eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Las agridulces fiestas de los mayores

- PUBLICIDAD -
Las agridulces fiestas de los mayores

Las agridulces fiestas de los mayores

La Navidad es un tiempo agridulce para los más mayores en el que la alegría de estas fechas se mezcla con la nostalgia del recuerdo de los que ya no están con ellos y de los familiares y amigos que no han podido acudir a verlos.

La nostalgia es el sentimiento que más nota el personal de las residencias geriátricas, en las que no todos los residentes tienen la suerte de poder salir y pasar las fiestas con los suyos.

"Evidentemente, la gente prefiere estar en casa que en la residencia", ha afirmado a Efe Óscar Arroyo, director del Complejo Residencial de Vigo, una de las provincias más envejecidas de España.

Dirige una residencia pública de grandes dependientes donde "desgraciadamente los familiares no se los llevan tanto como desearía". Sólo suelen irse un quince por ciento de los residentes.

Así que trabaja con su equipo de terapeutas ocupacionales para inundar la residencia "con el espíritu navideño" y que los pacientes puedan cantar villancicos todas las mañanas en torno al belén de la entrada y reciban regalos en Nochebuena y en Reyes.

También tienen campanadas para despedir el año, pero a las 20:30.

Normalmente sólo uno de cada cuatro mayores ingresados puede bajar a comer porque al resto su estado no se lo permite.

Pero explica Arroyo que en Nochevieja procuran que "acuda al comedor el mayor número de ancianos posible para cumplir las tradiciones y mantener el espíritu navideño".

Tanto en Nochevieja como en Nochebuena, Navidad, Año Nuevo y Reyes tienen un menú especial que, como cuenta el director de la residencia, "intenta ser lo más parecido a los que se hacen en un hogar normal, pero con las adaptaciones a la dieta de cada uno".

En las residencias privadas Amma también hay menús especiales, aunque allí lo normal es que los pacientes pasen las fiestas en la casa de sus familiares.

Y hay también familias que trasladan la cena de su salón al comedor de la residencia para acompañar a quien no puede salir.

Roberto Rodríguez, portavoz de las residencias Amma, describe la escena navideña como "muy especial": se pasa por todas las plantas cantando villancicos, se interpretan obras de teatro...

Sobre todo, destaca las salidas que se realizan en todos los puntos de España para que los mayores disfruten de los belenes que hay en el entorno y de la decoración navideña del centro de las ciudades.

"La idea es que los mayores salgan de la residencia para que vean la navidad, pero a la vez traer la navidad a la residencia", ha resaltado.

En general, en todas las residencias se intenta fomentar la sociabilidad para paliar la nostalgia de pasar estas fiestas solos o de echar en falta a quienes ya no están.

Y para los mayores que no están en residencia pero no tienen compañía, en estas fechas se intensifican las llamadas de teleasistencia.

Cruz Roja, por ejemplo, ofrece este servicio que funciona a través de un botón colgado al cuello de los ancianos que presionan en caso de urgencia o cuando quieren hablar.

En Navidad esta ONG aprovecha para llamarlos y felicitarles las navidades y así intuir cómo están.

"Si están bien no hay más porque si ellos necesitan algo van a pulsar el botón de emergencia", dice Joaquín Pérez Gil, portavoz de teleasistencia de Cruz Roja, pero si en la conversación detectan que la persona está triste, insisten con otra llamada a los pocos días e incluso "intentas que un voluntario les visite".

En las conversaciones, los mayores simplemente quieren contar su día a día, cómo están, qué han hecho...

Al fin y al cabo, otra forma más de conseguir pasar acompañados esta época especialmente familiar. Irene Escudero

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha