La Asamblea de Madrid debatirá este jueves al final del pleno la petición de Más Madrid de cese de Miguel Ángel Rodríguez, jefe de Gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Antes, la sesión de control interrogará a la presidenta regional.
En el Congreso, la reforma penal impulsada por Junts para aumentar el castigo a la multirreincidencia, una de las exigencias al Gobierno de Pedro Sánchez, llegará para su votación final y lo hará con más apoyos de la oposición que de socios del Ejecutivo. De entrada, todo apunta a que al menos el PSOE, PP y Vox la respaldarán.
Además, otros dos focos políticos este jueves. En la derecha, las negociaciones postelectorales entre PP y Vox. La amenaza de una repetición electoral en Extremadura por el bloqueo de la ultraderecha sume a los de Feijóo en el desconcierto. En la izquierda, el que acapara las miradas es Gabriel Rufián. Aunque descarta convertirse en líder de la izquierda estatal y solo planea alianzas territoriales como candidato de ERC, Yolanda Díaz anima a la participación en el acto del portavoz republicano.
- CRÓNICA | No esperen a Bad Bunny en el Congreso, por Iñigo Sáenz de Ugarte
Y en plano judicial, en el Supremo, José Luis Ábalos y Koldo García presentan su último alegato contra el juicio por las mascarillas: “Este tribunal no es competente”. La Sala de lo Penal acoge este jueves la audiencia preliminar en la que ambos intentarán aplazar una vista que les expone a altas penas de prisión
- ANÁLISIS | 'Caso Aldama': 15 meses de bulos para tumbar a Sánchez siguen impunes, por José Manuel Romero
El coordinador general de IU, Antonio Maíllo, ha defendido este jueves que la izquierda no puede “estar siempre en el tiktokerismo de la política”. “Vamos a ser serios y construir un proyecto político con solvencia empezando con los cimientos para hacer una casa de piedra y sólida para no estar permanente cambiando de casa”, ha asegurado y ha apuntado que “tiene que ser un proyecto a fuego lento”.
Según ha explicado en una entrevista en Espejo Público en Antena 3, el acto que reunirá el próximo 21 de febrero a Movimiento Sumar, IU, Comuns y Más Madrid es “un paso al frente”, un “mensaje de esperanza” y al que espera que se apunten más organizaciones. “En este momento histórico en el que la extrema derecha avanza, nos tenemos que unir para satisfacer los anhelos populares de cientos de miles y millones personas que no quieren que el autoritarismo entre en nuestro país”, ha defendido.
Sobre el debate sobre quién lo liderará, Maíllo ha insistido en que tiene que llegar “después”: “Hay que hacer cocina, como se dice en Andalucía, de olla lenta, y ahora creo que lo estamos haciendo bien”. “Hay que evitar el fulanismo y apostar por los proyectos políticos, aunque sea menos llamativo”, ha dicho para a reglón seguido añadir que “IU nunca ha estado de moda pero nunca hemos pasado de moda, y mira que hemos visto pasar estrellas fulgurantes y efímeras”.
Preguntado sobre el acto de Gabriel Rufián, el líder de IU ha defendido que, desde su punto de vista, “no es una operación personal” ya que “no es lo toca”. “Prefiero a Rufián intentando ayudar a vincular un proceso de izquierda que alimentando el procès hace diez años”, ha afirmado Maíllo.
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha pedido “tejer una alianza sólida que dé perspectiva de futuro” que sea lo suficientemente “estable” y no solo se hable de quién la lidera. “El espacio progresista no ha estado más unido que ahora nunca. Nunca hemos tenido esta alianza de voluntades”, ha reivindicado.
“Estoy de acuerdo con el debate que ha suscitado Rufián de que hay que hacer algo. Ese 'algo' tiene que ser algo que ilusione, que no va de hiperliderazgos sino un proyecto que sea estable”, ha añadido. Por ello, ha insistido en que el nombre de la persona que liderará el proyecto “vendrá después”. “No sobra nadie, es más, tenemos que recuperar a mucha gente”, ha insistido.
García también ha dicho que conversaciones con el resto de fuerzas no ha dejado de haber desde las pasadas elecciones de 2023 y ha argumentado que, aunque sea en otro plano, ya trabajan para llevar “políticas transformadoras” con Bildu, BNG o ERC en el Congreso.