El pequeño pueblo que acoge una microrreserva de un ejemplar de mariposa poco común en la península ibérica
El pequeño pueblo de Quintanaluengos acoge un tesoro natural de valor incalculable para la biodiversidad. Esta localidad, situada en el norte de la provincia de Palencia y muy cercana a Cervera de Pisuerga, se ha convertido en el hogar de una de las iniciativas de conservación más singulares de la región. Se trata de una microrreserva de unas dos hectáreas de terreno público que han sido cedidas generosamente por los propios vecinos para asegurar el futuro de un insecto extremadamente vulnerable, un oasis protegido que se ubica concretamente en el entorno de la Laguna de la Sosa.
La gran protagonista de este proyecto es la mariposa hormiguera oscura, científicamente denominada como Phengaris nausithous. Este pequeño invertebrado, catalogado como uno de los más amenazados de toda Europa, fue descubierto en la zona durante unos trabajos de catalogación de la Fundación Global Nature. La importancia de este asentamiento es crucial para la supervivencia de la especie, dado que se calcula que el 50% de toda su población en la península ibérica se concentra en la comarca de la Montaña Palentina. Su presencia en este paraje es un verdadero símbolo de la supervivencia animal.
La subsistencia de esta mariposa depende de un ciclo biológico sumamente complejo y extraordinario que requiere de un hábitat muy específico. El delicado insecto realiza la puesta de sus huevos de manera exclusiva sobre la planta conocida como Pimpinella major. Las larvas recién nacidas se alimentan de esta planta nutricia durante sus primeras semanas de vida, preparándose para una sorprendente metamorfosis. Pasado este tiempo, la pequeña oruga se deja caer voluntariamente al suelo, buscando siempre la cercanía de un hormiguero específico que le servirá de refugio en la siguiente etapa.
Una vez en el suelo, la larva despliega una asombrosa estrategia de engaño químico para llamar la atención de las hormigas de un género determinado. La oruga libera una feromona que confunde por completo a estos insectos, logrando engañarlos para que la consideren como si fuera uno de los suyos. De esta manera, la larva es transportada directamente al interior de su colonia. Allí, la mariposa permanecerá durante diez meses, periodo en el cual se alimentará de las larvas y huevos de las hormigas. La oruga depende por completo de este determinado género de insectos para su alimentación y supervivencia.
La puesta en marcha de esta microrreserva ha sido posible gracias a una estrecha alianza entre entidades públicas, colectivos locales y científicos. La iniciativa une los esfuerzos de la Agrupación Comarcal de Desarrollo Montaña Palentina, la Junta Vecinal de Quintanaluengos y la Fundación Global Nature. El objetivo primordial de este innovador plan de custodia del territorio es hacer plenamente compatible el mantenimiento de las labores agrícolas tradicionales de la zona con la protección del frágil ecosistema donde habitan estos escasos insectos en la Laguna de la Sosa palentina.
Y es que se trata de una mariposa que cuenta con una población muy reducida en España y que posiblemente esté sufriendo un fuerte declive, similar al de las poblaciones europeas. Por estos motivos, la mariposa hormiguera oscura está catalogada como vulnerable en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y sus poblaciones requieren de una “protección estricta”. Este pequeño lepidóptero es una especie ligada al paisaje ganadero, y los cambios en los usos de los pastizales, como por ejemplo una presión ganadera excesiva, un abandono del mismo, con la consiguiente ocupación por la maleza, o una siega demasiado intensa y sin dejar bordes, pueden provocar la desaparición de la planta nutricia y por ende la de la mariposa.
Actuaciones necesarias
Para garantizar la supervivencia de la mariposa hormiguera es indispensable conservar las condiciones de humedad de la zona húmeda donde se reproduce. Por este motivo, los técnicos de la Fundación Global Nature iniciaron diversos trabajos para regular el nivel hídrico de la antigua laguna de uso agrícola. Estas actuaciones pretenden mantener el agua y la humedad necesarias en el suelo para favorecer el crecimiento de la planta nutricia y el desarrollo de los hormigueros. Un hábitat bien cuidado y equilibrado, según los expertos, es la única garantía de que este peculiar insecto no desaparezca del mapa.
El desarrollo de este singular proyecto de conservación cuenta con el respaldo financiero de la Diputación de Palencia. Asimismo, cabe destacar la inestimable aportación de los fondos aportados por voluntarios. Las actuaciones arrancaron con la catalogación exhaustiva de la flora y la fauna, además de la creación de materiales didácticos y de divulgación escolar para concienciar a la sociedad sobre el respeto a la rica biodiversidad.
Además de su reserva natural, Quintanaluengos, situado a orillas del río Pisuerga, ofrece otros alicientes a quienes deciden recorrer esta hermosa zona palentina. El pueblo, que forma parte del Camino Olvidado a Santiago, cuenta con una iglesia gótica del siglo XVI, un palacio barroco y casas blasonadas. En los entornos de la laguna los visitantes pueden contemplar también variadas orquídeas silvestres. Este proyecto demuestra que la conservación ambiental y el desarrollo rural pueden caminar de la mano, creando un futuro sostenible para la comarca.
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