Los dos candidatos a la izquierda del PSOE han buscado las contradicciones del Gobierno de Moreno y su lema de la “bajada masiva de impuestos”. Ambos han subrayado que la rebaja es ridícula para las rentas bajas y medias, y sustancial para los grandes patrimonios, tirando de ejemplos.
“En Andalucía alguien que gana 80.000 euros al año puede desgravarse las clases de inglés privadas de su hijo; y si ganas 25.000 euros al año no puedes desgravarse el alquiler de su vivienda. Esa es su política fiscal”, ha comenzado José Ignacio García (Adelante Andalucía), que ha propuesto un “impuesto de retorno sanitario”, “para que las empresas sanitarias colaboren, y que se dedique a la investigación pública contra el cáncer”. “Creo que a los trabajadores y pequeños autónomos hay que bajarles los impuestos, y a las grandes empresas hay que subírselos”.
Por su parte, Maíllo (Por Andalucía) ha acusado al presidente candidato de cometer un “fraude fiscal” “en términos políticos”: “Cuando le dice a la gente que le baja impuestos, se los baja a los superricos”. Ha puesto un ejemplo: “Un piso en Huelin, 140.000 euros, ¿qué se ahorra una persona? 1.200 euros. Mansión en Marbella, 40 millones. ¿Qué se ahorra? 1.040.000”, dice Maíllo, mientras Moreno ha negado que eso fuera cierto. Maíllo ha insistido en que el fraude es bonificar impuestos a patrimonios superiores a un millón de euros.
Informa Néstor Cenizo