Las alteraciones inmunológicas previas aportan pistas para comprender y tratar la covid persistente

EFE

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Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Valladolid ha aportado nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que pueden estar detrás del denominado covid persistente y ha identificado algunas disfunciones inmunológicas tempranas que pueden actuar como biomarcadores de riesgo y ayudar en el futuro a mejorar el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad.

La Universidad de Valladolid ha detallado en un comunicado que la investigación, publicada en la revista científica Journal of Infection, identifica alteraciones específicas del sistema inmunitario presentes ya desde las primeras fases de la infección por SARS-CoV-2 en pacientes que posteriormente desarrollaron secuelas persistentes.

Este estudio ha sido posible gracias a la criogenización y análisis de más de mil muestras de sangre recogidas durante la primera ola de la pandemia y los resultados revelan la existencia de una ‘huella inmunológica diferencial’ - diferencias en algunas células y mecanismos de defensa - en el momento del ingreso hospitalario entre los pacientes que años después desarrollaron covid persistente y los que no lo hicieron.

“Lo que hemos confirmado gracias a este estudio es que antes de que tuviesen Long Covid ya había diferencias en el sistema inmunológico de estos pacientes. ¿Implica esto que estaban predispuestos a desarrollar Long Covid? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que antes de que tuviesen Long Covid ya había alteraciones en su sistema inmunológico innato, que es la primera línea de defensa contra las infecciones”, ha explicado el investigador senior de la UVa, David Bernardo.

El análisis también mostró que esas diferencias persistían tres meses después del alta hospitalaria, aunque evolucionaban con el tiempo.

El trabajo, desarrollado por investigadores del Instituto de Biomedicina y Genética Molecular (IBGM), centro mixto de la UVa y el CSIC, junto con profesionales del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el Instituto de Investigación Biosanitaria de Valladolid (IBioVALL), destaca especialmente por su enfoque temporal.

La mayoría de estudios sobre el covid persistente, el “Long Covid”, comparan pacientes que actualmente tienen secuelas de la infección con otros que no las presentan, aunque esos estudios imposibilitan saber si las diferencias inmunológicas observadas son la causa del problema.

“Siempre te queda la duda: ¿esas diferencias son causa o consecuencia de la enfermedad?”, ha indicado el investigador, quien ha destacado que uno de los puntos más fuertes del estudio que han liderado ha sido que tenían criogenizadas las células de más de 1.000 pacientes desde el momento en que ingresaron en el hospital durante la primera ola.

Esto les ha permitido descongelar las de aquellos pacientes que, con el paso del tiempo acabaron desarrollando covid persistente, con la revisión exhaustiva más de mil historias clínicas, en un trabajo “largo, duro y absolutamente indispensable”.

El estudio analizó a 45 personas, de ellas 22 voluntarios sanos cuyas muestras de sangre se habían obtenido antes de la pandemia, por lo que nunca habían estado en contacto con el SARS-CoV-2; y otras 23 de pacientes hospitalizados por COVID en la primera ola, entre marzo y mayo de 2020.

Dentro de este último grupo de pacientes, 10 desarrollaron posteriormente COVID persistente, mientras que los otros 13 se recuperaron sin secuelas prolongadas y se utilizaron como grupo de comparación.

“Lo que queremos estudiar ahora es si estos hallazgos pueden extrapolarse a otros síndromes postinfecciosos. Para ello hemos repetido recientemente el estudio con otro abordaje, realizando otras preguntas y obteniendo nuevas muestras biológicas 6 años después, con el objetivo de conocer cómo ha evolucionado su sistema inmunitario a largo plazo”, ha concluido el investigador principal.