Pablo Iglesias prepara su candidatura a las europeas: “Me han pedido que dé el paso”

“No se trata de un partido o de una lista, se trata de un proceso amplio que quiere terminar en una candidatura popular a las elecciones europeas”. Así lo explica Pablo Iglesias, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, analista político en televisión y presentador de La Tuerka, quien quiere dar el salto y ser candidato a las elecciones del Parlamento Europeo previstas para mayo de 2014.

“Las personas del manifiesto y otras más que espero que estén conmigo pronto me han pedido que dé un paso adelante”, explica. Pero, según él, ese paso tiene unas condiciones: “Que el hecho de que yo pueda encabezar esa candidatura tenga un amplio respaldo popular y que sea un llamamiento a la unidad”.

“Si me preguntas si quiero convencer a Izquierda Unida de que participe con nosotros, te digo: evidentemente. Tengo claro que en este camino, más tarde o más temprano, tenemos que encontrarnos, siempre desde la premisa de la participación ciudadana”, asegura: “Entiendo que la presencia mediática que he tenido me puede permitir dar ese paso, pero tengo que buscar un mecanismo para que esa sensación quede contrastada”.

Con Iglesias están otras personas vinculadas a Juventud sin Futuro; el partido Izquierda Anticapitalista –que es la organización que articula el proyecto–, como su cabeza de lista por Madrid en las últimas elecciones, Miguel Urbán; y referentes de la izquierda, como Juan Carlos Monedero, también profesor de Ciencias Políticas y exasesor político de Gaspar Llamazares cuando éste era coordinador general de IU y de gobiernos latinoamericanos como el de Hugo Chávez en Venezuela. Tanto Monedero como Iglesias visitaron recientemente en Córdoba al excoordinador general de IU Julio Anguita, quien declinó apoyar su movimiento.

El nombre elegido para esta candidatura es Podemos y se presentará este viernes a las 10.00 en Lavapiés, en el Teatro del Barrio (de Alberto San Juan), como un movimiento popular que se distancie del estilo habitual de la izquierda española. Esta iniciativa se produce al margen de Izquierda Unida, a pesar de que varios de sus protagonistas han tenido relación profesional y activista con este partido e incluso han participado en negociaciones para “abrir” la coalición. El propio Iglesias ha colaborado en la comunicación de campañas electorales de IU, como en las últimas elecciones gallegas, por ejemplo.

El plan se ha ido concretando en las últimas semanas, al tiempo que también avanzaban los rumores. Fuentes conocedoras de las negociaciones aseguran que las bases de Izquierda Anticapitalista se han enterado cuando ya estaba casi todo cocinado, lo cual generó tensiones en las bases de la organización que lo interpretan como una maniobra desde arriba y no “desde las asambleas”. Al final, el proceso ha sido aprobado por la Coordinadora Confederal –máximo órgano de IA entre congresos–. Todo quiso moverse con discreción: en los correos electrónicos hablaban de P.I., en lugar de Pablo Iglesias, y el proyecto fue bautizado, según las fuentes, como Operación Coleta.

Los promotores de la iniciativa han ido cerrando los flecos este fin de semana pasado de un manifiesto, Mover ficha: convertir la indignación en cambio político, que finalmente ha difundido publico.es, medio de comunicación en el que colabora Pablo Iglesias, pero en el que él no aparece como firmante.

Entre los que sí rubrican el texto, que reclama la recuperación de la soberanía popular a través de una opción popular en las urnas, están entre otros el filósofo Santiago Alba Rico, el poeta Jorge Riechmann, el actor Alberto San Juan, la profesora de Economía Aplicada Bibiana Medialdea, el abogado Jaume Asens (compañero de Ada Colau en el Observatori DESC) y el profesor de Ciencias Políticas Raimundo Viejo Viñas, entre otros.

La idea, según varias fuentes implicadas en el proceso han explicado en los últimos días a eldiario.es, es que varias personas más den un paso adelante una vez que el texto reúna una cantidad significativa de apoyos –la cifra a la que se aspira son 50.000 firmas–, aunque por el momento no existe ninguna web o plataforma donde sumarse.

Cuando se considere que esto ha sucedido, se recogerá el boomerang para darle forma de candidatura y se abrirá un proceso del que los impulsores esperan que salga Iglesias como candidato.

Durante todo este proceso, entre los impulsores del manifiesto y algunos de sus firmantes se buscará converger con IU, algo que desde la coalición no ven muy posible. “Estuvimos negociando con ellos concurrir juntos en las europeas, y al final no quisieron. Es difícil poder converger ahora, cuando muchos en Izquierda Anticapitalista ven en Pablo Iglesias la oportunidad de presentar una candidatura. De hecho, el punto 10 del manifiesto está calcado al que nos presentaron en las negociaciones para las últimas elecciones generales”, explican en IU, que aseguran: “No vamos a enfrentarnos con ellos en la campaña, ni con otros partidos de izquierdas: nuestro enemigo es otro, es la derecha”.

En el último párrafo del manifiesto se dice: “Los de arriba nos dicen que no se puede hacer nada más resignarse y, como mucho, elegir entre los colores de siempre”, lo cual algunos interpretan como una censura, entre otros, a IU.

La coalición, por su parte, se encuentra inmersa en el proceso de definir a su número uno para las europeas: el proceso es que las federaciones proponen candidatos –las direcciones de Andalucía y Madrid apoyan que repita Willy Meyer– y la comisión electoral decida por consenso, lo cual dificulta precisamente que Meyer sea candidato, por la falta de consenso que genera en torno a su persona.

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