Descubren en la bahía de Chetumal un agujero azul gigante de 424 metros cuya profundidad sigue sin poder medirse
El conocimiento humano sobre el mar sigue siendo limitado. Con solo el 20% del océano explorado y más de la mitad de la superficie del planeta aún siendo un misterio, enormes áreas continúan sin cartografiarse con detalle, y en muchos casos ni siquiera se ha medido su profundidad real.
Esa falta de datos no responde a desinterés, sino a la dificultad de trabajar a cientos de metros bajo el agua, donde la presión y las corrientes complican cualquier medición. En ese escenario, cada nueva cifra obliga a revisar mapas y comparaciones que se daban por cerradas.
Un grupo de especialistas destapó en Chetumal una sima que superó todas las marcas conocidas
Un equipo de oceanógrafos confirmó en diciembre de 2023 que Taam Ja' en la bahía de Chetumal alcanza al menos 420 metros y es el agujero azul más profundo conocido, según un estudio publicado en Frontiers in Marine Science. La expedición se llevó a cabo el 6 de diciembre para medir las condiciones ambientales del lugar y actualizar los datos recogidos cuando se identificó por primera vez en 2021. Los investigadores indicaron en el trabajo que se trata del sumidero marino más hondo documentado hasta ahora y añadieron que el fondo aún no se ha alcanzado.
A partir de esas mediciones, el equipo detectó algo más que una cifra. Dentro de Taam Ja' aparecen capas de agua diferenciadas por temperatura y salinidad, y a unos 400 metros se registró una franja con características similares a las del mar Caribe y a lagunas arrecifales cercanas. Esa coincidencia apunta a una posible conexión subterránea con el océano abierto a través de túneles o cavidades que todavía no se han cartografiado.
La nueva profundidad confirmada supera en 146 metros la estimación inicial obtenida en 2021 y también deja atrás al anterior récord, el agujero del Dragón o Sansha Yongle en el mar de China Meridional, que alcanza 301 metros.
Los aparatos descendieron sin tocar fondo y dejaron en el aire la cifra definitiva
Sin embargo, la cifra de 420 metros no representa el límite definitivo. Las sondas utilizadas en la campaña reciente solo podían operar hasta 500 metros, y el perfilador CTD empleado, diseñado para medir conductividad, temperatura y profundidad, descendió hasta esa cota sin tocar fondo. El cable pudo desviarse por corrientes submarinas o golpear una repisa interna que detuvo el dispositivo en torno a los 1.380 pies, y así impidió confirmar la profundidad máxima.
Estos sumideros verticales se forman en regiones costeras donde la roca es soluble, como la caliza, el mármol o el yeso. El agua penetra por grietas, disuelve minerales y ensancha las fracturas hasta que el techo colapsa y queda una cavidad inundada.
Con el paso del tiempo pueden ampliarse y alcanzar dimensiones considerables, como ocurre en el Gran Agujero Azul de Belice o en el Agujero Azul de Dean en las Bahamas, que son referencias habituales en estudios geológicos marinos.
El trabajo en la bahía de Chetumal no ha terminado. Los investigadores planean descifrar la profundidad máxima de Taam Ja' y determinar si forma parte de un sistema submarino interconectado de cuevas y galerías. También prevén estudiar la vida que pueda existir en esas cotas, porque en entornos con condiciones de luz, presión y salinidad distintas pueden aparecer especies adaptadas a ese medio, y esa posibilidad mantiene abiertas nuevas campañas de exploración.