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El ‘show’ de Dios: líderes carismáticos, macroeventos y predicadores en el Metro para expandir el evangelio

Jesús Bastante

en religiondigital.com —
15 de mayo de 2026 21:48 h

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“Si me amas, no me molestes”. La respuesta de un ciudadano ante las proclamas religiosas de un predicador evangélico, en mitad del Metro de Madrid, se ha hecho viral. No es la primera vez que sucede algo así. Cada vez son más comunes las diatribas sobre el pecado, la salvación o supuestas curaciones milagrosas en los vagones del suburbano, pero también en el Cercanías o en plazas de las grandes ciudades. Un movimiento, que nadie sabe identificar aún, pero que ha llegado hasta la Asamblea de Madrid. Este mismo jueves, Más Madrid instaba al Gobierno de Ayuso a “impedir” a estos pseudo predicadores, en su mayor parte pentecostales, impartir su doctrina en el transporte público. Una dinámica que, en opinión de su portavoz, Emilio Delgado, supone “una fuerza religiosa especialmente agresiva, muy vinculada al movimiento MAGA y a Donald Trump”, que curiosamente han encontrado en la capital de España un lugar idóneo para desplegar toda su fuerza.

Solo este mes de mayo, se han previsto tres grandes actos en Madrid, vinculados al pentecostalismo. El primero tuvo lugar el puente de mayo, en el estadio Metropolitano, con la celebración de ‘The Change’, un evento (del que ya se desmarcó la diócesis de Madrid) que congregó a decenas de miles de fieles para escuchar a telepredicadores y misioneros evangélicos. El más conocido, el ex futbolista Dani Alves. El segundo, este mismo fin de semana (viernes en Madrid, y sábado en Barcelona), una ‘cumbre profética’ de pastores que, imponiendo sus manos y actuando en nombre de Jesús curan a enfermos, exorcizan a poseídos y devuelven la movilidad a personas postradas en sillas de ruedas. El último, quizá el más polémico desde el punto de vista política, traerá al palacio de Vistalegre el último fin de semana a Franklin Graham, hijo del mítico pastor norteamericano Billy Graham, y uno de los líderes pentecostales más conocidos del mundo, incluido dentro de la ‘Mesa de oración’ de Donald Trump.

¿Quiénes están detrás de estos grupos? ¿Son representativos de los aproximadamente dos millones de protestantes residentes en España? ¿De dónde vienen y, sobre todo, qué buscan? “El crecimiento de las iglesias neopentecostales se ha visto enormemente favorecido por el aumento de la población inmigrante (sobre todo hispanoamericana, pero también africana y asiática, un fenómeno del que apenas se habla), en la que goza de una gran fuerza de atracción”, explica el experto en sectas Luis Santamaría.

Luis Santamaría: “Dios bendice (no sólo con el premio eterno en el más allá, sino también con la riqueza y el éxito en el más acá) a quienes cumplen sus mandamientos y, sobre todo, son generosos económicamente con sus iglesias y pastores”

Para Santamaría, autor del libro ‘A las afueras de la cruz. Las sectas de origen cristiano en España’, que desentraña la realidad de estos grupúsculos en nuestro país, para entender este fenómeno “hay que fijarse en primer lugar en su facilidad para conectar con la población especialmente vulnerable y en riesgo de exclusión social, gracias a sus cultos fuertemente emocionales (música y gran gestualidad), su insistencia en la acción sobrenatural de Dios (milagros, curaciones y exorcismos) que rompe la monotonía de una vida ordinaria gris, y su ‘teología de la prosperidad’”, algo en lo que coinciden con el movimiento MAGA, y que asegura que “Dios bendice (no sólo con el premio eterno en el más allá, sino también con la riqueza y el éxito en el más acá) a quienes cumplen sus mandamientos y, sobre todo, son generosos económicamente con sus iglesias y pastores”. De ahí las acusaciones de negocios asociadas a muchas de estas iglesias, algunas de las cuales no están debidamente registradas en el Observatorio del Pluralismo Religioso en España, y otras han sido sancionadas por sus prácticas.

Desde FEREDE, organismo que aglutina a las entidades evangélicas españolas, se defiende la proclamación del evangelio en la plaza pública como “una tradición muy arraigada” desde los orígenes de las iglesias evangélicas. “La idea de que solo se puede predicar dentro de los templos, no es muy evangélica”, explican sus responsables, en conversación con elDiario.es. Sin embargo, admiten que “determinados espacios, especialmente, lugares como el transporte público, no son lugares adecuados para ello, porque pueden resultar invasivas e irrespetuosas para los viajeros”.

“El protestantismo evangélico en España es muy diverso, tanto en su composición como en sus formas de expresión”, explican desde FEREDE, que ven “positivamente” la expresión pública de la fe “siempre que se hagan bien, respetando la legalidad, la buena convivencia con los vecinos, y que reflejen la unidad del pueblo evangélico y los valores del evangelio”.

"Utilizan una hábil predicación que aúna Biblia y marketing para tocar el corazón de sus oyentes, dejando de lado la racionalidad y cayendo en actitudes fanáticas”

Otro elemento que explica el auge de estos movimientos es el liderazgo carismático de sus líderes, que se presentan como pastores capaces de arrastrar a las masas. “Utilizan una hábil predicación que aúna Biblia y marketing para tocar el corazón de sus oyentes, dejando de lado la racionalidad y cayendo en actitudes fanáticas”, sostiene Luis Santamaría, quien incide en que la inmensa mayoría de asistentes a este tipo de eventos es población inmigrante, “que encuentra en los cultos multitudinarios un refuerzo a su sensación de identidad y pertenencia”.

Si a eso se le suma la espectacularización de los cultos pentecostales, con testimonios sobre conversiones o curaciones milagrosas, el cóctel está servido. El ‘sermón’ de Dani Alves, basado en su experiencia en la cárcel tras ser juzgado y absuelto por violación, y su encuentro apasionado con la fe, es un ejemplo de ello. “Al final, la fe cristiana y el testimonio se convierten en poco menos que un espectáculo, un verdadero show”, lamenta el experto.

Para FEREDE, estos eventos de gran formato “responden a iniciativas de organizaciones concretas, a menudo con proyección internacional”, y pueden ser “oportunidades de encuentro, reflexión y expresión colectiva de la fe”. Sin embargo, matizan, “no constituyen por sí mismos una representación global del conjunto de las iglesias evangélicas en España. De hecho, también suscitan debates internos en torno a su formato, su enfoque comunicativo o su adecuación al contexto sociocultural español, lo cual es natural en una comunidad plural”. A su vez, aseguran que “se trata de iniciativas particulares, de organizaciones internacionales en colaboración con iglesias locales, en las que FEREDE no ha tenido ningún papel en la organización, ni en su financiación”.

En cualquier caso, aclaran, estas concentraciones “son tan solo una cara de la realidad evangélica en España, que se articula principalmente en el ámbito local, en la vida cotidiana de las iglesias, más que en este tipo de grandes convocatorias”.

¿Sectas o grupos de poder?

¿Estamos hablando de sectas? Desde su experiencia como investigador, Luis Santamaría constata las dificultades para esa definición. “Sin tratarse muchas veces de sectas en sentido estricto, encontramos con frecuencia actitudes sectarias y un comportamiento que respeta poco la libertad de la persona en el acto de fe y en el seguimiento de las normas y orientaciones de la comunidad”, subraya.

Lo que sí se encuentra con relativa facilidad, a diferencia de la gran mayoría de iglesias evangélicas que desarrollan con normalidad su ministerio en España, y que se aglutinan en torno a la Federación de Entidades Evangélicas de España o la Alianza Evangélica Española, es una tendencia hacia el radicalismo. “Está demostrado que el neopentecostalismo se corresponde directamente con el neoconservadurismo”, sostiene Santamaría, quien pone el ejemplo de la Iglesia Universal del Reino de Dios, de Brasil, “una secta disfrazada de iglesia evangélica”, y “una maquinaria de enriquecimiento al servicio de su líder, Edir Macedo, multimillonario que posee uno de los principales grupos mediáticos de Brasil”. Macedo participó en febrero de 2023 en un macroevento similar a los que se están produciendo este mes en el palacio de Vistalegre.

Los evangélicos en España

¿Son estos grupos representativos de la realidad evangélica española? El experto lo niega con rotundidad. “Las comunidades evangélicas se quejan, y con razón, de que meten a todos en el mismo saco”. Según datos del Observatorio, en España existen 4.763 lugares de culto evangélico registrados, frente a los aproximadamente 3.500 que había en 2010. Solo en la Comunidad de Madrid el número de centros religiosos vinculados a estas iglesias ha aumentado cerca de un 30% en diez años, alcanzando los 856 locales. Más allá de la religión, muchos de estos espacios funcionan también como centros de apoyo comunitario, redes de ayuda o puntos de encuentro.

Desde FEREDE, se intenta explicar que “la fe evangélica en España constituye una realidad diversa, dinámica y con presencia en todo el territorio”, que muestra una “diversidad cultural, especialmente por la incorporación de fieles procedentes de distintos países (principalmente Asia, África y América Latina), lo que ha enriquecido notablemente la visión social y eclesial. Se trata de una fe caracterizada por su pluralidad”.

En cuanto a la politización del movimiento evangélico, FEREDE matiza que “el contexto evangélico español es claramente distinto al de otros países como Estados Unidos o Brasil. En España no existe un bloque político evangélico homogéneo ni una identificación estructural con proyectos políticos concretos”

Al tiempo, destacan cómo “las iglesias evangélicas desempeñan una labor significativa en ámbitos como la acción social, la integración, la educación en valores y el acompañamiento espiritual, generalmente desde una acción cercana y discreta”.

En cuanto a la politización del movimiento evangélico, FEREDE matiza que “el contexto evangélico español es claramente distinto al de otros países como Estados Unidos o Brasil. En España no existe un bloque político evangélico homogéneo ni una identificación estructural con proyectos políticos concretos”. De hecho, añaden, “existe una conciencia bastante extendida sobre los riesgos que implica vincular la fe a proyectos ideológicos concretos, ya que esto puede generar división interna y desvirtuar el mensaje esencial y trascendente del Evangelio. Asimismo, consideramos que en ocasiones se tiende a interpretar la realidad evangélica española a través de marcos importados de otros contextos, lo que puede llevar a conclusiones poco ajustadas a nuestra realidad”.

'Giro religioso'... no solo católico

Respecto al futuro, Luis Santamaría opina que este tipo de espectáculos multitudinarios “han venido para quedarse”, pues, por un lado, “responden a una situación lógica de pluralismo religioso, donde caben las más diversas manifestaciones de fe por parte de las distintas creencias, sensibilidades y procedencias geográficas”, y son una muestra de un fenómeno religioso que sigue vivo, y que se manifiesta de muy distintas formas, no únicamente desde la óptica católica, como era habitual en España. “Con sus luces y sus preocupantes sombras”, culmina el experto.

Y es que estos fenómenos son indisociables del ‘giro religioso’ que está viviendo la sociedad española, y que los obispos trataron de patrimonializar en torno a la Iglesia católica, con fenómenos como el último disco de Rosalía o ‘Los domingos’. Por cierto, tanto la cantante como la directora Alauda Ruiz de Azúa han sido galardonados con los premios Bravo de la Conferencia Episcopal, que se entregan este lunes.

Unos fenómenos que, pese a su éxito, son motivo de preocupación por parte de la Iglesia española, que hace pocas fechas publicó un documento denunciando el “bombardeo emocional” de las experiencias “emotivistas” (de Hakuna a realidades como los retiros de Emaús o Effetá), que puede acabar en “abuso espiritual” y que están escapando del control de la Iglesia institucional.  El propio presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, advertía esta semana que “las búsquedas de espiritualidad son peligrosas, porque ante una situación de fragilidad, aparecen gurús espirituales”.

“Algunas propuestas también pasan en el interior de la Iglesia, que manipulan la conciencia”, admitió. En referencia a estos macroeventos pentecostales, vinculados a movimientos conservadores norteamericanos, el presidente de los obispos denunció que “hay formas de expresión desde el tronco evangélico pentecostal, con el riesgo grande de propuestas meramente ideológicas”.

“Los católicos también tenemos el riesgo del pelagianismo, pero en la otra orilla existe este otro riesgo”, apuntó Argüello, quien subrayó de “los riesgos de otro tipo de desembarco de dos teologías dominantes en América. Una, la teología de la descolonización, que cuestiona toda la presencia evangelizadora de España en América (...). La otra, la teología de la prosperidad, que enlaza bien con el capitalismo, por un tipo de evangelización que te vaya bien con el dinero”. Una teología que, curiosamente, ha acabado por adoptar el autodenominado (hasta hace pocas fechas) ‘partido católico’: Vox.

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