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Trump mina el sistema electoral de EEUU recuperando el bulo del fraude de 2020 y acusando a China de hacerle perder

El presidente estadounidense Donald Trump se dirige a la nación desde el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, D.C., el 16 de julio de 2026.

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
17 de julio de 2026 04:57 h

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Conspiranoia trumpista. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha regado de sospechas el sistema electoral estadounidense a cuatro meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato como modo de presionar para aprobar su reforma electoral, al tiempo que ha vuelto a resucitar, sin pruebas, el bulo del fraude electoral en 2020, cuando perdió contra Joe Biden. Según Trump, China contribuyó en su derrota en aquellas elecciones.

Pero Trump, en su comparecencia televisada y sin preguntas, no ha aportado ninguna prueba de esas acusaciones. El presidente de EEUU ha hablado ante las cámaras y ante unas 55 personas presentes, entre ellas el vicepresidente, JD Vance; la directora de Gabinete, Susie Wiles; el secretario de Estado, Marco Rubio; el fiscal general interino, Todd Blanche; el secretario de Comercio, Howard Lutnick; el secretario de Transporte, Sean Duffy; y el secretario de Energía, Chris Wright.

El público estalló en aplausos después de que el presidente concluyera su discurso, en el que se dedicó a retratar el sistema electoral de EEUU como tercermundista: “Esto es peor que en cualquier país del tercer mundo. No hay ningún país del tercer mundo con elecciones como las nuestras”.

“Todo estadounidense merece saber que, al emitir su voto, este será contado con precisión en un sistema seguro”, ha dicho Trump, “un sistema donde el fraude y la interferencia no solo sean difíciles, sino prácticamente imposibles. Lamentablemente, el sistema actual dista mucho de cumplir con este estándar”.

El presidente de EEUU ha anunciado la publicación de documentos, censurados, que, según él, supuestamente “revelan vulnerabilidades alarmantes” en la “infraestructura electoral” de EEUU: “Nuestro sistema electoral está expuesto, peligrosamente, a niveles nunca antes imaginados, a la piratería informática, la explotación y la interferencia extranjera. Lo más preocupante es que esta información vital ha sido ocultada durante muchos años. Nuestro propósito al divulgar esta información no es debilitar la confianza en las elecciones, sino ganarla confrontando las vulnerabilidades y corrigiéndolas con suma rapidez”.

Según Trump, “los documentos demuestran que, durante varios años, a partir del ciclo electoral de 2020, la República Popular China llevó a cabo lo que se considera la mayor filtración de datos electorales de la historia, que dio como resultado la adquisición ilícita por parte de China de 220 millones de archivos de votantes estadounidenses. Para colmo, el segundo conjunto de documentos revela que miembros del muy famoso grupo de personas del Estado Profundo trabajaron activamente para suprimir y minimizar la información sobre el alcance de la siniestra injerencia electoral de China: China participó en otras actividades relacionadas con las elecciones para socavar mi primer gobierno y nuestra campaña de 2020”.

Así, asegura Trump, “los informes de la CIA declararon explícitamente, y cito, que a mediados de 2018, la política del Partido Comunista Chino era utilizar a todos los elementos nacionales y extranjeros que se oponían al presidente de EEUU en un esfuerzo por reducir sus votos y lograr su renuncia o impedir su reelección. El Gobierno chino quería que el presidente estadounidense perdiera las siguientes elecciones. Y la razón por la que querían que perdiera es porque sabían que yo era astuto con ellos, les cobré miles de millones de dólares en aranceles y construí el ejército más fuerte del mundo”.

Según Trump, “las actividades de China incluso incluían un intento de fabricar papeletas ilegales para Joe Biden. Todo se ocultó. Ocultar la injerencia de China fue solo el principio. El tercer conjunto de documentos que publicamos demuestra que, durante muchos años, se mintió descaradamente a los estadounidenses sobre la seguridad de nuestra infraestructura electoral, incluidas las máquinas de votación electrónica y los sistemas de recuento de votos. Son vulnerables y fáciles de vulnerar. Consideramos que los adversarios de Estados Unidos, incluidos como mínimo Rusia, China, Irán, Corea del Norte, así como grupos no estatales, tienen la capacidad de vulnerar la infraestructura electoral estadounidense. Esta es una amenaza cibernética dirigida al corazón mismo de nuestra democracia”.

“Esta información subraya la necesidad urgente de tomar medidas para garantizar que nuestro sistema nunca vuelva a ser pirateado ni comprometido como en el pasado”, ha añadido Trump para presionar al Congreso con el fin de que apruebe su reforma electoral, la Save America Act: “Según la revisión del DHS de los registros electorales estatales y los registros públicos, se identificaron aproximadamente 278.000 personas no ciudadanas registradas para votar en las elecciones federales desde que los estados demócratas se negaron a compartir sus archivos de votantes. La cifra real es mucho mayor. En conjunto, estas revelaciones muestran un sistema electoral tan roto y vulnerable que nadie puede defenderlo. Cientos de millones de archivos de votantes estadounidenses están en manos de gobiernos extranjeros; nuestras máquinas y sistemas de recuento de votos están expuestas a la piratería informática, la manipulación y la corrupción. China y otros países han intentado interferir en nuestras elecciones. Se han ocultado pruebas de fraude. Cientos de miles de no ciudadanos y personas fallecidas figuran y están activas en los padrones electorales. Y, aun así, seguimos teniendo elecciones sin identificación de votante, sin prueba de ciudadanía y con decenas de millones de papeletas flotando sin rumbo a través del correo”.

A partir de ahí, Trump ha decidido amenazar a cadenas de televisión nacionales: “En una medida inusual, NBC y ABC, noticias falsas, han dicho que no cubrirán este discurso. Ellos y otros en los medios son parte de una conspiración. Quieren continuar con este fraude por la razón que sea. Quieren que siga adelante. Quieren proteger a la izquierda radical. No pueden tener un gran país. Y eso es cierto. No se puede tener un gran país sin elecciones libres y justas. Un fraude como este debería conllevar la revocación de sus licencias”.

Y ha aprovechado para presionar a favor de su ley: “Abordar esta crisis de seguridad electoral exige que el Congreso apruebe la Save America Act. La única razón por la que no lo harías es porque quieres hacer trampa, porque tus políticas son tan malas y tus candidatos tan patéticos que no puedes ser elegido de otra manera. Este proyecto de ley histórico exige que todos los votantes muestren una identificación de votante con foto. Todos los votantes deben proporcionar prueba de ciudadanía. Y esperemos que no haya voto por correo corrupto. Así que no tendrías voto por correo excepto por enfermedad, discapacidad, despliegue militar o viaje, si te vas de viaje de negocios o de vacaciones”.

China responde

El Gobierno chino ha rechazado este viernes las acusaciones de interferencia electoral en Estados Unidos y las ha calificado de “completa falsedad”.

El portavoz de la Cancillería china Lin Jian ha dicho en una rueda de prensa que Pekín “no tiene ningún interés ni ha interferido nunca en las elecciones de Estados Unidos” y ha instado a Washington a contribuir al desarrollo de las relaciones bilaterales, en lugar de “usar a China como tema de campaña electoral”.

Lin ha señalado que las afirmaciones de Trump son “pura invención” y “una campaña de difamación malintencionada”.

“¿Quién es el que interviene con frecuencia en los asuntos internos de otros países?, ¿quién ha llevado a cabo durante mucho tiempo una vigilancia indiscriminada de gobiernos, empresas y ciudadanos de todo el mundo?”, ha cuestionado el portavoz, que ha llamado a Estados Unidos a hacer “autocrítica”.

Para finalizar, Lin ha insistido al país norteamericano en que deje de “difamar a China sin fundamento” y en “hacer más cosas que contribuyan al desarrollo de las relaciones” entre Washington y Pekín.

El vocero ha evitado responder si las declaraciones de Trump tendrán alguna implicación en la visita que realizará el presidente chino, Xi Jinping, a Estados Unidos, planeada para finales de septiembre.

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