Cardona y Alonso llevan a España a lo más alto de los Juegos Olímpicos de Invierno: oro y bronce históricos en skimo
Milán Cortina 2026 ya tiene un nombre propio. Oriol Cardona acaba de proclamarse campeón olímpico en el sprint de esquí de montaña, conocido como skimo, y coloca a España en lo más alto del podio invernal más de medio siglo después. Han pasado 54 años desde el oro de Paquito Fernández Ochoa en Sapporo 1972 y ahora el catalán escribe otra página grande en la historia del deporte español.
El deporte blanco español vuelve a tocar techo
El de Banyoles, de 31 años, afrontaba la jornada como uno de los grandes favoritos tras dominar los Mundiales de 2023 y 2025, y ese cartel pesaba. Sin embargo, respondió en la pista con autoridad y cruzó la meta en 2m34s03 en una final de máxima exigencia.
A su lado compitió también el catalán Ot Ferrer, que terminó quinto con un tiempo de 2m54s45 que le dio un diploma olímpico. En el podio acompañaron al español el ruso Nikita Filippov, que participó como atleta neutro y fue plata con 2m35s55, y el francés Thibault Anselmet, bronce con 2m36s34.
La victoria de Cardona supone el segundo oro olímpico de invierno para España y amplía el medallero histórico en una sola mañana. Además del metal logrado por el catalán en 2026 y el conseguido por Paquito Fernández Ochoa en 1972, el palmarés invernal español suma la plata de Queralt Castellet en 2022 y los bronces de Blanca Fernández Ochoa en 1992, Regino Hernández en 2018, Javier Fernández en 2018 y ahora Ana Alonso en 2026. Con ello, el país alcanza siete metales en los Juegos de Invierno.
Ana Alonso se rehízo tras un atropello y encontró premio en un final ajustado
La tarde había empezado con otra noticia potente. Ana Alonso, nacida en Granada y clasificada como lucky loser, peleó hasta el final en la carrera femenina y se colgó el bronce tras una remontada en la última transición. La prueba se decidió en un tramo muy corto, cuando una rival falló al cambiar el material, y la andaluza aprovechó ese instante para adelantarla y asegurar su plaza en el podio.
Alonso había pasado por un periodo duro tras el atropello que sufrió en octubre, un golpe que puso en riesgo su preparación y que obligó a parar durante semanas. Después de meses de trabajo para volver a competir, llegó a Italia con la idea fija de pelear cada metro.
Oriol Cardona cerró su colección de grandes títulos y liberó la presión acumulada
Cardona, que ya era doble campeón del mundo y tres veces campeón de Europa, añade ahora el título olímpico a su trayectoria y completa una triple corona que muy pocos pueden exhibir. Esa regularidad en grandes citas le había situado como referencia internacional y máximo favorito, y el resultado en Milán Cortina confirma esa condición. El oro no llegó por sorpresa, porque su rendimiento en los últimos años marcaba el camino hacia este desenlace.
Tras bajar del podio y atender a los medios, el nuevo campeón olímpico explicó que la presión de la cita era una losa en los días previos y que necesitaba cerrar ese capítulo con un resultado a la altura. Oriol Cardona declaró estar “abrumado” y añadió que “hay mucho trabajo detrás y tenía muchas ganas de sacármelo de encima”. Más adelante afirmó “ha ido bien, perfectísimo; me encontraba superbién”.
El triunfo en el sprint consolida a España como potencia internacional en esquí de montaña, una modalidad que debuta en el programa olímpico y que encuentra en Cardona a su primer campeón. La jornada en Milán Cortina queda ya asociada a ese oro y al bronce de Alonso, dos medallas que amplían el recorrido español en el invierno y que colocan de nuevo la bandera en lo más alto del podio.