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El policía de los millones emparedados: “Se crean informes falsos”
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El policía de los millones emparedados: “La Brigada de Estupefacientes crea informes falsos y se lo oculta a los jueces”

Pedro Águeda

20 de septiembre de 2026 22:25 h

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El inspector jefe de la Policía Nacional Óscar Sánchez Gil, en prisión desde noviembre de 2025 acusado de pertenecer a una organización de narcotraficantes, relató el pasado mes de mayo en la Audiencia Nacional el sistema de falsificación de informes que utilizaría la unidad especializada en la lucha contra el tráfico de drogas que él mismo integró en el pasado. Según el relato de Sánchez Gil, a cuyo vídeo ha tenido acceso elDiario.es, la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (UDYCO) miente por “sistema” a los jueces sobre el origen de sus investigaciones, con el objeto de obtener aval para las mismas. 

Sánchez Gil fue arrestado cuando era jefe de la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en Madrid, pero en el pasado había sido jefe de sección en la Brigada Central de Estupefacientes, perteneciente a la UDYCO. Fue en ese puesto donde presenció presuntamente, durante años, cómo se fabrican las exitosas operaciones de lucha contra el narcotráfico, que conllevaban grandes incautaciones, toneladas en ocasiones, mientras el suministro de cocaína a España y Europa no cesa. 

El inspector jefe fue un colaborador de lujo para la organización a la que servía: en su casa se encontraron 20 millones de euros escondidos, parte de ellos emparedados. Uno de los cargamentos incautados a ese grupo fue objeto de la práctica denunciada por el policía, según su testimonio. Se trata de una incautación de 1.605 kilos de cocaína en el puerto de Algeciras en 2021, cuando todavía se batallaba en los tribunales por la validez de la información procedente de los servidores de telefonía encriptada, asaltados por servicios policiales extranjeros.

En su declaración del pasado 19 de mayo desde la cárcel, Sánchez Gil defendió que el informe de la agencia colombiana antidroga Diran (Dirección Antinarcóticos), que dio pie a esa incautación en el puerto de Algeciras, es falso y que se ocultó al juez que la pista salía de los datos de una plataforma de teléfonos encriptados, Anom, creada por el FBI como cebo para grandes delincuentes. El informe lo habría elaborado un mando de la UDYCO, remitido a un contacto en la Diran destinado en el pasado en Madrid, quien se lo habría devuelto ya al correo oficial con el sello de la agencia colombiana. 

“¿Y usted, cómo sabe esto?”, le preguntó en un momento del interrogatorio del pasado 19 de mayo su abogado, Emilio Rodríguez Marqueta. “En primer lugar, porque me lo cuenta el propio Alberto [elDiario.es omite el apellido de los agentes en activo, mandos de la UDYCO]”, respondió él.

“Y en segundo lugar [continuó], porque esta es la práctica habitual, sistemática, que realiza la Brigada Central de Estupefacientes cuando quiere ocultar el origen de una información. En los años en los que estuve destinado en la Brigada de Estupefacientes es una práctica que yo vi en muchas ocasiones y que yo mismo, como jefe de grupo, como jefe de sección…”, afirmó el policía hasta que otro letrado que seguía la declaración por videoconferencia le interrumpió alegando que no oía nada. Después, el letrado preguntó si los policías ocultaban estas prácticas a los jueces de los casos. “No. Hasta donde sé yo, no”, respondió el inspector jefe. 

Impunidad para policías y confidentes

Con posterioridad, la justicia europea y española han avalado la utilización de los datos procedentes de Sky FCC, la plataforma que utilizaba la organización a la que pertenece Sánchez Gil, y otros sistemas encriptados, pero con restricciones. Antes de eso, la gestión de esa información por la UDYCO transgredió la legalidad, según Sánchez Gil. El inspector jefe señaló al actual jefe de la Unidad, entonces jefe de la Brigada Central de Estupefacientes. 

Según Sánchez Gil, el comisario les trasladó tres pautas. La primera, que toda investigación abierta a partir de esos datos sería “completamente secreta” y que no se informaría a ninguna autoridad, incluidos los jueces, ni siquiera a los otros policías. Esto es, no se introduciría en las bases de datos policiales dedicadas a evitar duplicidades en las investigaciones. La segunda es que los colaboradores debían entregar sus identidades secretas en Sky FCC y, la tercera, que si estos confidentes o policías corruptos aparecían en la información suministrada por Francia se les garantizaría la impunidad y no serían investigados.  

El inspector jefe, que declaró el 19 de mayo a petición propia, intentó defender que las alusiones a un tal 'Aduana' que aparece en las conversaciones intervenidas no alude a él sino a otros funcionarios corruptos. En su tesis, el policía suministró datos concretos de estas alusiones en un pin de Sky FCC que es el único que la Policía no ha analizado en sus informes al juzgado. 

Menciona el puerto de Algeciras y hace alusiones a los contenedores con cocaína, a los que se refieren como “latas”; a los “cuadrantes”, que permitirían conocer qué funcionarios corruptos están de servicio en cada momento, e incluso a unidades concretas como la de Análisis de Riesgos, Vigilancia Aduanera y la Guardia Civil. 

Sánchez Gil asegura al juzgado que puede comprobar las alusiones a varios nombres de pila de agentes de la Guardia Civil que pertenecieron al dispositivo especial para la lucha contra la droga en El Estrecho de Gibraltar, OCON-Sur, desarticulado ante las sospechas de que su máximo responsable estaba vinculado a un clan de narcotraficantes. 

El juez que investiga a la organización de Sánchez Gil ordenó a Asuntos Internos que analizara las afirmaciones del mismo acerca de que él no es Aduana, así como si tenían credibilidad las acusaciones sobre una presunta red corrupta en el puerto de Algeciras. Asuntos Internos, según reveló elDiario.es, avaló indiciariamente la credibilidad de esta última afirmación, pero descartó que Aduana fuera alguien diferente al inspector jefe Sánchez Gil. 

Ni el juez De Jorge ni la Fiscalía Antidroga han planteado por ahora ninguna iniciativa para ahondar en la otra gran acusación del policía respecto a la práctica sistemática de falsificación del origen de las informaciones en la unidad especial antidroga. 

La defensa de Sánchez Gil ha presentado un escrito en el que solicita varias diligencias y en el que rebate las afirmaciones de uno de los presuntos mandos implicados en la falsificación del origen de las investigaciones sobre narcotráfico, responsable de la sección de plataformas encriptadas. Según alega la representación de Óscar Sánchez Gil el mando Alberto ofreció ante el juez versiones contradictorias respecto de que el origen de la investigación a la organización del inspector jefe. Por una parte, dijo que la operación partía de las sospechas hacia él y al tiempo expresó que se perseguía a la una trama de narcotráfico y que “Óscar era uno más”.