La mortalidad durante los primeros doce meses de la pandemia, entre marzo de 2020 y febrero de 2021, aumentó en Alemania en un 7,5% con respecto a los doce meses anteriores, ha anunciado este martes la Agencia Federal de Estadística (Destatis).
En una rueda de prensa en Wiesbaden (sur) para evaluar las estadísticas de mortalidad y hospitalizaciones en relación con la pandemia, el vicepresidente de la agencia Christoph Unger ha destacado que la subida de la mortalidad no se explica solamente por el envejecimiento de la población. En 2020, explicó, murieron 985.000 personas o un 5% más que durante el año anterior, mientras que en condiciones normales solo hubiera sido de prever un incremento del 2%.
Aunque la valoración de Destatis se centró en 2020, el responsable de análisis demográfico Felix zur Nieden ha subrayado que desde el pasado septiembre se observa otro pico de sobremortalidad, atribuible no solo al COVID sino también a las muertes “retrasadas” por el descenso de la gripe y por el aplazamiento de operaciones planificables.
De acuerdo con la agencia, en 2020 murieron por COVID 39.758 personas -lo que representa el 4% de los fallecimientos registrados ese año-, de las cuales el 70% tenía más de 80 años y una gran parte presentaba patologías previas, como problemas cardíacos o circulatorios, diabetes o demencia. Ese año fallecieron 8.102 personas contagiadas de COVID, pero por otras causas. Además, según Destatis, una sexta parte de los pacientes COVID ingresados falleció, con una edad promedio de 80,3 años. En general, la agencia valoró que el impacto de la pandemia sobre la mortalidad en Alemania ha sido, por el momento, “leve” en comparación con otros países europeos.
Con información de EFE.