El juez Calama anuncia una investigación por la filtración de las agendas y mensajes de Zapatero
El juez José Luis Calama, que investiga el caso Plus Ultra y a José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional, ha anunciado que tomará medidas tras las filtraciones de las agendas y conversaciones privadas del expresidente del Gobierno, aportadas a la causa por la UDEF en su último informe. El magistrado ha deducido testimonio para que un juzgado de Madrid “investigue las filtraciones e identifique a sus responsables” al destacar “la gravedad de los hechos”. Otra medida es formar una pieza de “información sensible” para aportar las grabaciones de los interrogatorios, de manera que solo la Fiscalía y el juez tengan acceso a ellas.
Las agendas de Zapatero relativas a 2024 y 2025, así como los mensajes que intercambió con su secretaria Gertrudis Alcázar, fueron incautadas por esta unidad policial durante los registros en la sede central del PSOE de la calle Ferraz hace unas semanas y aportadas al procedimiento en los últimos días. Un informe de la UDEF que acusa al expresidente de cobrar 200.000 euros a cambio de ejercer su influencia política en Bolivia a favor de una empresa peruana y que bebía de varias fuentes: las agendas y los mensajes. Unas agendas y unos mensajes que fueron aportados íntegramente al procedimiento en forma de anexos, sin retirar aquellas cosas no relacionadas con la investigación, y puestos así a disposición de las partes desde el juzgado de Calama.
El entorno de Zapatero ya denunció ayer la filtración de estas agendas y estos mensajes que van mucho más allá de la investigación y reflejan, por ejemplo, sus citas con políticos y empresarios del más alto nivel, así como conversaciones con su secretaria sobre asuntos personales y profesionales. Desde el terreno de la política, el Gobierno y varios de sus socios han calificado de “gravísimo y escandaloso” que estas agendas y chats privados hayan llegado a los medios de comunicación sin que el juez o la UDEF hayan realizado un expurgo previo del material no relacionado con el caso.
El juez Calama, que puso esta documentación a disposición de las partes, ha anunciado este jueves que solicitará a los juzgados de Madrid que investiguen estas filtraciones e identifiquen a los responsables “dada la gravedad de los hechos”. A nivel interno, también abrirá una pieza separada de “información sensible” para almacenar las grabaciones de las declaraciones de testigos y acusados, a las que solo podrá acceder él mismo y la Fiscalía.
Las partes, que tienen derecho a consultar el contenido de estas declaraciones, tendrán la transcripción de su contenido y podrán ir presencialmente a consultar fragmentos si lo necesitan. Y la media docena de acusaciones populares personadas en el caso ya no podrán acceder a la plataforma digital donde se almacena esta información. Solo podrá hacerlo el PP, que ostenta la dirección de todas esta acusaciones. “Se han producido filtraciones constantes e inmediatas a medios de comunicación, alcanzando su máxima expresión en el día de ayer”, lamenta el juez.