Vox y PP aprueban una proposición para exigir la prohibición del burka en los espacios públicos de Balears

Esther Ballesteros

Mallorca —
3 de febrero de 2026 16:35 h

0

El Parlament balear ha aprobado este martes, con los votos de PP y Vox, una proposición no de ley (PNL) de los populares para instar al Gobierno central a prohibir el uso del burka y el niqab en los espacios públicos. La iniciativa ha salido adelante entre duras críticas de la izquierda: mientras el diputado de Unides Podem ha recriminado que la propuesta “no tiene ninguna intención liberadora”, el PSIB-PSOE ha reprochado que la propuesta obedece, más que a una preocupación real por los derechos de las mujeres, a una “guerra por ver quién es más racista y quién genera más odio”. No en vano, la formación de extrema derecha había presentado enmiendas para vetar el velo islámico en su totalidad, no solo el integral, so pretexto de que “la dignidad de una mujer no se puede medir con centímetros de tela”.

Durante el debate de la PNL, el diputado de Vox Sergio Rodríguez ha cargado contra el contenido del texto al considerar que la proposición ha sido “convenientemente descafeinada por el PP”, recordando que su grupo reclamó el pasado mes de noviembre vetar el uso de toda vestimenta islámica y establecer un mecanismo de sanción y el endurecimiento de las penas en este sentido, a lo que se opusieron los conservadores. Pese a insistir en la defensa de la dignidad y los derechos de las mujeres, Rodríguez ha articulado un discurso con referencias explícitas a la seguridad junto a estereotipos culturales y apelaciones al miedo: “Bajo un burka puede ir un terrorista con barba y no nos enteraríamos”, ha aseverado, matizando a continuación que “lo importante aquí no es solo la cuestión de la seguridad”.

El parlamentario también ha rechazado que el uso del velo pueda considerarse una elección libre, especialmente en el caso de niñas, ironizando que “en el mes de agosto en Mallorca se tapan hasta la gola porque es un símbolo de su libertad”. “No están obligadas ni por sus padres, ni por su familia. Lo hacen libremente”, ha continuado. A ello ha sumado ataques directos a los grupos de izquierdas, a los que ha acusado de “enmascarar” la discriminación de la mujer por “esa chorrada de la multiculturalidad” y de ser “cómplices” de prácticas que, a su juicio, no deberían tener cabida en una sociedad democrática. Asimismo, ha situado a los populares en un “dilema” entre su discurso actual y posiciones mantenidas anteriormente.

Por su parte, la diputada del PP Cristina Gil, encargada de defender la propuesta, ha sostenido que “no se puede tolerar que haya mujeres obligadas a cubrirse de los pies a la cabeza” y ha argumentado que un Estado democrático “no puede mostrarse indiferente ante modelos culturales, religiosos o tradiciones contrarios a principios innegociables como la igualdad, la dignidad y la libertad”. La PNL también incluye una condena explícita de prácticas como el matrimonio forzado o la mutilación genital femenina, pese a tratarse, como ha subrayado el portavoz de Més per Mallorca Lluís Apesteguia, de prácticas “ya incluidas en el Código Penal”, por lo que ha considerado la iniciativa de un mero ejercicio retórico sin contenido normativo real.

“Puestos a proponer obviedades, podríamos proponer que el Parlament manifieste que los asesinatos van contra la vida”, ha remarcado el diputado ecosoberanista, quien ha acusado a PP y Vox de competir “por obtener rédito electoral de la islamofobia creciente que la extrema derecha populista está fomentando”. Apesteguia ha incidido en que “solo les diferencia el grado, porque la demagogia barata es exactamente la misma”. “Entre la propuesta del PP y la propuesta de Vox no hay una óptica política diferente, sino 15 gin-tonics de diferencia. Un 'aguanta el cubata' de manual. Son ustedes una copia barata de Vox”, ha aseverado dirigiéndose a la bancada popular.

Del mismo modo, ha subrayado que una prohibición generalizada del velo islámico no es una herramienta eficaz para abordar su imposición. “No se pueden proponer soluciones simplistas a problemas complejos”, ha recalcado el representante de Més per Mallorca, aludiendo a una sentencia del Tribunal Supremo que advierte de que la prohibición del velo integral “puede acabar suponiendo una doble discriminación a las mujeres que lo sufren”. “Porque si un hombre obliga a su mujer a ponerse un burka para ir al médico, ¿qué pasará si prohibimos el burka en el centro de salud? Que su marido seguramente lo que le prohibirá será ir al médico”, ha concluido.

La diputada socialista Teresa Suárez ha calificado el debate de “guerra para ver quién es más racista y quién genera más odio”, mientras que, desde Unides Podem, José María García ha advertido de que una decisión de este calado no debería adoptarse “sin tener en cuenta a las mujeres musulmanas”, recriminando que la iniciativa “no tiene una intención liberadora”, sino que lo único que busca es “atacar una religión”.

La propuesta

Con la aprobación de la PNL, el Parlament balear insta al Gobierno de España a impulsar las reformas legislativas necesarias para prohibir el uso del velo islámico integral en todos los edificios e instalaciones de titularidad pública. Este punto del texto, que sostiene que el burka constituye una forma de opresión y sumisión contraria a los derechos fundamentales, la igualdad y la dignidad de las mujeres, ha salido adelante con los votos favorables de PP y Vox, el voto en contra de Unides Podem y la abstención del resto de grupos.

El pleno también ha aprobado, con 36 votos a favor -PP, Vox, Més per Menorca y Podem- y 22 abstenciones -Més per Mallorca y PSIB-, una declaración que considera los matrimonios forzados y la mutilación genital femenina prácticas contrarias a los valores básicos de la sociedad española y gravemente lesivas para los derechos fundamentales y la integridad de mujeres y niñas.

Finalmente, la Cámara solicita al Ejecutivo central y a la Unión Europea que establezcan normas, mecanismos sancionadores y un endurecimiento de las penas para castigar la imposición del velo integral, así como prácticas como los matrimonios forzados o la mutilación genital femenina. En este último punto, PP, Vox y Unides Podem han votado a favor, Més per Mallorca se ha abstenido y el PSIB se ha posicionado en contra.