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El método que recomienda la Policía para evitar las estafas por teléfono, paso a paso

Una llamada desde un número desconocido, una de las situaciones en las que la Policía recomienda aplicar el método LAP.

Edu Molina

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Recibir llamadas desde números desconocidos forman parte de la rutina diaria de muchas personas, pero en algunos casos esconden intentos de fraude. En los últimos años, este tipo de estafas se ha extendido aprovechando la facilidad con la que se puede contactar con cualquier persona a través del teléfono móvil. Los delincuentes utilizan estrategias cada vez más elaboradas para generar confianza, desde aparentar ser una empresa conocida hasta simular situaciones urgentes que requieren una respuesta inmediata.

El problema no está solo en la llamada en sí, sino en cómo se gestiona ese primer contacto. En muchos casos, la persona que recibe la comunicación no dispone de tiempo para comprobar la información y actúa de forma rápida ante la presión. Ese margen reducido de reacción es precisamente lo que buscan quienes están detrás de este tipo de engaños, ya que facilita que se compartan datos personales o bancarios sin verificar previamente su uso.

Para intentar reducir este riesgo, la Policía Nacional ha reforzado sus mensajes de prevención con recomendaciones concretas que pueden aplicarse en el día a día. Entre ellas destaca el método LAP, una pauta sencilla que propone analizar cada llamada en tres pasos antes de decidir cómo actuar. Su objetivo es introducir un filtro básico que permita identificar señales de alerta y evitar decisiones impulsivas ante contactos inesperados.

Método LAP: cómo aplicarlo paso a paso

El método LAP se basa en tres acciones: localizar, autor y propósito. Estas fases permiten evaluar una llamada desde distintos ángulos antes de decidir cómo actuar.

El primer paso, localización, consiste en revisar el número que aparece en pantalla antes de responder. La recomendación es fijarse especialmente en el prefijo. En España, los números nacionales comienzan por +34, por lo que cualquier llamada con un prefijo distinto puede ser motivo de precaución si no se espera contacto desde el extranjero. Los intentos de fraude suelen utilizar numeraciones internacionales o combinaciones que imitan teléfonos locales para generar confianza. Por ello, si no existe relación con el país de origen o no se espera ninguna llamada, lo más prudente es no responder.

El segundo paso, autor, se aplica en caso de haber contestado. En este punto, la clave es comprobar quién está al otro lado de la línea. Para hacerlo, se puede pedir algún dato que permita confirmar la identidad del interlocutor. Si la persona no puede acreditar quién es o afirma representar a una entidad con la que no existe relación, la recomendación es finalizar la llamada. Esta verificación resulta especialmente relevante en un contexto en el que la suplantación de identidad es una técnica frecuente.

El tercer paso, propósito, se centra en entender el motivo de la llamada. Aquí se evalúa qué tipo de información solicita el interlocutor y con qué objetivo. Una señal clara de alerta es la petición de datos personales, bancarios o cualquier información sensible. También lo es la insistencia en obtener una respuesta inmediata. En estos casos, las indicaciones son claras: no facilitar datos, mantener la calma y colgar cuanto antes. Tras ello, se recomienda bloquear el número para evitar nuevos intentos de contacto.

Recomendaciones adicionales ante llamadas sospechosas

Una de las pautas más repetidas por las autoridades es evitar reaccionar con prisa. Muchas de estas llamadas están diseñadas para generar sensación de urgencia, lo que reduce la capacidad de análisis. Ante este tipo de situaciones, se recomienda detenerse unos segundos, escuchar con atención y no tomar decisiones inmediatas. Esa pausa puede ser suficiente para detectar incoherencias o elementos sospechosos en el mensaje.

También se insiste en no facilitar información personal en llamadas que no han sido iniciadas por el propio usuario. Datos como contraseñas, códigos de verificación o información bancaria no deben compartirse en este tipo de comunicaciones. Si durante la conversación se solicita alguno de estos elementos, la recomendación es interrumpirla. Este tipo de peticiones se considera un indicio claro de intento de fraude.

Otra medida importante es comprobar la información por vías independientes. Esto implica no dar por válida la llamada sin contrastar previamente el contenido. En caso de duda, lo más recomendable es colgar y contactar directamente con la entidad correspondiente utilizando sus canales oficiales. Este paso permite confirmar si la comunicación es legítima sin exponerse a posibles engaños.

Por último, se aconseja utilizar las herramientas disponibles en el teléfono para reforzar la protección. Bloquear números sospechosos puede evitar nuevas llamadas, y algunas funciones permiten identificar contactos potencialmente peligrosos. Aun así, estas opciones deben entenderse como un complemento, ya que la clave sigue siendo mantener una actitud prudente y aplicar criterios de verificación en cada caso.

Tanto el método LAP como estas recomendaciones buscan ofrecer una respuesta práctica ante un problema que forma parte del uso cotidiano del teléfono. La combinación de revisión del número, comprobación de la identidad y análisis del motivo de la llamada permite reducir de forma significativa el riesgo de caer en una estafa.

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