El Gobierno tiene claro que el estado de alarma debe permanecer vigente hasta que España se encuentre en la fase de “nueva normalidad” en el control de la pandemia de la COVID-19 dado que es el único mecanismo jurídico con el que puede mantener las restricciones a derechos fundamentales como la movilidad dentro de las fronteras y la reunión. Pedro Sánchez estudia aprobar una única prórroga que abarque todo ese proceso -que se prolongará como mínimo hasta finales de junio- sin necesidad de solicitar la autorización cada quince días al Congreso como ha hecho hasta ahora.
Escribe Irene Castro.