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San Sebastián 2016 no hace autocrítica al querer "poner en valor" lo logrado

"Lo importante es que hayamos podido contribuir a una mejoría o a una resolución de los conflictos de una manera dialogada, respetuosa, poniéndonos en la piel del otro", señala el director general de Donostia 2016, Pablo Berastegui

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San Sebastián 2016 no hace autocrítica al querer "poner en valor" lo logrado

San Sebastián 2016 no hace autocrítica al querer "poner en valor" lo logrado

El director general de San Sebastián 2016, Pablo Berastegui, dice que los responsables de la Capital Europea de la Cultura no hacen autocrítica porque ahora tienen la "obligación" de "poner en valor" lo que se ha conseguido, más que "poner en evidencia" los "errores" cometidos.

"No pensamos que no haya cosas que merezcan ser también cuestionadas, pero lo digo un poco por el entorno, porque es más tendente a la crítica que a tomar conciencia de lo que ha significado para la ciudad estar cinco años pensando en clave de convivencia, en la cultura como un elemento dinamizador de la vida de la ciudad", subraya.

Berastegui (Pamplona, 1968) hace balance en una entrevista con EFE de un proyecto que ha estado en el centro de la polémica en más de una ocasión y del que él se hizo cargo en noviembre de 2014.

Entonces relevó a la dirección transitoria que tomó las riendas tras la dimisión de la anterior directora, Itziar Nogeras, la cual lo abandonó al entender que el programa sufría "un bloqueo técnico" y que existía hacia ella "falta de confianza y compromiso".

Este productor cultural, excoordinador general del centro de creación contemporánea Matadero de Madrid y exdirector de PhotoEspaña, asegura que el proyecto, asentado sobre el fomento de la paz y la convivencia, era "complejo" y el desarrollo de todas sus actividades ha sido "correcto" y "de acuerdo a lo planificado".

Al contrario que muchas otras capitales, cuyo legado han sido nuevas infraestructuras culturales, el de San Sebastián será el haber plantado, o intentado plantar, la semilla de la convivencia en una ciudad muy castigada por el terrorismo y la violencia.

Berástegui admite que es "complicado" saber si lo sembrado germinará, aunque han dedicado "una cantidad razonable de recursos" desde 2014 para establecer "un catálogo de indicadores" que les ayuden a medir "cuestiones que tienen que ver con los procesos, o con elementos cualitativos o intangibles, del impacto de la cultura".

Esas "mediciones" se darán a conocer en primavera, cuando se realice la "evaluación integral del proyecto", explica. Y agrega que esa metodología será útil para futuras capitales y para planes culturales "de gran envergadura".

"A mí personalmente, si se dan esas mejoras, no me importa tanto que se identifiquen como resultados directos de nuestro trabajo con tal de que se den. Lo importante es que hayamos podido contribuir a una mejoría o a una resolución de los conflictos de una manera dialogada, respetuosa, poniéndonos en la piel del otro", subraya.

Una de las críticas que ha recibido DSS2016 es su desconexión con la ciudadanía y el haber ofrecido un programa "sin grandes espectáculos", pero es "el que Europa validó" cuando proclamó a San Sebastián Capital Cultural 2016 junto a la ciudad polaca de Breslavia.

"Conectar con la gente"

"Hemos intentado conectar con la gente, hemos hecho muchas iniciativas tratando de explicar la naturaleza del proyecto, que la gente lo entendiera, pero sencillamente puede que no le haya interesado el tipo de proyecto que estábamos trabajando", dice.

"Igual -agrega- tendríamos que haber hecho un sobreesfuerzo para que se entendiera mejor, pero también es verdad que la predisposición no era muy favorable a ser entendidos".

Por esa concepción del proyecto, "no ha habido ningún gran espectáculo más allá de 'Sueño de una noche de verano'", el montaje al aire libre de la obra de Shakespeare dirigido por Fernando Bernués e Iñaki Rekarte, que ha sido unánimemente aplaudido.

Cree que esa obra ha coincidido con lo que el público esperaba del programa, pero afirma que ha habido iniciativas que a "grupos más pequeños de población les han parecido muy importantes". Cita "Break a leg", dirigido a discapacitados, que trabajaron en actividades de artes plásticas y escénicas.

Donostia 2016 ha sumado 3.193 actividades, incluidas las del programa Conversaciones -alianzas con eventos que ya se realizaban en la ciudad-.

"Es posible que al final hayamos generado mucho ruido y nos hayamos distanciado por saturación de los posibles usuarios. No queríamos incurrir en un exceso de oferta, pero también se nos pedía más, aunque igual lo que se pedía era distinto", señala.

Añade que esas "son las tensiones habituales de proyectos grandes en los que hay muchas expectativas depositadas" y para los que "todo el mundo tiene una opinión de cómo deberían ser".

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