pero cargan contra el Gobierno por la relación con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, que permanece en el poder por voluntad de Trump, como les ha recordado Albares en la réplica.
“El Gobierno quiere liberar a Delcy, es la única liberación que les importa. Su postración ante una torturadora es humillante y elocuente. El Gobierno socialista quiere reciclar al régimen chavista, quiere salvar a Delcy para salvarse a sí mismo”, ha dicho la portavoz del PP en el debate, Cayetana Álvarez de Toledo, que previamente ha asegurado que su grupo celebra “sin adversativas” la operación de Trump: “No ha secuestrado a un presidente legítimo, ha puesto fin a la impunidad de un criminal”.
“Lo diremos a nuestros aliados, también a EEUU, sabemos que ninguna transición es impoluta moralmente, todas exigen cesiones y transacciones a veces indigestas; pero algunos principios deben prevalecer. Delcy no es una moderada, no es la Adolfo Suárez que ustedes pintan”, ha dicho Álvarez de Toledo, que ha asegurado que Trump ha “recordado” que no es la presidenta, a pesar de que permite que ostente el poder y la ha halagado al asegurar que es una persona “fantástica” tras una larga conversación telefónica. “Es la sibilina cara B de Maduro”, ha apostillado la diputada conservadora.
También la portavoz de Vox, María José Rodríguez, ha asegurado que “hoy Venezuela está mejor que hace tres semanas” por la captura de Maduro. “Venezuela es más libre y debe avanzar hacia una transición”, ha apostillado la parlamentaria de la ultraderecha, que ha evitado criticar a Trump y el mantenimiento de Rodríguez al frente. PP y Vox también han obviado durante el debate la amenaza de Trump sobre Groenlandia, que ha llevado a varios países europos a enviar tropas a la isla del Ártico y España no lo descarta.
Albares: “A Delcy no la ha puesto el Gobierno, la ha puesto EEUU”
En su réplica, Albares ha lamentado la “vergonzosa intervención” de Álvarez de Toledo y la “hipocresía” del PP en el tema de Venezuela. “Usted ha estado alabando en su intervención a Trump, criticando a Delcy, pero le quiero recordar que a Delcy no la ha puesto el Gobierno de España, la ha puesto la intervención militar de los Estados Unidos”, le ha contestado Albares. El ministro ha pedido a los conservadores que “no tomen el pelo a los españoles y venezolanos”, que ha recordado que han venido a España mayoritariamente con Pedro Sánchez mientras Mariano Rajoy “no movió un dedo”, tras insistir en que Trump ha dicho que quiere trabajar en el largo plazo con Delcy Rodríguez. “Me gustaría saber su opinión”, le ha preguntado a Álvarez de Toledo, que en su réplica no ha dicho nada al respecto.
“No se puede defender a la vez la democracia y la imposición de un gobierno por la violencia armada contra la soberanía nacional y la legalidad internacional y es lo que ustedes más o menos, pasando de puntillas, intentan hacer”, le ha dicho el ministro al PP. Tras insistir varias veces en su comparecencia en que la intención del Gobierno es que los venezolanos voten para decidir su futuro sin “injerencias externas”, ha reprochado que el PP quiera “tener a su persona en Caracas” después de que Álvarez de Toledo dijera que María Corina Machado es la persona legitimada para ponerse al frente.
Albares ha recordado a Álvarez de Toledo que no pesaban sanciones de la UE sobre Nicolás Maduro como presidente de Venezuela para mantener de alguna forma los lazos. “Igual ni siquiera lo sabían”, ha dicho Albares que les ha preguntado si eso les “parecía bien” pero que en una decisión análoga no las tuviera Delcy Rodríguez “les parece mal” después de que haya criticado el planteamiento de Albares de quitar sanciones a medida que se avance en la transición.
El ministro de Exteriores también se ha revuelto contra la acusación del PP de que los presos liberados salieron “por la puerta de atrás” y le ha explicado que lo hicieron por la sala de autoridades, “la sala más noble” del Aeropuerto Madrid-Barajas. “Lo hicimos a petición de ellos y sus familias”, ha apostillado. A los venezolanos presentes en el Hemiciclo, les ha dicho: “El PP les desprecia y les utiliza sin ningún tapujo”.
“Montaron una operación para extraer de Venezuela al presidente legítimo. Comprendo su profunda incomodidad ante la intervención americana. Trump extrajo de Venezuela al usurpador de la presidencia, ustedes extrajeron al presidente legítimo. La suya fue una extracción contra la democracia, contra las urnas, contra Venezuela y España. Muy de izquierdas invocar el bien para hacer el mal”, ha dicho Álvarez de Toledo, sobre el asilo concedido al candidato opositor Edmundo González, que siempre ha agradecido las gestiones al Gobierno para salir del país en septiembre de 2024.
El PSOE se revuelve contra los “infundios” sobre Zapatero
El centro de las críticas de PP y Vox ha sido, no obstante, José Luis Rodríguez Zapatero, por sus gestiones de mediación, que se remontan a 2015. “Cuántos presos ha sacado Zapatero y cuántos ha contribuido a meter”, ha dicho Álvarez de Toledo, que le ha definido como “el gran blanqueador de la tiranía chavista”. La parlamentaria de Vox ha dicho que Zapatero “ha llegado tan lejos como le ha permitido el Gobierno” y ha acusado a los socialistas de estar “permitiendo que el narco se expanda en España”. La Fiscalía ha rechazado investigar una querella presentada por la organización ultraderechista Hazte Oír contra el expresidente.
La respuesta vehemente ha llegado de boca del portavoz del PSOE, Patxi López, que ha reprochado los “infundios” contra el expresidente intentando “vincularle con el narcotráfico”. “En este país la única relación con el narcotráfico no ha sido Zapatero, miren ustedes más cerca”, ha dicho el socialista en referencia a la foto de Alberto Núñez Feijóo con el contrabandista Marcial Dorado. “No se ponga estupenda porque ninguno de ustedes le llega a la altura de las zapatillas a Zapatero, y menos tú”, le ha espetado a Cayetana Álvarez de Toledo.
Rifirrafe de Rufián y Albares
Frente al seguidismo de PP y Vox a Trump en Venezuela, las fuerzas de izquierdas han cargado con dureza contra el presidente de EEUU. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, le ha dicho al ministro que es “cobarde” por no hablar de “secuestro” de Maduro. “Arrieros somos”, ha acabado Rufián tras acusar al ministro de tardar en endurecer la posición respecto a Gaza. “Hoy un defraudador, un pedófilo y un violador llamado Donald Trump se pasea por el mundo como un bully por el pasillo del instituto dando collejas sin problema”, ha expresado, informa Alberto Ortiz.
Al ministro no le ha sentado bien que el republicano le llame “cobarde” y le ha afeado que se haya ido del Hemiciclo en sus dos réplicas. “La política es algo más que poner un corte de Twitter”, ha contestado el jefe de la diplomacia, a quien las palabras de Rufián le suenan a matonismo. “Si lo que intenta es amedrentarme, no le tengo ningún miedo”.
El diputado de Bildu Jon Iñarritu también ha pedido “un rol mayor” al Gobierno ante la “tibieza y timidez” de la UE, que ha evitado condenar la intervención de EEUU y se ha limitado a hacer un llamamiento al cumplimiento del derecho internacional. Igualmente, ha criticado con dureza el parlamentario de la izquierda abertzale ha sido el aplauso de Repsol a la intervención y la reunión en la que participó en la Casa Blanca tras la que anunció una triplicación de su producción en Venezuela: “El objetivo claro de la agresión era hacerse con el botín. Nos parece una vergüenza que Repsol participe en esa reunión de piratas y corsarios para repartirse el botín. Creemos que el Gobierno algo debería decir”.
La líder de Podemos, Ione Belarra, ha advertido de que “EEUU y Trump están imponiendo un régimen fascista, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras” y ha exigido al Gobierno que cierre las bases norteamericanas, que ha dicho que sirven como “servidumbres de paso en la UE”, para que EEUU desarrolle su capacidad militar. “Reconozca que la OTAN ha muerto, está rota, ya no existe. En el momento en el que el jefe de la OTAN amenaza a uno de los socios, la OTAN está rota”, ha dicho Belarra. También el BNG ha defendido que se cierren las bases y que, si es necesario, Pedro Sánchez convoque un referéndum al respecto.