El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) hace días que no realiza pruebas de coronavirus a todos los casos sospechosos en Euskadi, especialmente en Álava. Hay personas encerradas en sus casas desde hace más de una semana y les han llegado a anular hasta en tres ocasiones el test por falta de recursos, según explican los propios afectados. Sin embargo, este lunes alrededor de un centenar de personas, los jugadores del Deportivo Alavés y del Baskonia y los trabajadores de ambos equipos deportivos, contrataron un servicio privado que, en las enfermerías de Mendizorroza y del Fernando Buesa Arena, les practicó esas pruebas después de que hace unos días dos empleados dieran positivo.
Escribe Iker Rioja.