La jueza recorta a un año el plazo máximo para que vuelvan las pinturas de Sijena e insiste: el traslado es técnicamente viable

La jueza del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Huesca ha fijado en 56 semanas —algo más de un año— el plazo máximo para que el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) devuelva las pinturas murales de Sijena a la Sala Capitular del Monasterio de Villanueva de Sijena, reduciendo en parte el cronograma que el propio museo había propuesto y rechazando que la alegada fragilidad de las obras justifique demorar la ejecución de una sentencia firme del Tribunal Supremo. Todos los costes del desmontaje y traslado correrán a cargo del MNAC.

En una providencia fechada el 10 de abril, la magistrada recorta tres de las cuatro fases del cronograma presentado por el museo: da por materialmente concluida la primera —estudios previos y diagnóstico— y reduce la segunda y la tercera, de evaluación de riesgos y metodológica respectivamente, al entender que buena parte de sus actuaciones ya estaban integradas en fases anteriores o correspondían a la parte ejecutante. El resultado: el plazo inicial de 64 semanas queda en 56.

Sobre el argumento técnico que el MNAC y la Generalitat han sostenido ante los tribunales y el Parlament, la jueza es taxativa: “Ningún perito ha afirmado la imposibilidad de trasladar las pinturas a la Sala Capitular”, recuerda, y cita la sentencia de 2016, que ya estableció que el traslado “es posible siempre que se adopten las medidas y precauciones necesarias”. A ello suma el informe de Arantxa Ferrer Rueda, jefa del Servicio de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, que concluye que la Sala Capitular “reúne todos los requisitos para que, a día de hoy y a todos los efectos, pueda considerarse como un espacio expositivo”.

La providencia establece además un mecanismo de control: el MNAC deberá acreditar documentalmente el cumplimiento de cada fase del cronograma a medida que se ejecute. Cualquier incumplimiento parcial, incluso referido a una sola fase, habilitará a la comunidad autónoma de Aragón para ejecutar el traslado de forma subsidiaria, pero a costa del Museo.

La resolución llega en un momento de tensión institucional en torno al caso. A finales de marzo, cinco exconsellers de Cultura de la Generalitat —Lluís Puig, Joan Manuel Tresserras, Ferran Mascarell, Laura Borràs y Àngels Ponsa— presentaron una querella ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón contra la propia magistrada, acusándola de prevaricación con el objetivo declarado de paralizar cautelarmente el proceso. El TSJA ha trasladado la denuncia a la Fiscalía para que informe sobre su admisión. El Ayuntamiento de Villanueva de Sijena la calificó de “temeridad supina”. En paralelo, el MNAC sí ha licitado ya el traslado de las denominadas pinturas profanas —las piezas de la sala 17 que no sufrieron el incendio de 1936—, cuya devolución está prevista antes de que acabe el año.

“Satisfacción” del Gobierno de Aragón

Mientras, el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha expresado la “gran satisfacción y alegría” del conjunto de los aragoneses por la decisión de la juez, que establece un plazo de 56 semanas porque “es el mayor marco temporal posible para facilitar, sin discrepancias y de forma inmediata, el inicio de los trabajos y la vuelta a Aragón de las pinturas murales”.

El director ha subrayado que los trabajos técnicos previos realizados por el equipo aragonés han permitido dar respuesta a cuestiones “de forma totalmente solvente” y ha incidido en que la providencia de la juez “es una excelente noticia para todos los aragoneses”. “Hay una voluntad de evitar el filibusterismo procesal, la juez deja claro que no es momento de más enredos, sino del cumplimiento de la sentencia” y advierte de que en caso de incumplimiento por parte del MNAC, “se facultará al Gobierno de Aragón para la ejecución, todo ello a costa del MNAC, que no podrá eludir su responsabilidad”.