Las lluvias de invierno disparan las reservas de agua al mayor nivel de la década: los datos, embalse por embalse

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Las abundantes lluvias que han caído este invierno en España han disparado la capacidad de los embalses con un total de 37.000 hectómetros cúbidos de agua acumulada, iniciando el mes de febrero con las mayores reservas de la década. Desde el inicio de 2026, la reserva ha subido 10 puntos, pasando del 57% al 67%, según los últimos datos del Boletín Hidrológico semanal del Ministerio de Transición Ecológica.

Las cifras vienen impulsadas por la fuerte subida de la última semana, en la que se añadieron 4.500 hectómetros cúbicos, récord histórico desde 1988 de aumento de la reserva de agua en los embales en apenas siete días.

Este dato no es habitual: estamos ante el mayor nivel de agua en los embalses a esta altura del año desde febrero de 2015, hace una década, la última vez que la reserva estuvo por encima del 67%. El año pasado, por estas mismas fechas, las reservas de agua estaban al 54%. Zonas que hasta hace apenas un año estaban en situación emergencia por sequía, como las cuencas internas de Catalunya, ya están en uno de sus mejores registros históricos de llenado.

Los datos incluyen los volúmenes de agua almacenados en todos los embalses peninsulares que tienen una capacidad mayor a 5 hectómetros cúbicos (el equivalente al consumo anual de agua de 100.000 personas). En definitiva, toda el agua que se puede gestionar en España.

¿Significa esto que estamos peor o mejor que en años anteriores? Estamos en el mayor nivel de reservas de la última década (a estas alturas del año) y en mucha mejor situación que hace apenas tres años, en la temporada 2021-2022, cuando la escasez de lluvia y la gestión del agua dejó los embalses más vacíos de este siglo. En el siguiente gráfico puedes ver la evolución de las reservas en cada año hidrológico (de octubre a septiembre) desde 1990 en todos los embalses y en cada cuenca hidrográfica.

La situación no es igual en cada zona de la Península. Los embalses de las cuencas de Catalunya, Guadalquivir, Tajo o Guadiana están muy por encima de su media, mientras que en el Duero y el Ebro se encuentran solo 3 puntos por encima de lo habitual.

España tiene 374 embalses repartidos por todo el territorio, con capacidad para almacenar más de 56.000 hectómetros cúbicos de agua. ¿Cómo de buena o de mala es la situación de la reserva en cada presa? En el siguiente mapa se puede consultar el estado de cada pantano.

Puedes filtrar para ver solo los embalses de uso principal hidroeléctrico (aunque pueden tener otros usos también) y los que se usan principalmente para el consumo. Hay que tener en cuenta que no todos los embalses se llenan de la misma manera o con la misma estacionalidad.

Por esa razón, comparamos la situación actual de cada embalse con la media de la última década en las mismas fechas, para ver cuáles están en mejor situación y peor situación.

El mapa dibuja una situación muy similar de las reservas de agua por el territorio a excepción del noreste peninsular. Mientras que en las cuencas del centro (especialmente en Madrid) y parte del sur (Guadalquivir) de la península hay embalses casi llenos, en Murcia (Segura) y la zona oriental de la cuenca del Guadalquivir las reservas continúan por debajo de lo que les correspondería por la época del año.

El siguiente gráfico muestra el porcentaje de llenado actual de cada cuenca y la comparación de las reservas con los datos de la última década.

Hay que tener en cuenta que la situación actual de cada cuenca no depende solo de la escasez o no de lluvia sino también de las altas temperaturas (evapotransporación) y la demanda de recursos hídricos (regadíos, usos urbanos, industriales, etc.).

Para hacernos una idea de cómo estos factores influyen en las reservas, comparamos las imágenes satelitales del embalse de Sau (Barcelona) y el de Rialb (Lleida), con las reservas por encima del 64% y el 88% de su capacidad, respectivamente. Se trata de las imágenes nítidas satelitales disponibles hace dos años (en febrero de 2024) hace uno (febrero de 2025) y cómo se encuentran en la actualidad.

La situación de los embalses puede asimilarse a la de un vaso de agua. Aunque se corte el grifo, si el agua se bebe con moderación, las reservas pueden mantenerse. Sin embargo, un corte continuado del suministro (la falta de lluvias) es uno de los principales factores que influyen en que el vaso esté cada vez más vacío.

Precisamente, la sequía meteorológica llega cuando se produce una escasez continuada de precipitaciones. Este suele ser el paso anterior a la escasez de agua, que es cuando faltan reservas para el consumo humano o la agricultura.

¿Y cómo están las precipitaciones? ¿Cuánto está lloviendo este año en España? Según los últimos datos de la AEMET, la temporada empezó con el promedio habitual de lluvia pero las precipitaciones de invierno han subido los niveles por encima de la media histórica. En comparación con 2021-2022, el año más seco reciente, las lluvias han dejado hasta 150 litros más por metro cuadrado en territorio peninsular.

En general, desde otoño ha llovido bastante más de lo que sería esperable en la mayoría de las cuencas hidrográficas. En el Guadalquivir, hasta un 42% más de agua ha caído sobre lo habitual en esta época del año, y en las internas de Catalunya, un 45% por encima de lo normal.

Que llueva o no llueva no es la única causante de que los embalses estén más o menos llenos. ¿Por qué? Porque la gestión de la demanda de agua para el consumo humano es clave: el abastecimiento urbano (doméstico, turístico, municipal), los regadíos, la ganadería, la industria y otros usos recreativos (como el riego de campos de golf).

Hay que tener en cuenta que la generación de electricidad no es un uso consuntivo. Esto es, esa agua no se consume mientras se utiliza para producir energía sino que normalmente acaba en el siguiente embalse donde puede ser empleada para otros usos agrícolas, urbanos, etc.

A continuación se muestra la distribución de la demanda de agua en las distintas Confederaciones Hidrográficas (CH) actualmente. Las cifras provienen de las estimaciones disponibles en los Planes Hidrológicos de cada una de las CH para el ciclo 2022-2027. Los datos hacen referencia al escenario actual y muestran que la principal demanda de agua para consumo es la agricultura.

En España se utilizan para consumo humano más de 30.000 hectómetros cúbicos de agua, según los datos recopilados de cada cuenca hidrográfica. Tal y como se observa en el gráfico anterior, el 81% (la gran mayoría) se destinan a la agricultura y ganadería, el 15% para uso urbano, el 4% a uso industrial y 0,3% para uso recreativo.