Expulsión y multas hasta 20.200 euros: la letra pequeña de la ley de Vox para prohibir el burka en los espacios públicos que apoya el PP
Más de 20 años después de que Alemania comenzara a legislar para prohibir o limitar el uso de algún tipo de velo islámico en espacios públicos y centros de trabajo, PP y Vox votarán este martes la admisión a trámite de una proposición de ley del partido de extrema derecha para vetar que las mujeres puedan llevar el niqab o el burka, ya sea de forma voluntaria o impuesta por su entorno. Quienes incumplan la medida se enfrentarán a la expulsión de España o multas que podrían ir hasta los 20.200 euros.
Vox registró la ley el pasado mes de noviembre, y ha elegido llevarla a su primer trámite parlamentario este martes. El Congreso debatirá su admisión a trámite, aunque de momento no está claro que las derechas españolas cuenten con los votos necesarios. La duda es qué hará Junts.
El texto asegura en su exposición de motivos que los “bienes y derechos” supuestamente propios de “Occidente” penden de un hilo porque están siendo amenazados por un fenómeno que está marcando las sociedades europeas en las últimas décadas, que es la llegada masiva de inmigrantes procedentes de otros continentes“.
Según Vox, “algunas de esas personas”, sin concretar cuáles, “pretenden imponer las costumbres islamistas en el espacio público” europeo por una “falsa noción de tolerancia” que lleva a “permitir la progresiva normalización de hábitos como la circulación masiva de personas con el rostro cubierto”. Una afirmación que el partido de Santiago Abascal tampoco cuantifica ni justifica en qué la basa.
La norma apunta que portar el niqab o el burka es “sencillamente incompatible con el modo de vida de nuestra civilización, además de entrañar graves peligros para la seguridad ciudadana”. Y cita que ya se puso en marcha en “Francia en 2010, Bélgica en 2011, Austria en 2017, Dinamarca en 2018, Países Bajos en 2019 y Suiza en 2021 —mediante consulta popular— a establecer restricciones al uso de prendas que ocultan el rostro humano en el espacio público”.
Vox sostiene que el velo islámico supone “un grave riesgo para la seguridad”, por lo que plantea su “prohibición general de uso en el espacio público de las prendas de vestuario conocidas como niqab y burka, con objeto de establecer su carácter ilícito y dejar sentado el principio de que su utilización no podrá ser objeto de tutela jurídica”.
El partido de Abascal plantea modificar tanto el Código Penal como la ley de seguridad ciudadana, la conocida como 'ley mordaza'.
Multas hasta 20.200 euros y expulsión del país
El texto de la proposición, de apenas cinco páginas, tiene un único artículo: “Queda prohibida la utilización en el espacio público, o en lugares privados con proyección a un espacio o uso público, de los velos denominados niqab y burka”. Vox deja el meollo para otras disposiciones autorreferenciales entre ellas que establecen tanto el régimen sancionador como la modificación de otras normas.
Según el texto, se establece la capacidad de “sancionar la utilización de dichas prendas de vestuario”, el niqab o el burka, “así como la acción de obligar a su uso por parte de padres o tutores”. La proposición no establece diferencia alguna entre la acción voluntaria y la imposición.
Dicha sanción se aplicará a cuenta de la 'ley mordaza', y se plantea la imposición de una “multa en grado medio”, lo que supone entre 10.401 y 20.200 euros.
Además, el texto contempla que “la reincidencia en dicha conducta —al igual que otras infracciones graves— sea sancionada en todo caso con la expulsión del territorio nacional cuando sea realizada por extranjeros”.
Eso sí, Vox quiere dejar fuera de este régimen sancionador “el uso público e indebido de uniformes, insignias o condecoraciones oficiales, o réplicas de los mismos, así como otros elementos del equipamiento de los cuerpos policiales o de los servicios de emergencia que puedan generar engaño acerca de la condición de quien los use, cuando no sea constitutivo de infracción penal”.
El PP, a favor
El PP anunció este fin de semana su apoyo a la iniciativa de Vox. En un videocomunicado, la portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, aseguró que su partido “aprobará y apoyará que se debata sobre esto en el Parlamento”. Muñoz añadió que PP y Vox “tienen que entenderse y llegar a un acuerdo porque la prioridad no son los partidos, sino los españoles”.
En julio de 2025, el PP aprobó su nueva ponencia política, que afirma expresamente: “Ninguna tradición ni creencia puede justificar prácticas que invisibilizan u oprimen a la mujer. El uso del burka o el niqab suponen una negación simbólica y práctica de su libertad y colisionan con principios superiores como la seguridad y el cumplimiento de la ley. Frente a esto, reivindicamos los valores de dignidad, autonomía y plena participación de la mujer en el espacio público, principios esenciales de nuestra democracia”.
La decisión de Vox de llevar al Pleno del Congreso este debate se produce en plenas negociaciones con el PP para los gobiernos de Extremadura y Aragón, y cuando ha comenzado la precampaña de las elecciones de Castilla y León.
Dichos comicios están marcados precisamente por la relación entre las derechas y la negativa de Vox a facilitar la investidura de María Guardiola en Extremadura y las duras condiciones ideológicas que impone a Jorge Azcón en Aragón, aunque el trato de los ultras a ambos es muy diferente.
Guardiola está reviviendo lo ocurrido en 2023, cuando dio su palabra de no gobernar en coalición con Vox para retractarse poco después y asumir la entrada de los ultras en su Ejecutivo. La semana pasada, la presidenta extremeña aseguró que no tiene intención de “travestirse” de Vox para conseguir su apoyo. Inmediatamente, se negó a sí misa y dijo que “hay más cosas” que unen a las dos derechas.
Entre medias de las dos declaraciones se produjo una llamada telefónica de la dirección nacional de Alberto Núñez Feijóo, según publica este domingo Artículo 14.
Este lunes, Guardiola asegura en una entrevista en OkDiario: “El feminismo que defiendo es el feminismo que defiende VOX”.