La reforma laboral en Andalucía tras cinco años supone la caída “drástica” del trabajo temporal en casi un 9%

Cinco años después de que se aprobara la reforma laboral, CCOO hace balance de sus efectos en Andalucía a través de un informe en el que muestra que ha habido una caída “drástica” de la temporalidad, pasando del 28,4% en 2022 al 19,6% en 2025. Si bien se han alcanzado máximos históricos de ocupación con más de 3,6 millones de personas trabajando en 2025 y principios de 2026, también quedan retos pendientes, como los contratos fijos-discontinuos, la brecha de género o el reparto de la riqueza que, critican, se quedan mayormente las empresas.

En la actualidad, la ocupación se sitúa en un 48,4% en la comunidad, aunque persiste la brecha de género entre mujeres y hombres en un 12,6%. Por otra parte, la tasa de paro se ha reducido casi un 4% desde el 2022, situándose en el 15,2% en el año 2025. A raíz de la reforma, la creación de empleo en el último lustro se caracteriza por la caída del trabajo temporal, ya que la tasa de temporalidad ha pasado de situarse en el 28,4% en 2022 al 19,6% en 2025, es decir, un descenso de 8,8 puntos. No obstante, tal y como indica el sindicato, los contratos de fijos-discontinuos se situaron en el 3,6% en 2022, subieron ligeramente entre 2023 y 2024 al 6,3% y volvieron a reducirse al 4,6% en 2025.

A partir de los datos recopilados en el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), se determina que entre 2022 y 2025 la afiliación indefinida y a jornada completa es la que más peso ha ganado, pasando del 45,3% al 51,3%. Un cambio significativo para el tejido productivo andaluz, caracterizado por la fuerte dependencia del sector servicios y el cambio de las plantillas. En este sentido, el índice de rotación era del 5,3 en 2015, mientras que ahora se fija en 3,27. Con relación a la norma impulsada por el Ministerio de Trabajo, en manos de la vicepresidenta Yolanda Díaz, se estima que la contratación total se ha reducido un 20,7% en tal período debido a que, como indican desde la organización, hay una menor contratación temporal.

Asimismo, la afiliciación media anual de personas extranjeras (comunitarios y no comunitarios) en 2025 fue del 8%, suponiendo casi los 650.000 contratos. Cabría añadir que ha habido en estos cuatro años un leve descenso, del 1,2%, que CCOO lo relaciona con la caída de la contratación temporal, ya que los contratos indefinidos a este colectivo se ha incrementado un 27,2% en este lapso de tiempo.

Más prevención laboral

En declaraciones a los medios, Nuria López, secretaria general de CCOO de Andalucía, calificó estos datos como “mejoras innegables”, aunque aún queda por mejorar: “Las empresas se están quedando con la mayor parte de sus frutos, por tanto, toca subir salarios y mejorar condiciones laborales”. Acompañada por Trinidad Gallardo, secretaria de Empleo de CCOO, hizo referencia al hito acordado entre el Gobierno de coalición de Pedro Sánchez, CCOO, UGT y la patronal como un indicador que ha permitido “proteger y ampliar los derechos de los trabajadores le sienta bien a la economía andaluza”. A cuenta de ello, sostuvo que “el incremento de la estabilidad laboral y de los salarios no solo es una cuestión de justicia, sino que dinamiza el consumo y fortalece el tejido productivo”.

Crítica con la postura del empresariado andaluz, pidió planes específicos de lucha contra el fraude y políticas que incentiven la estabilidad laboral, al igual que el incremento de los salarios y un mayor control a las ayudas públicas: “Mientras los beneficios empresariales suben, uno de cada cuatro hogares de nuestra tierra tiene dificultades para llegar a final de mes y la pobreza infantil en Andalucía se sitúa en un 46%, la más alta del país”. La reforma laboral, la cual apreció como un triunfo del sindicalismo de clase y el diálogo social, también tiene tareas pendientes.

Entre ellas, como concretó Gallardo, las políticas activas de empleo (PAE), en donde Andalucía recibe 675,7 euros por persona parada frente a los 1.000 euros de media nacional, la reducción de la jornada laboral y el refuerzo de la inspección de trabajo. “Es inasumible que sigan sin ponerse en marcha las unidades de prevención de riesgos laborales a pesar de que la ley es de 2016”, criticó. También, puso el foco en la situación de las personas fijas-discontinuas, la brecha de género y la lucha contra la siniestralidad laboral, exigiendo una vigilancia estricta “para evitar que sectores vitales como la agricultura o la hostelería se sostengan sobre la falta de derechos”.

Fijos-discontinuos

Asimismo, adelantó que el sindicato planteará a los partidos políticos que concurren a las elecciones junto a un plan integral de empleo, el control estricto del registro de jornada laboral, un pacto por la FP pública que garantice plazas suficientes y una colaboración activa en el proceso de regulación de personas migrantes y medidas para erradicar la economía sumergida y la precariedad en el campo y los cuidados.

Pese a las mejoras, la tasa de paro en Andalucía (15,2%) continúa por encima de la media estatal (9,96%). En cuanto a la siniestralidad laboral, exigen un esfuerzo colectivo dado que la autonomía encabeza este listado, con 121 víctimas mortales en 2025 y los 103.609 accidentes laborales. Por otra parte, hay una “desprotección social” referente a que hay un 62,7% de personas paradas andaluzas que no cobran ninguna prestación económica. Y, entre otros puntos, destacan el abuso de la parcialidad y de los fijos discontinuos, “debemos seguir trabajando contra el abuso fraudulento de esta figura por parte de las empresas, que sufren especialmente la juventud y las mujeres”.