La Generalitat repartirá en los próximos días 50.000 mascarillas de protección respiratoria caducadas a los funcionarios de las prisiones catalanas. En un comunicado, la conselleria de Justicia defiende que el uso de las mascarillas “que han superado su vida útil” está avalado por los Ministerios de Sanidad y Trabajo, y que servirán para sustituir las quirúrgicas que se entregaron hace unos días y de uso más limitado.
Escribe Oriol Solé.