“¿Qué hago con los niños?” La borrasca reabre en Andalucía el debate sobre la carencia de protocolos de conciliación

Luna Palacios Luna

Sevilla —
4 de febrero de 2026 13:14 h

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La suspensión de las clases presenciales en gran parte de Andalucía este miércoles, debido a la alerta meteorológica por la borrasca Leonardo, ha trasladado la actividad educativa a miles de hogares andaluces. La medida, adoptada por la Junta de Andalucía para garantizar la seguridad ante el riesgo de inundaciones, ha reabierto el debate sobre la carencia de protocolos de conciliación, que permitan compaginar el cuidado de los menores con la jornada laboral en situaciones de emergencia climática.

En estas horas ha circulado por redes sociales el “éxodo escolar” planteada con humor por una vecina de Cádiz. Pero la cosa no le suena a broma a quien no tenga con quién dejar a hijos o hijas en horario laboral o tenga que combinar el teletrabajo con las labores de cuidado. Desde la confederación de familias CODAPA, su portavoz Carlos Natera señala que la digitalización educativa desarrollada durante la pandemia se encuentra actualmente “aparcada”.

A su juicio, no existe un sistema de emergencia que se active de forma automática, lo que obliga a las familias a gestionar la situación sin una planificación previa. Esta falta de protocolos, denuncian desde la entidad que agrupa a más de 2.800 AMPA de Andalucía, agrava la brecha en los hogares que no pueden garantizar la supervisión de las tareas que los centros remiten de forma telemática.

El impacto en los derechos laborales y los comedores

La interrupción de la actividad escolar ha puesto de manifiesto dificultades tanto en el ámbito laboral como en el social. Rocío Begínez, presidenta de FAMPA Sevilla, advierte que el teletrabajo no constituye una solución efectiva para el cuidado de menores sin autonomía, generando una sobrecarga en el ámbito doméstico.

Asimismo, Begínez destaca el impacto de la suspensión del servicio de comedor escolar. Para muchos alumnos con beca, esta representa la comida principal del día y, al cerrarse los centros, se corta el acceso a este recurso básico, sin que se haya previsto una alternativa nutricional.

Propuesta de justificante oficial automático

Ante la inseguridad jurídica de los trabajadores que deben ausentarse para cuidar a sus hijos, las federaciones de familias reclaman medidas concretas. FAMPA Sevilla ha solicitado que la orden de suspensión de clases emitida por la Administración funcione como un justificante oficial automático.

Esta medida permitiría a los empleados acogerse a los permisos por fuerza mayor, recogidos en el Estatuto de los Trabajadores, sin riesgo de sanciones o pérdida de retribución. Las organizaciones coinciden en que la estabilidad familiar no puede quedar sujeta a la discrecionalidad de las empresas, mientras el cambio climático obligue a paralizar de forma recurrente la actividad escolar.