Los portugueses no están obligados a usar mascarilla en la calle desde este lunes, una medida que llega en lo que muchos consideran el momento adecuado, debido al avance de la vacunación en el país y a que las cifras de la pandemia parecen estar estabilizadas.
El avance de la vacunación ha sido el principal argumento utilizado por los partidos del hemiciclo portugués para no prorrogar la medida, que obligaba a usar la mascarilla siempre que no fuese posible asegurar la distancia social recomendada de dos metros desde octubre de 2020.
Casi un año después, el uso obligatorio ha caído, cuando en el país cerca del 80% de la población ya tiene la pauta completa y más del 85% ha recibido al menos una dosis.
El primer día sin mascarilla obligatoria al aire libre ha coincidido con una jornada de mínimos en cuanto a las cifras de coronavirus en el país. Las autoridades sanitarias han registrado este lunes 458 nuevos contagios, la cifra más baja desde el 7 de junio, y cinco fallecidos, mínimo desde el 20 de julio.
Con información de EFE.