Estados Unidos superó este viernes las 900.000 muertes confirmadas por la COVID-19, una cifra que llega tras el auge de contagios por la variante ómicron y solo dos meses después de que se superaran los 800.000 fallecidos, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.
A las 17.00 horas del viernes (22.00 GMT), el contador de la universidad registraba un total de 900.334 fallecimientos por el virus desde que empezó la pandemia en Estados Unidos, el país que más muertes ha registrado por COVID-19 del mundo. El número de contagios supera los 76 millones, también la cifra más alta del mundo, seguida por la India y Brasil.
El sombrío hito se alcanza en un momento en el que los contagios de la COVID-19 han bajado durante las últimas semanas, aunque los casos siguen altos con respecto a otros momentos de la pandemia y hay una tendencia al alza en las muertes. Este mismo viernes, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebró lo que describió como un “descenso drástico” en las infecciones, aunque pidió seguir en alerta.
Informe: Efe.