Se ha publicado este martes un artículo sobre la potencia preclínica de la plitidepsina frente al SARS-CoV-2 en la revista Science. Como consecuencia, algunos medios han destacado de una manera muy vehemente los resultados. Por ejemplo, que “reduce casi al 100% la carga viral del SARS-CoV-2” e, incluso, que “es el antiviral más potente que se ha descrito jamás”. El presidente de la compañía productora también ha afirmado que “con dos o tres inyecciones a dosis no tóxicas vamos a curar la enfermedad” que produce el coronavirus.
Entendemos que la comunicación científica debería ser mucho más prudente y cauta a la hora de informar sobre los resultados de este tipo de ensayos preclínicos con agentes terapéuticos destinados a una patología tan relevante, desde el punto de vista sanitario y de repercusión social, como es la COVID-19. Crear un ambiente de expectativas máximas entre la población podría resultar contraproducente, incluso a corto plazo.
Lo cuentan los profesoras de Farmacología Francisco López Muñoz y Jose Antonio Guerra Guirao.