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Un modelo matemático desmiente al Gobierno: cambiar el carbón por las renovables abarataría la luz

El ministro de Energía, Álvaro Nadal.

Antonio M. Vélez

Un programa informático encargado en 2007 por la extinta Comisión Nacional de la Energía (CNE) a expertos de la Universidad Carlos III de Madrid pone en cuestión las predicciones del ministro de Energía, Álvaro Nadal, sobre el efecto inflacionista que, según él, tendría en los precios de la electricidad el cierre de las centrales de carbón.

Nadal, que asegura que ese escenario encarecería “un 15%” los precios de la luz, se ha tomado como una afrenta el anuncio de cierre de las dos últimas centrales de carbón de Iberdrola (en Palencia y Asturias).

El ministro, un teórico liberal que hace un año decía que el futuro del carbón quedaría en manos del “mercado”, ha acelerado un decreto para impedir el cierre de una planta si su clausura compromete la seguridad del suministro o encarece la luz. Quiere así intervenir una actividad (la generación) que está liberalizada. Su discurso es similar al de los sindicatos, que denuncian una ofensiva “brutal” de Iberdrola para beneficiar con esos cierres a sus infrautilizadas centrales de gas. 

Las estimaciones del ministro son muy diferentes a las de la citada herramienta informática, denominada Energeia, tal y como destacó el miércoles la portavoz de Energía del PSOE en el Congreso, Pilar Lucio, en la Comisión de Energía.

“La subida del precio, que no del coste de producción, porque usted a veces mezcla los conceptos”, sería según ese software de predicción de “entre un 1% y un 1,7% si las empresas se comportan de forma estratégica y del 5% si se comportan de forma competitiva”, le dijo Lucio al ministro. La diputada socialista también preguntó a Nadal “qué modelos de mercado ha usado para decir que luz subirá un 25%” si se cierra el carbón.

Nadal, que dijo que le gusta ser “riguroso” porque tiene “un currículum”, replicó que se basa en datos de Euphemia, el algoritmo que se utiliza desde hace tres años para casar los mercados europeos de electricidad. “No recalculan solo España sino todos los mercados europeos”, indicó Nadal, que aseguró que el software mencionado por Lucio es “más simple” que Euphemia.

Las previsiones de Energeia fueron difundidas la semana pasada por una de las creadoras de esta herramienta, la profesora de la Carlos III Natalia Fabra, en su cuenta de Twitter.

Fabra es una referencia académica en la investigación del sector eléctrico y uno de los proyectos que lidera (sobre la descarbonización del sector eléctrico) acaba de ser seleccionado por el Consejo Europeo de Investigación de la Comisión Europea para un programa de ayudas que dotará con 630 millones de euros a 329 investigadores europeos (entre ellos, doce españoles).

En conversación telefónica, Fabra explica que el escenario que maneja en sus previsiones es el del cierre de todo el parque de carbón del sistema ibérico de electricidad (el mercado Mibel de España y Portugal), unos 11.200 megavatios (MW), y manteniendo nuclear y el resto de tecnologías.

“Según mis cálculos, la subida sería del 5%”, pero eso sería en el mercado mayorista. Para el consumidor final el aumento se quedaría en el 2,2%, según Fabra, dado que la parte de energía supone en torno a un 40% de la factura final.

Fuera de la realidad

“Cuando el ministro habla de un 15%, si se refiere al consumidor final, la energía tendría que encarecerse un 30% en el pool”, subraya Fabra, que considera que este pronóstico está fuera de la realidad. Asimismo, en una “primera aproximación”, si esos más de 11.000 MW se sustituyeran por una potencia equivalente en energías renovables (eólica y fotovoltaica al 50%), los precios de generación caerían un 25%, lo que redundaría en una caída de precios del 7% para el consumidor final.

Fabra tampoco da credibilidad a la previsión de Nadal de un encarecimiento de la luz del 40% si se cierran todas las nucleares y el carbón.

Energeia es un simulador del comportamiento estratégico de las empresas eléctricas desarrollado por el grupo de investigación de Economía de la Energía de la Universidad Carlos III, del que forma parte Fabra. Con la estructura de propiedad actual de las instalaciones de generación y basándose en el actual parque de centrales, la aplicación “identifica el equilibrio del mercado y a qué precios quieren ofertar las empresas” y “permite también alterar escenarios y recalcular equilibrios”, explica la profesora.

La extinta CNE, que entonces tenía como consejero a Jorge Fabra, padre de la investigadora de la Carlos III, azote del oligopolio eléctrico y próximo consejero del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a propuesta del PSOE, utilizó este software para analizar, por ejemplo, los efectos de la fusión de Gas Natural y Unión Fenosa a petición de la extinta Comisión Nacional de la Competencia y en un informe sobre las antiguas subastas que luego fijarían la tarifa doméstica, denominadas Cesur.

No consta que el organismo que en 2013 asumió las funciones de la CNE y la CNC, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), haya utilizado este modelo. Energeia fue utilizado recientemente por la consultora PwC para la estimación de precios en las subastas renovables organizadas por el Ministerio de Energía.

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