Pedro Sánchez asume la responsabilidad del Gobierno ante la tragedia ferroviaria en Adamuz, que ha costado la vida a 45 personas, pero reivindica la alta velocidad española ante el daño reputacional que supone un accidente de esa magnitud. “La alta velocidad en España es un orgullo para todo el país y es una prioridad para nuestro Gobierno porque también mejora la forma de movernos por España”, ha defendido el presidente en una rueda de prensa en Bruselas en la que ha reconocido la necesidad de “restablecer la confianza por parte de la ciudadanía en uno de los principales orgullos del país, que es la alta velocidad”. “En eso va a trabajar el Gobierno”, ha apostillado.
Preguntado por si asume responsabilidades por el accidente, cuyas causas se están investigando, Sánchez ha asegurado que lo están haciendo “desde el primer momento de la tragedia”. “Evidentemente, el daño es irreparable, pero las víctimas van a poder contar siempre con el Gobierno, ayudando en lo que haga falta”, ha dicho: “Desde el primer minuto de esta crisis, de esta tragedia, vamos a responder, como hemos respondido a cualquiera de las crisis que nos hemos enfrentado durante estos últimos ocho años”. Sánchez ha dicho que lo harán con “absoluta empatía hacia las víctimas”, para las que se ha organizado un homenaje de Estado en Huelva el próximo 31 de enero, con transparencia, con “cooperación entre instituciones” dado que las competencias están “repartidas” y con “eficacia”.
Sánchez ha comenzado su intervención con un mensaje de “recuerdo y de afecto para todas aquellas personas que han perdido a un ser querido o han sufrido daños con motivo de los accidentes ferroviarios”, también en Gelida. “Quiero que sepan que el Estado en su conjunto va a hacer todo lo que esté en su mano para ayudarles”, ha subrayado el presidente, que también se ha referido al trabajo de los “servidores públicos” como “el mejor testimonio del país que es España”.
El presidente del Gobierno se ha pronunciado así tras la reunión del Consejo Europeo que ha comenzado precisamente con un minuto de silencio en recuerdo a las víctimas. No obstante, el grueso de su intervención se ha centrado en la política internacional ante “un contexto internacional extraordinariamente complejo”. A partir de ahí, ha arremetido contra Donald Trump: “Todos somos muy conscientes de lo que ha venido sucediendo durante estas últimas semanas y, por tanto, tenemos que afrontar la realidad y la realidad es que el Gobierno de los Estados Unidos no está respetando el derecho internacional y está tensionando como nunca se había hecho la relación transatlántica”. “No vamos a volver a un pasado donde poco menos que se juega el Monopoly de la soberanía territorial de los países donde se pone un precio al destino de miles y miles de ciudadanos”, ha advertido.
“Estamos preparados” frente a las amenazas de Trump
La reunión de los líderes de los 27 se ha convocado de urgencia para abordar la amenaza de Trump sobre Groenlandia, aunque la víspera el presidente de EEUU anunció un principio de acuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, del que la mayoría de aliados no tienen detalles, aunque la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha asegurado que respeta la soberanía del país. “Ojalá podamos confiar en que, en efecto, se pueda llegar a un acuerdo que satisfaga las lógicas demandas de soberanía de respeto a la integridad territorial del pueblo de Groenlandia y también el Reino de Dinamarca”, ha dicho Sánchez, que ha apuntado a la articulación de misiones a través de la OTAN “que den respuesta a esa legítima preocupación que se pueda tener por parte de algún país aliado” respecto a la seguridad en el Ártico.
“Europa quiere un mundo que se base en reglas claras en respeto al derecho internacional y, por tanto, no en vasallajes; un mundo regido por el derecho internacional, el respeto mutuo y la cooperación, en el que el futuro de Groenlandia no lo decida ni una fuerza, ni las amenazas comerciales y mucho menos intereses privados de dinero”, ha añadido.
La intención de los jefes de Gobierno de la UE era dar una respuesta a esa amenaza y Sánchez ha defendido con vehemencia la necesidad de tener listos los “instrumentos” de los que dispone la UE para “responder con la proporcionalidad debida a cualquier tipo de acción que unilateralmente se plantee por parte de la administración estadounidense”. “Estamos preparados”, ha afirmado. La UE se dotó de un mecanismo anticoerción para responder a las amenazas comerciales de terceros países por cuestiones políticas. Ese instrumento, que nunca se ha puesto en marcha, permitiría responder con medidas como el aumento de los derechos de aduana, la restricción de las importaciones o exportaciones, la exclusión de participar en licitaciones públicas o la suspensión de obligaciones internacionales en sectores como el de la propiedad intelectual, los seguros, la banca, etc. Y Sánchez ha reivindicado que la UE es la primera potencia comercial y tiene que hacerse valer.
“Europa debe fortalecerse internamente y también abrirse a otros lugares del mundo. Fortalecernos internamente significa profundizar el mercado único, reforzar nuestra competitividad, la tecnología; pero también la cohesión social y la unidad política. Por supuesto, en el ámbito de la defensa y la seguridad, fundamentalmente lo que tenemos que hacer es invertir mejor y unidos. Los europeos necesitamos mostrar esa fortaleza y para eso necesitamos movernos como una sola”, ha explicado Sánchez, que en todo caso apuesta por avanzar “a dos velocidades” en asuntos en los que no hay consenso, como la creación de unas Fuerzas Armadas Europeas.
España no participará en la Junta de Paz para Gaza
El presidente del Gobierno ha aprovechado la rueda de prensa para anunciar el rechazo de España a participar en la polémica Junta de Paz para Gaza que Trump ha presentado este jueves en el elitista foro de Davos, con presencia de varios países, entre ellos la Hungría de Viktor Orbán o la Argentina de Javier Milei. “Tras haberlo consultado con muchos de los países, tras haberlo meditado durante bastantes semanas, hoy he querido trasladar a los colegas del Consejo Europeo que el Gobierno de España ha decidido no participar a la llamada Junta de Paz. Agradecemos la invitación, pero declinamos el participar en esa junta propuesta por la administración estadounidense”, ha expresado.
Sánchez ha explicado que la decisión se sustenta en la “coherencia por una política consistente” que España ha desplegado que se basa en el “compromiso con el orden multilateral, con el sistema de Naciones Unidas y con el derecho internacional”. “Es evidente que esta Junta está fuera del marco de Naciones Unidas y, por cierto, no ha incluido a la Autoridad Palestina”, ha recordado el presidente, que ha defendido que “el futuro de Palestina deben dirimirlo los palestinos”. Sánchez ha apostado por “un proceso dialogado” entre Israel y Palestina “que implemente la solución de dos Estados, que permita la entrada de la ayuda humanitaria y que, por supuesto, garantice la paz entre ambos”. “España va a continuar trabajando y comprometida en un proceso de paz en el que llevamos trabajando 30 años y lo vamos a seguir haciendo junto con otros muchos socios europeos, también del conjunto de la comunidad internacional, fortaleciendo las misiones en las que ya estamos garantizando la ayuda humanitaria y apostando por la reconstrucción, la estabilización y la seguridad de Israel y también por supuesto del pueblo de Palestina”, ha rematado.