Una ruta básica para descubrir Carmona en un día

La Puerta de Córdoba de Carmona

Si hay algo de lo que puede presumir Carmona es de historia. Cinco mil años de ininterrumpida presencia humana han hecho que esta ciudad ubicada a media hora de Sevilla ostente hoy un envidiable patrimonio histórico. Y aunque un día se nos quedaría corto, en una sola jornada podremos hacernos una idea de su riqueza arquitectónica, monumental y etnográfica para volver cuanto antes a continuar descubriendo lo que nos dejemos en el tintero.

Ya su ubicación, en plena campiña y asomada a los campos andaluces como si en un balcón estuviera, es un privilegio. Y es que los atardeceres pueden convertirse en estampas de verdadera postal. Pero si miramos hacia dentro, en el interior de su antigua muralla, encontraremos alcázares, iglesias, ermitas, conventos, plazas y casas palaciegas. Muros que cuentan historias pues, aunque podríamos remontarnos al neolítico, la actual Carmona conserva la estructura urbana de su importante época romana, cuando incluso Julio César le dedicó unas palabras: "Carmona es, con mucho, la ciudad más fuerte de toda la provincia Bética". Y supo conservar su notoriedad también en época musulmana, cuando fue capital de un reino de Taifas. 

Las visitas imprescindibles para conocer Carmona

En Carmona podríamos dedicar el día a conocer diferentes aspectos turísticos de la ciudad. Cómo no, hay una ruta básica que todos deberíamos realizar en nuestra primera visita, pero también podría hacer una ruta por el barrio de San Felipe, otra por su antigua judería, e incluso otra por el arrabal, pero si hablamos de lugares imprescindibles, por su importancia y espectacularidad, nos centraremos en conocer lo que recoge la primera de ellas. Y si nos sobra día, siempre habrá tiempo de explorar e improvisar.

  • El conjunto arqueológico de Carmona

Es donde dedicaremos una mayor parte de nuestro tiempo. Para no despistarnos, hemos de imaginar Carmona como una ciudad amurallada, como antaño lo fue, y por tanto con puertas monumentales como las que aún se conservan: la Puerta de Córdoba y la Puerta de Sevilla. Ambas son de origen romano y aunque han sufrido una evidente evolución a lo largo de los siglos son sin duda una verdadera seña de identidad de la ciudad. Si nos mantenemos en la misma época también encontraremos la necrópolis, uno de los espacios funerarios romanos mejor conservados de la península ibérica, en el que destacan las tumbas del Elefante y la de Servilia. Y cómo no el anfiteatro, que está cerrado al público pero se puede ver desde el exterior.

  • Los alcázares de Carmona

Y hablamos en plural porque en Carmona no hay un alcázar, sino dos. Uno de ellos es el Alcázar de la Puerta de Sevilla, que ya puedes imaginar sobre qué otro monumento de la ciudad se erigió. Lo comenzaron a edificar los cartagineses en el siglo III a.C. y fue restaurado por última vez entre 1973 y 1975. En él destacan elementos como la Torre del Homenaje, la Torre del Oro y el Patio de los Aljibes. Y el otro es el Alcázar del Rey Don Pedro, de origen posiblemente islámico, mandado restaurar por Pedro I en el siglo XIII y completado por los Reyes Católicos. El terremoto de Lisboa de 1755 lo dejó bastante afectado y desde entonces su ruina ha sido progresiva. Hoy en día lo que aún queda de él rodea el Parador Nacional de Turismo de Carmona.

  • El Museo de la Ciudad de Carmona

Para comprender bien la importancia histórica de Carmona es altamente recomendable visitar el Museo de la Ciudad. Se encuentra instalado en un antiguo palacio, la Casa del Marqués de las Torres, con origen en el siglo XVI. A través de sus salas conoceremos la historia de Carmona, desde sus orígenes hasta la actualidad. Pasaremos por el paleolítico, el calcolítico, el turdetano y el andalusí, pero sobre todo por el tartésico y el romano. Nos acompañarán objetos de valor arqueológico, etnográfico y artístico. Aquí se encuentran las mejores piezas encontradas de época romana, como columnas, mosaicos, losas de las calzadas y piezas de cerámica. 

  • Iglesias y conventos de Carmona

La ruta religiosa por Carmona puede ser tan larga como su historia. Puedes empezar por la iglesia de San Bartolomé, del siglo XV aunque reformada en el Barroco, en la que sin duda destaca su retablo mayor del primer tercio del siglo XVIII. Puedes continuar por la iglesia de Santa María, de estilo tardogótico andaluz y levantada sobre el solar de la antigua mezquita mayor, de la que conserva el patio de abluciones. Después la iglesia del Salvador, con un importante retablo del siglo XVIII, y cómo no la iglesia de San Pedro, con una llamativa cúpula barroca y una torre campanario conocida como la Giraldilla por su similitud con la Giralda de Sevilla. Si nos quieres pasar por alto los conventos, el de Santa Clara, con una iglesia de estilo mudéjar, y el de las Descalzas, con un llamativo sagrario de madera policromada, son los que completarían esta ruta básica de un día por Carmona.

Visitas organizadas por Turismo de Carmona

A través de la Oficina de Turismo de Carmona se realizan varias visitas con guía y de manera gratuita. Ofrecen diferentes itinerarios, como por ejemplo Conjunto Histórico, Museos, Alcázares e Iglesias y Monumentos. Se llevan a cabo de miércoles a domingo, excepto los meses de julio y agosto, tienen una duración de 2,5 horas y parten a las 11h desde la Oficina de Turismo. A lo largo del recorrido el visitante deberá abonar el precio de la entrada a los monumentos y es necesario reservar con antelación rellenando este formulario en la web de Turismo de Carmona.

Eso sí, es importante saber que en estos momentos, por motivos de seguridad sanitaria, los grupos tendrán un máximo de 10 personas, pero también un mínimo de 10 personas, por lo que si no se completa el grupo las visitas no se llevan a cabo. Algo que en estos momentos se complica como consecuencia de las restricciones de movilidad.

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Publicado el
27 de enero de 2021 - 21:01 h

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