Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

Amnistía Internacional es un movimiento global de más de siete millones de socios, socias, activistas y simpatizantes que se toman la lucha contra las injusticias como algo personal. Combatimos los abusos contra los derechos humanos de víctimas con nombre y apellido a través de la investigación y el activismo.

En este blog intentaremos acercar nuestro trabajo en Andalucía, conjuntamente con las acciones de sus grupos, pero también los acontecimientos más relevantes en materia de derechos humanos en España.

Síguenos en Instagram @amnistianadalucia. Twitter @Ai andalucia

Estados Unidos bajo Trump: cuando gobernar desde el miedo sustituye a gobernar desde los derechos

Benedetta Amenta

0

Sobre este blog

Amnistía Internacional es un movimiento global de más de siete millones de socios, socias, activistas y simpatizantes que se toman la lucha contra las injusticias como algo personal. Combatimos los abusos contra los derechos humanos de víctimas con nombre y apellido a través de la investigación y el activismo.

En este blog intentaremos acercar nuestro trabajo en Andalucía, conjuntamente con las acciones de sus grupos, pero también los acontecimientos más relevantes en materia de derechos humanos en España.

Síguenos en Instagram @amnistianadalucia. Twitter @Ai andalucia

El 20 de enero de 2026 se cumplió un año del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Para quienes defendemos los derechos humanos, el balance es claro y preocupante: las previsiones más pesimistas se quedaron cortas. Pensábamos que iba a ser malo, pero ha sido peor. En apenas doce meses, Estados Unidos ha acelerado una deriva que erosiona garantías fundamentales y coloca a millones de personas en una situación de mayor vulnerabilidad.

La narrativa dominante de esta administración se apoya en la idea de que la seguridad solo puede construirse desde el castigo. Bajo ese marco, se han reforzado políticas que discriminan, criminalizan y silencian. Las personas migrantes, las comunidades racializadas, el estudiantado y quienes ejercen el derecho a protestar se encuentran entre los principales objetivos de esta estrategia.

Uno de los ejes centrales del nuevo mandato ha sido la intensificación de la política migratoria. La llamada “maquinaria de deportación” funciona hoy con más rapidez y menos controles. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, el ICE, ha ampliado operativos en barrios, centros de trabajo y juzgados, generando detenciones que muchas veces se producen sin órdenes judiciales claras y mediante perfilamiento racial. Para miles de familias, la vida cotidiana se ha transformado en un ejercicio permanente de autocensura: no acudir al hospital, no denunciar un delito, no participar en la escuela por miedo a ser detenidas.