La crisis que Vox viene arrastrando desde hace más de dos años en Barcelona se ahonda. La destitución a finales del pasado mes de abril del coordinador de Terrassa, Jesús Rodríguez-Pachón, por “pérdida de confianza”, ha desencadenado una rebelión interna en esa provincia catalana que se ha saldado de momento con tres abandonos de cargos del partido de extrema derecha y numerosas bajas de militantes.
En solidaridad con Rodríguez-Pachón, en los últimos días han dado un portazo Juan José de la Rosa, coordinador del Vallès oriental; Alfonso J. Paniagua, coordinador en Barberá del Vallés, y Rafael Gómez, coordinador de Badia del Vallès, aunque este último posteriormente dio marcha atrás. Este sector crítico apunta a que de los 170 militantes que había en Terrassa, “se han encontrado más de 60 bajas, es decir, casi un 50%”. “Las bajas han alcanzado incluso a las localidades de Barcelona, Sabadell, Granollers, Rubí, Mollet y otras, pese a las intoxicaciones y la cortina de humo”, apuntan fuentes del sector crítico. “Nos constan llamadas a afiliados que se han marchado tras la destitución de Jesús para que reconsideraran su decisión a cambio de prometerles cargos y diversas dádivas para que volvieran”, añaden.
Escribe Carmen Moraga.