Exportadores andaluces en EEUU temen perder cuota en un mercado estratégico por el conflicto diplomático
La paralización por parte de la cooperativa Dcoop de su operación para comprar el 100% del capital de la estadounidense Pompeian, de la que ahora este gigante del aceite de oliva con sede en Málaga tiene la mitad, describe a la perfección la incertidumbre que pesa entre los empresarios andaluces que invierten en EEUU tras la amenaza de guerra comercial a España por Donald Trump.
En la segunda comunidad autónoma, por detrás de Cataluña, que más exporta a EEUU y la primera en el sector oleícola, afrontan con preocupación el nuevo escenario sin haberse recuperado todavía de la guerra de los aranceles emprendida por el republicano. No en vano, Andalucía copa más del 85% de las ventas de aceite de oliva de España a EEUU y el mismo producto supone uno de cada cuatro euros de sus exportaciones con este destino.
El pasado ejercicio, con los nuevos aranceles en vigor, Andalucía exportó 132.700 toneladas de aceite de oliva, un incremento de casi el 30% respecto a 2024, si bien bajaron los ingresos por el descenso del precio derivado de la elevada producción. El top 3 lo completan los combustibles (más de 500 millones de euros) y la piedra natural (unos 250), sobre todo desde Almería, hasta el total de 2.607 que Andalucía vendió a EEUU en 2025, con una balanza comercial —diferencia entre lo que exporta y lo que importa— prácticamente equilibrada.
Reiteradas amenazas
No es la primera amenaza de Donald Trump a España el último año: “Vamos a hacer que paguen el doble”, “quizá les castigue con el comercio a través de aranceles”, “quizá deberíais expulsarlos de la OTAN”... Desde los distintos sectores y en las 2.766 empresas de Andalucía que, según datos de la agencia pública Trade, exportan a EEUU, aguardan con inquietud el resultado de este último pulso, pero también con cierta resignación, tras haber afrontado las consecuencias de su política proteccionista en las aduanas.
Lo explican desde otro de los productos donde Andalucía también es líder en exportaciones y que fue la primera víctima: la aceituna de mesa. De hecho, la negra no se ha recuperado del mazazo de 2019, con los aranceles específicos para España que entraron en vigor entonces, aunque la verde sí ha salvado su posición. El secretario general de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa), Antonio del Moral, refiere así que la situación derivada de la guerra en Oriente Medio se une a la entrada en vigor del nuevo arancel global del 10% de EEUU después de que la Corte Suprema tumbara la mayoría de los gravámenes impuestos por Donald Trump.
En declaraciones a elDiarioand, reconoce, sin embargo, que “no ha trascurrido tiempo suficiente para hacer una valoración”, pero que “en el caso de la aceituna de mesa y de la mayoría de productos, el fallo de la Corte Suprema no ha supuesto un arancel superior al que se tenía”. En cuanto a la nueva advertencia de Washington, apunta: “Confiamos en el trabajo diplomático y el diálogo para conseguir que prevalezcan las buenas relaciones y tener un clima de seguridad en todos los sentidos, que es lo que necesitan los empresarios”. Por ello, pide a las administraciones que “en todas las decisiones que tomen tengan siempre en cuenta a las empresas, que son las que crean riqueza y empleo”.
Clave para el sector agrolimentario
El aceite de oliva, la aceituna…, y también el vino. Desde la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) indican que, en términos de valor, EEUU es el segundo importador, por detrás de Alemania, con más de 330 millones de euros el pasado año para el conjunto del país.
El presidente del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda y Vinagre de Jerez, César Saldaña, en declaraciones a la agencia Europa Press, recuerda que sufrieron una bajada en 2025 por los aranceles. “Esto no es bueno”, lamenta sobre el actual conflicto diplomático. Dentro de este marco, con más de dos siglos de historia y con tres décadas en EEUU, el Grupo Osborne rehúsa hacer valoraciones precisamente por esta “incertidumbre”.
Una intranquilidad que llega también a pymes como Inés Rosales. Sus tortas de aceite se venden en los 50 estados y en lugares tan peculiares como Hawaii y Alaska y territorios estadounidenses como Puerto Rico. Lucía Conejo - Mir, vicepresidenta de ventas de Inés Rosales USA, la filial que la empresa creó tras su éxito en este mercado, comenta que en los últimos años todos los exportadores españoles han tenido que gestionar muchos retos. “La pandemia y sus efectos en la distribución y el consumo, la subida de los costes de producción, materias primas, la disponibilidad de contenedores y precios del transporte, las fluctuaciones de la divisa, por poner tan sólo algunos ejemplos. La situación arancelaria supone un reto más, sin duda, pero como tal lo afrontamos y buscamos soluciones que nos permitan continuar la misión de llevar productos de calidad a EEUU”, subraya a elDiarioesand.
Para esta empresa, EEUU es el mercado de mayor relevancia a nivel internacional y segundo en ventas después del nacional. “Nuestros proyectos de expansión y penetración en este país siguen vigentes y nos generan oportunidades y desarrollo empresarial. Permanecemos atentos al posicionamiento de España en la guerra de Oriente Medio y cómo esto puede afectar a la respuesta de EEUU en materia de comercio exterior”, recalca.
La Asociación Empresarial Alimentos de Andalucía (Landaluz) es tajante: la comunidad autónoma “se juega casi 3.000 millones de euros en exportaciones” en su primer mercado no comunitario y el quinto del mundo. Buscar otras alternativas no es fácil, porque detrás del actual nivel de penetración hay muchos años de trabajo.
No son sólo los aranceles y la respuesta de Donald Trump al veto del uso de las bases de Morón de la Frontera y Rota para sus operaciones en Irán, sino también otras consecuencias del conflicto bélico, como apuntan desde la Asociación de Empresarios del Mármol de Andalucía (AEMA). Su presidente, Jesús Posadas, quien ya advirtió una ralentización de los pedidos en EEUU por los impuestos, habla ahora del “incremento de costes y retrasos en las exportaciones” por el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán.
En definitiva, todos coinciden: EEUU, en muchos casos el primer destino internacional para Andalucía después de la propia UE, es un mercado muy dinámico, el más competitivo y claramente estratégico, por lo que toca contener el aliento.