El cuidado básico de pacientes graves es simple: necesitan que el aire entre y salga y que la sangre circule. La pandemia ha demostrado consistentemente lo pobremente equipados que están los sistemas de salud para responder a esas necesidades alrededor del mundo. Se ha prestado mucha atención a las vacunas, al tratamiento terapéutico con medicamentos y a los respiradores en los últimos meses, mientras se ha dicho relativamente poco sobre la necesidad humana más básica de todas, el oxígeno.
Escribe Charlotte Summers.